La República de Ghana

RESUMEN

La República de Ghana es un pequeño país costero de África occidental, rico de recursos naturales. La población es joven y un elevado porcentaje vive en núcleos urbanos. La agricultura, predominantemente tradicional, desempeña una importante función en la economía del país y sigue siendo el sector que representa la principal fuente de empleo. En los últimos años, Ghana ha experimentado un robusto crecimiento económico. Si bien la pobreza sigue todavía fuertemente arraigada en el norte, a nivel nacional se ha registrado una sustancial disminución y el país está en camino de alcanzar el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio si se mantiene la actual tasa de crecimiento económico.

Por lo que se refiere a los indicadores de salud, las tasas de mortalidad infantil y de niños menores de cinco años permanecen estancadas. El escaso acceso a los servicios de salud y al agua sana y el saneamiento, la alta incidencia de la malaria y la malnutrición como factor subyacente figuran entre las causas principales de mortalidad. Es necesario incrementar la cobertura de inmunización de la infancia. La cobertura inadecuada de los cuidados prenatales y la aplicación no supervisada conllevan un alto nivel de mortalidad materna.

En Ghana la dieta se basa principalmente en raíces feculentas (yuca, ñame), frutas amiláceas (plátanos) y cereales (maíz, arroz). Las raíces feculentas y los cereales suministran aún casi las tres cuartas partes de la energía alimentaria y la diversificación de la dieta sigue siendo baja. El suministro alimentario cubre las necesidades energéticas de la población, pero el porcentaje de proteínas y lípidos en el suministro de energía alimentaria sigue siendo menor del recomendado. El rápido ritmo de urbanización ha modificado los patrones de consumo alimentario en las áreas urbanas, con una creciente demanda de productos alimenticios importados, en especial trigo y arroz. En la última década, la prevalencia de la subnutrición ha experimentado una considerable disminución. Sin embargo, la inseguridad alimentaria persiste, debido principalmente a la producción inestable, el insuficiente poder adquisitivo y problemas de acceso físico relacionados con la falta de infraestructura viaria en la zona septentrional del país.

La lactancia materna está generalizada y, gracias a eficaces programas de promoción, suele iniciar pronto en zonas cada vez más amplias. No obstante, sólo la mitad de los niños de menos de seis meses reciben lactancia exclusiva y las prácticas de alimentación complementaria son inadecuadas. Dichas prácticas, junto con la inseguridad alimentaria de los hogares y el escaso acceso a los servicios de salud, figuran entre las principales causas de la malnutrición en los niños de corta edad. Cerca de una cuarta parte de los niños en edad preescolar padecen retraso del crecimiento, esto es, malnutrición crónica. Tomando como base esta tasa de prevalencia, la malnutrición se califica como “media” a nivel nacional. Sin embargo, existen fuertes disparidades regionales. La prevalencia de la malnutrición crónica y aguda, esto es, retraso del crecimiento y emaciación, respectivamente, es más elevada en la región septentrional y la región nordoriental del país. No obstante, la prevalencia global de la insuficiencia ponderal está disminuyendo. Mientras tanto, el país está experimentando un proceso de transición nutricional. Entre las mujeres adultas, la prevalencia del sobrepeso y la obesidad es elevada, en particular entre las que viven en las áreas urbanas, mientras que la desnutrición persiste, sobre todo en la región nordoriental.

La desnutrición está asociada con carencias de micronutrientes ampliamente extendidas. Si bien no disponemos de datos recientes, cabe suponer que sigue existiendo una prevalencia de trastornos por carencia de yodo. El porcentaje de hogares que utilizan de manera adecuada la sal yodada sigue siendo inaceptablemente bajo. Es necesario evaluar el programa nacional de yodación de la sal. No se dispone de estudios recientes y representativos a nivel nacional sobre la carencia de vitamina A entre los niños de corta edad. Se han puesto en marcha diversos programas de suplementación de vitamina A en el país pero es preciso ampliar su cobertura entre los niños y las mujeres, en especial entre las mujeres de las regiones orientales y septentrionales. La anemia afecta a más de las tres cuartas partes de los niños de corta edad y a casi la mitad de las mujeres en edad fértil. A fin de combatir la anemia por carencia de hierro, se han implementado enfoques basados en el suministro de alimentos y programas de suplementación de hierro y ácido fólico, pero sus efectos no han sido aún evaluados.

La República de Ghana ha realizado firmes progresos para lograr alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. No obstante, es necesario abordar la situación de la nutrición, la salud y la mortalidad de las mujeres y los niños de corta edad, así como las persistentes disparidades regionales.

© FAO 2010