Haití

RESUMEN

Durante los últimos veinte años se ha registrado una mejora general del estado nutricional de los niños haitianos menores de 5 años. La prevalencia de la insuficiencia ponderal ha pasado de 37% en 1978 a 28% en 1995. En el mismo período, la disminución de la tasa de malnutrición crónica, medida por el retraso de crecimiento, ha sido menos pronunciada (de 40% a 32%). La malnutrición aguda (emaciación) tuvo un descenso de 9% en 1978 a 5% en 1995 situandose en un nivel mediano mientras que el retardo de crecimiento se mantiene en un nivel alto según los estándares de la OMS.

En Haití se dispone actualmente de datos antropométricos muy limitados sobre los adolescentes y los adultos. Y lo mismo sucede con relación a las personas desplazadas y las poblaciones que viven en zonas urbanas marginales, respecto de las cuales la existencia de problemas nutricionales parece ser innegable y merecerían ser estudiados.

En la actualidad se tiene un conocimiento muy deficiente acerca de las carencias en micronutrientes - yodo, hierro y vitamina A. La estimación más reciente sobre la falta de yodo, realizada en 1991 en la zona de la meseta central sobre una población que abarcaba todas las edades, ha arrojado una tasa total de bocio (TTB) del 10%, siendo las mujeres más afectadas que los hombres, 13% y 5%, respectivamente. El dosaje de la excreción urinaria de yodo, realizado en 1996-97 en una muestra de niños de 6 a 14 años de los departamentos de la regiones occidental, central y de Artibonite, ha mostrado una yoduria baja en 13 a 49% de los niños.

Los datos de 1975 sobre las tasas de avitaminosis A entre niños de 0 a 6 años, indican el 0,8% de xerósis conjuntival en la región del Norte contra el 0,12% en el Sur. Datos más recientes (1995-97) reportan a nivel nacional una prevalencia de xerósis conjuntival más elevada (0,97%) en este mismo grupo de edad, a pesar de que el programa de distribución sistemática de cápsulas de vitamina A se ha iniciado desde principios de los años ochenta.

Según los datos ordinarios de las instituciones sanitarias, 35 a 50% de las mujeres embarazadas sufriría de anemia por carencia de hierro. La situación sería más o menos la misma en el caso de los niños en edad preescolar.

Desde 1965 se registra un cierto estancamiento en la producción agrícola nacional. El porcentaje de productos locales con que se atienden las necesidades de alimentos ha pasado de 70-75% a principios de los años setenta a 50-55% en 1996-97. Las importaciones de alimentos, a pesar del crecimiento regular en cuanto a su porcentaje en los suministros alimentarios totales, son apenas suficientes para subsanar parcialmente el déficit. Paralelamente, la tasa de crecimiento de la población sigue siendo de 1,9% al año.

© FAO 2010