Líbano

RESUMEN¹

El Líbano es un pequeño país de ingresos medianos situado en la región de Medio Oriente. Con unas tasas de alfabetización elevadas y una cultura mercantil ancestral, el Líbano es un importante centro comercial de la región, si bien su desarrollo económico y social se vio obstaculizado por el largo conflicto civil que se extendió desde mediados de los años setenta hasta el inicio de la década de los noventa.

La población libanesa es joven y su esperanza de vida al nacer es relativamente alta (72 años), lo que indica que posee un buen acceso a la asistencia sanitaria y un acceso pleno al agua sana y al saneamiento. La mayor parte de los indicadores de salud han mejorado durante la pasada década.

Desde 1990, año en que finalizó la guerra civil, la economía nacional ha experimentado un crecimiento sostenido, en particular gracias al desarrollo del sector terciario. No hay datos actualizados sobre la tasa de pobreza, ya que no existen encuestas recientes sobre ingresos y gastos del hogar. Sin embargo, los datos anteriores y la información cualitativa parecen indicar que en algunas zonas las tasas de pobreza son aún elevadas.

Debido a la mejora general del nivel de vida de las pasadas décadas, las familias han podido acceder a alimentos locales tradicionales energéticos, variados y asequibles, así como a un tipo de dieta “occidentalizada”, que incluye alimentos elaborados y con alto contenido de sal y grasas. Según algunos estudios, entre los adultos se registra un elevado consumo de frutas y hortalizas, rasgo característico de la dieta libanesa, junto con un incremento paralelo de la ingesta de grasas, la cual se sitúa en la actualidad en los límites superiores recomendados. Estas tendencias del consumo alimentario, junto con un estilo de vida sedentario, son las principales causas de la epidemia de obesidad.

El estado nutricional de la población del Líbano se caracteriza por una transición de la nutrición, la persistencia de la carencia de micronutrientes y la malnutrición crónica en niños pequeños (retraso del crecimiento), en especial en las zonas rurales, así como por el nacimiento de una prevalencia elevada del sobrepeso en los grupos de todas las edades, tanto en zonas rurales como urbanas.

Si bien la carencia de vitamina A es prácticamente inexistente, la carencia de yodo persiste. Asimismo, prevalece la anemia por carencia de hierro, sobre todo entre los niños jóvenes de corta edad y las mujeres en edad fértil. En este último grupo se registran también carencias de vitamina D, ácido fólico y vitamina B12.

No existen datos representativos actualizados a nivel nacional que documenten las actuales tendencias de los problemas de nutrición antes citados y puedan servir al mismo tiempo de base para elaborar una estrategia nutricional nacional, que se ha hecho altamente necesaria.


¹ Todos los datos y comentarios contenidos en este perfil se refieren a la situación del país previa al conflicto del verano de 2006.

© FAO 2010