República de Madagascar

RESUMEN

La República de Madagascar tiene una población muy joven y esencialmente rural, concentrada en zonas montañosas. La población rural vive en multitud de pequeñas propiedades agrícolas, que producen alimentos para su propio consumo. Los desastres naturales destruyen con frecuencia la producción.

Desde el punto de vista económico, Madagascar pertenece al grupo de los países menos desarrollados del África subsahariana. El crecimiento ha sido afectado por varias crisis políticas y sociales. La cobertura de los servicios de salud pública esta mejorando. No obstante el acceso a la atención sanitaria básica todavía es limitado y consecuentemente las tasas de mortalidad materno-infantil se quedan estancadas. El alto nivel de morbilidad esta agravado por la falta de acceso al agua potable y por la falta de saneamiento e higiene.

La pobreza afecta dos tercios de la población de Madagascar. La pobreza, junto con la reducción de la disponibilidad de alimentos, la falta de acceso a los alimentos y los desastres naturales es una causa principal de la inseguridad alimentaria de los hogares. Los suministros de alimentos no satisfacen las necesidades energéticas de la población. Un tercio de la población es subnutrida. Los suministros de alimentos son insuficientes no-solo en cantidad sino también en diversidad.

Las prácticas de alimentación infantil y de niños de corta edad son sanas. No obstante la mala calidad de los alimentos complementarios, la alta prevalencia de enfermedades infecciosas y la falta de acceso a la atención sanitaria son determinantes importantes de la desnutrición. La mitad de los niños menores de 5 años sufre de retraso de crecimiento (malnutrición crónica). La prevalencia de desnutrición aguda también es alta. Además, no se ha observado ninguna reducción en la prevalencia de la desnutrición en los últimos diez años. La situación nutricional de las mujeres en edad fértil también es preocupante.

Paralelamente a la alta prevalencia de la desnutrición, se observan graves carencias de micronutrientes. El bocio es frecuente en algunas regiones, no obstante el consumo de sal yodada es generalizado. La dieta es baja en grasas y en alimentos ricos en vitamina A  por lo cual la prevalencia de la carencia de vitamina A es alta, particularmente en las madres. La cobertura de la suplementación de vitamina A es adecuada para los niños pero es aún insuficiente para las madres. La anemia afecta a toda la población, pero particularmente a los grupos vulnerables tales como los niños menores de cinco años y las mujeres en edad fértil. La suplementación de estos grupos se ha iniciado recientemente. Se necesita investigar sobre la anemia causada por parásitos.

© FAO 2010