Es imperativo considerar el bienestar nutricional de toda la poblaciòn como interés y práctica cotidiana. El hambre y la malnutrición en el mundo repercuten con enorme peso en la población de los países y en su aptitud para el desarrollo social y económico. Salvo en circunstancias extremas, la malnutrición afecta a grupos específicos en vez de a la población completa. Por eso es necesario intervenir directamente con estos grupos, y un instrumento de gran utilidad que nos permite llegar a estos grupos de la población que corren riesgos es la selección. Una selección eficaz en los programas cuyo propósito es mejorar la nutrición es una forma de aprovechar al máximo los escasos recursos humanos y de financiación. El procedimiento de selección puede ser desde una mera selección geográfica hasta complejos enfoques que garanticen que los progrfamas sólo lleguen a los grupos necesitados y expuestos a riesgos. Las decisiones sobre el nivel de complejidad que deberían utilizarse no siempre son fáciles, y la orientación que proporciona este enlace indica las principales cuestiones técnicas, sociales, económicas y políticas de los diversos planteamientos de selección.