Papua Nueva Guinea

RESUMEN

Estudios de los últimos 15 años revelan que la situación nutricional de los niños menores de 5 años no ha mejorado en Papua Nueva Guinea (Smith, 1992; Gibson y Rozelle, 1998). En las zonas rurales se observa una alta prevalencia de insuficiencia ponderal, una prevalencia muy elevada de retraso del crecimiento y una prevalencia media de emaciación entre los niños menores de 5 años (Monsef, 1998). La prevalencia de insuficiencia ponderal y emaciación fue mayor entre los niños de 1 año, mientras que el retraso del crecimiento afectó a más de la mitad de los niños de 4 años. Otro estudio subnacional de niños menores de 5 años documentó una prevalencia menor de insuficiencia ponderal, retraso del crecimiento y emaciación en las zonas urbanas. Los niños menores de 5 años que viven en los "Highlands" parecen estar más expuestos al retraso del crecimiento que los de las zonas costeras, pero éstos presentan mayor prevalencia de emaciación (Gibson y Rozelle, 1998).

La prevalencia de la deficiencia crónica de energía en los adultos en 1996 fue de 12% en las mujeres y 5% en los hombres. Aunque no existen datos nacionales representativos, aparentemente los adultos sufren de sobrepeso y obesidad. Según un estudio en pequeña escala, la obesidad es tiene una mayor prevalencia en las zonas urbanas de las costas y menos en las tierras altas rurales. Este aumento de la prevalencia de sobrepeso y obesidad se puede atribuir en parte a la adopción a las formas modernas de vida de la población (Gibson y Rozelle, 1998).

Las enfermedades no transmisibles son motivo de preocupación a medida que aumenta la edad, mientras que las enfermedades transmisibles siguen siendo responsables de la mayor parte de las muertes, especialmente en los primeros años de vida. Las tasas de mortalidad materna e infantil siguen siendo elevadas. La cobertura de los servicios de vacunación es insuficiente (UNICEF, 2002).

Las pautas alimentarias se han modificado en los últimos 36 años en Papua Nueva Guinea, donde antes la principal fuente de energía eran determinados por los raíces y tubérculos y ahora por los cereales. Existe una disminución constante del disponibilidad de raíces y tubérculos. En el mismo periodo, el consumo de arroz casi se triplicó.

La anemia por deficiencia de hierro está muy difundida en Papua Nueva Guinea, aunque no se haya realizado a la fecha un estudio nacional representativo. Se considera que son especialmente vulnerables las mujeres en edad fértil y los niños pequeños. Un estudio realizado en 1998 detectó una elevada prevalencia de anemia en los niños menores de 5 años. La prevalencia mayor se observó en la provincia de Sepik, donde casi todos los niños menores de 5 años presentaron anemia (Friesen et al., 1998a).

Aunque no existen datos nacionales representativos, los resultados de estudios a pequeña escala indican que existe un problema de deficiencia clínica de vitamina A en algunas provincias. La prevalencia de ceguera nocturna y xeroftalmia en Madang es un problema de salud pública (Friesen et al., 1998). Los datos a nivel de provincia indican que los trastornos por deficiencia de yodo constituyen un problema de salud pública en Papua Nueva Guinea. En 1997, en un distrito de Morobe, los niños entre 8 y 10 años presentaron ligeros trastornos por deficiencia de yodo. Estudios anteriores detectaron una prevalencia mucho más elevada en varias provincias y una gran diferencia entre los sexos en la prevalencia de trastornos por falta de yodo, que indica que las mujeres, especialmente embarazadas y en lactancia, están mucho más expuestas a la deficiencia de yodo que los hombres (Amoa et al., 1997).

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