Senegal

RESUMEN

La República del Senegal es un país costero de África del Oeste, caracterizado por una población joven, aún rural en su mayoría y involucrada en el sector agrícola. Este sector atraviesa serias dificultades debido, en particular, a la baja en la producción de cereales y la debilitación de los sectores del mani -principal cultivo comercial- y de la pesca. El importante déficit en producción de cereales se equilibra con importaciones masivas. En la actualidad, se están fomentando numerosas medidas tendientes a relanzar la producción alimentaría. A pesar de los buenos resultados macroeconómicos ligados al dinamismo del sector terciario, la pobreza aún alcanza a más de la mitad de la población y apenas ha disminuido en las areas rurales.

Hay una disminución de la mortalidad infantil e infanto-juvenil, con tasas más bajas en relación a los demás países de África subsahariana. La mortalidad materna se encuentra igualmente en baja, si bien aún se mantiene en un nivel preocupante. Por otra parte, la cobertura de inmunización de los niños pequeños es relativamente amplia. El acceso al agua potable también ha progresado mucho, aunque el sistema de saneamiento sigue siendo problemático. En estos dos ámbitos, al igual que en el acceso a la salud, persisten disparidades muy notorias según el medio en el cual se viva.

La dieta está basada en los cereales (arroz, mijo, sorgo), las hortalizas y el pescado. A estos alimentos básicos se le suman el mani y el caupí, mas los cereales representan dos tercios el suministro de energía. El consumo de arroz aumento mucho bajo los efectos de la urbanización creciente añadido a un largo pasado de importación, provocando una disminución en el consumo de mijo y sorgo. La proporción de las proteínas al suministro de energía alimentaría sigue baja, en cambio la proporción de los lípidos va creciendo, eso refleja la actual transición nutricional. Las dificultades del sector agrícola, sumadas a la pobreza, son las causas principales de la inseguridad alimentaría de los hogares. Un cuarto de la población padece subnutrición, proporción que se ha mantenido estable en el último decenio.

Si bien la lactancia materna es una práctica corriente, la iniciación temprana continúa siendo poco frecuente. A pesar de apreciarse progresos significativos, solamente un tercio de los niños menores de seis meses son alimentados exclusivamente con lactancia. A su vez, es necesaria una mejora en las prácticas de alimentación complementaria. Los progresos realizados en la lactancia materna exclusiva, el acceso al agua potable y la cobertura de inmunización pueden explicar la baja en el retraso del crecimiento de los niños pequeños, el cual en 2005 era de un 20% -con un 9% de emaciación- para los niños menos de 5 años. Aproximadamente una de cada cinco mujeres adultas sufren un deficiencia energética crónica.. Al mismo tiempo, el país conoce una transición nutricional, marcada por el surgimiento del sobrepeso y la obesidad, sobre todo entre las mujeres que viven en zonas urbanas.

Ninguna encuesta nacional ha evaluado la prevalencia de los trastornos provocado por carencia de yodo. El consumo de sal adecuadamente yodada sigue siendo limitado y requiere un mayor seguimiento. Si bien existe una cobertura bastante amplia de suplementación de vitamina A para los niños, la importancia de la carencia de vitamina A no ha sido estimada a nivel nacional dentro de este grupo poblacional, por lo que no es posible evaluar el impacto de dicha estrategia. Una encuesta nacional reciente indica que, en las mujeres, la carencia de vitamina A no es un problema de salud pública. La anemia, por el contrario, constituye un problema de salud pública grave, alcanzando a más del 80% de los niños pequeños y casi el 60% de las mujeres. Existe una amplia cobertura en suplementación de hierro para las mujeres embarazadas. Una serie de medidas a largo plazo basadas en una aproximación alimentaría se han puesto en práctica para que la lucha contra las carencias de micronutrientes dé resultados duraderos, pero éstas deben reforzarse.

Las inversiones públicas en el dominio de la salud, la educación y la mejora de las condiciones de vida han tenido resultados alentadores, pero los esfuerzos deben ser mantenidos para enfrentar el crecimiento demográfico y atenuar las fuertes disparidades entre los medios urbano y rural. Senegal dispone actualmente de oportunidades para mejorar la calidad nutricional de la alimentación, a condición de que se implique políticamente en la agricultura y la seguridad alimentaría.

© FAO 2010