República del Chad

RESUMEN

La República del Chad, situada en África Central, es un vasto país sin litoral, de bajos ingresos y con déficit de alimentos. La población, concentrada en la parte meridional, es joven y predominantemente rural. El Chad está registrando un fuerte crecimiento demográfico y una gran afluencia de refugiados.

El sector agrícola, sujeto a limitaciones derivadas de las adversas condiciones climáticas, ha dominado la economía del país durante muchos años. La extracción de petróleo se ha convertido recientemente en la principal fuerza motriz de la economía del país. No obstante, la mayoría de la población sigue dedicándose a la agricultura, un sector caracterizado por su baja productividad.

A pesar de los buenos resultados económicos alcanzados durante la última década, dos tercios de la población siguen sumidos en la pobreza. Además, la limitada cobertura sanitaria y la deficiente calidad de los servicios de atención sanitaria propician unos niveles de mortalidad infantil y materna sumamente elevados. De hecho, las tasas de mortalidad infantil y de niños menores de cinco años no han disminuido sustancialmente durante los últimos 25 años. La situación se ve agravada ulteriormente por la falta de saneamiento adecuado y de acceso al agua sana. En lo tocante a la educación, el analfabetismo alcanza unos niveles alarmantes, ya que afecta a las tres cuartas partes de la población.

La dieta se basa principalmente en cereales (sorgo y mijo) y raíces feculentas (yuca y ñame), con el complemento de legumbres. El consumo de productos de origen animal y de frutas y hortalizas, alimentos ricos en micronutrientes, es reducido. A escala nacional, el suministro alimentario apenas satisface las necesidades energéticas medias de la población y, debido a las disparidades en el acceso a los alimentos, más de un tercio de la población padece subnutrición. En consecuencia, muchos hogares se ven afectados por una inseguridad alimentaria recurrente, que puede ser en ocasiones muy grave.

Aunque la lactancia materna es una práctica muy común en el Chad, la lactancia exclusiva tiene carácter excepcional y la alimentación complementaria a menudo ni se introduce en el momento oportuno ni está suficientemente diversificada. Estas prácticas inadecuadas de alimentación infantil, sumadas a la escasa cobertura sanitaria y a la pobreza, son los principales factores determinantes de la malnutrición. El retraso del crecimiento, esto es, la malnutrición crónica, afecta al 41 % de los niños menores de cinco años. La malnutrición constituye, por tanto, un grave problema de salud pública. Además, durante la última década no se ha constatado ninguna mejora en la prevalencia de la malnutrición crónica. El estado nutricional de las mujeres en edad fértil también es motivo de preocupación.

La carencia de micronutrientes está generalizada. Si bien la prevalencia de los trastornos asociados a la carencia de yodo ha disminuido considerablemente, el problema no se ha resuelto, en particular en algunas zonas orientales del país. Debe incrementarse y alentarse el consumo de sal yodada en todo el Chad. Las carencias de vitamina A y hierro tienen una elevada prevalencia entre las mujeres y los niños de corta edad, debido principalmente a los bajos niveles de consumo de alimentos de origen animal, frutas y hortalizas. La anemia por carencia de hierro es un grave problema de salud pública, pues afecta a más de las tres cuartas partes de los niños de corta edad y a más de una tercera parte de las mujeres adultas. La cobertura de la suplementación de vitamina A y hierro debe ampliarse considerablemente a fin de combatir estas carencias de manera más eficaz.

© FAO 2010