|
Turquía
RESUMEN
En 1923, después de la guerra de independencia, se creó la República de Turquía y se procedió a instituir sus sistemas político y legislativo fundándose en modelos modernos europeos de larga tradición, según los principios del primer presidente, Mustafá Kemal Atatürk. Turquía tiene un sistema político de democracia parlamentaria. Su estructura demográfica es relativamente reciente. La tasa anual de crecimiento de la población ha sido de 1,7% en el período 1995-2000.
Desde hace mucho tiempo Turquía está llevando a cabo algunos programas ordinarios y especiales de salud maternoinfantil y de planificación familiar. Las tasas de mortalidad siguen siendo altas a pesar de que se ha registrado una disminución significativa en la tendencia de las tasas de mortalidad de los lactantes y los niños menores de cinco años según las regiones, las zonas urbanas y rurales, y el nivel de educación de las madres. Las tasas de mortalidad de los lactantes y de los niños menores de cinco años son, respectivamente, de 42,7 y 52 por mil nacidos vivos. En Turquía la lactancia materna es una práctica generalizada. Casi todos los niños turcos (95%) son amamantados por un cierto espacio de tiempo. La duración media de la lactancia es de 12 meses, pero líquidos y suplementos alimenticios se introducen en los primeros meses. La diarrea es una de las enfermedades prevalentes entre los niños de menos de cinco años, con una prevalencia del 30%. A los cinco años, el 16% de los niños presenta retraso del crecimiento, el 8,3% falta de peso y el 1,9% emaciación. Esta situación indica que en este período de cinco años ha habido un leve cambio en el estado nutricional.
La obesidad representa un problema entre las mujeres en edad de procrear. Según los cálculos del índice de masa corporal, el 52,2% de las mujeres sufre de exceso de peso (IMC >25 kg/m2), de las cuales el 18,8% son obesas (IMC >30 kg/m2). La emaciación entre las mujeres adultas no representa un problema y sólo el 2,6% de las mujeres tienen un índice de masa corporal inferior a 18,5 kg/m2. Las carencias de micronutrientes son importantes entre los niños menores de cinco años, los niños en edad preescolar y las mujeres en edad de procrear.
De acuerdo con las hojas de balance de alimentos de la FAO, aparentemente los turcos están bien nutridos pero la distribución de los alimentos y la calidad no se conocen convenientemente. En los últimos años se ha realizado un cierto número de encuestas nutricionales a nivel regional, por grupos socioeconómicos, de edad, y de sexo. Es sumamente importante poder llevar a cabo un estudio a nivel nacional a fin de conocer los cambios de la situación social, económica y nutricional y mostrar las tendencias, y cuyos resultados podrían usarse en las políticas alimentarias y nutricionales. Si bien dicho estudio estaba previsto y se contaba con los recursos humanos necesarios no fue posible realizarlo.
El trigo es un alimento básico para los turcos. El porcentaje energético más elevado procede del pan (44%) y del pan y otros cereales (58%). El producto lechero de mayor empleo es el yogur. Hay un consumo considerable de frutas y hortalizas frescas que se encuentran durante todo el año. El consumo de aceites y grasas presenta variaciones regionales dado que el aceite de oliva se consume principalmente en el oeste y el sur del país. La alimentación media es adecuada para satisfacer el aporte calórico diario recomendado y la mayoría de los nutrientes necesarios, mientras que las proteínas animales, el calcio, la vitamina A y la riboflavina están por debajo de la dosis diaria recomendada. En el país se hacen en general tres comidas. Los resultados de las encuestas regionales indican que en el aporte energético y de nutrientes existen diferencias entre familias, subgrupos y temporadas del año. El parámetro más importante que influye en las modalidades de consumo de alimentos es el nivel de los ingresos y la falta de conocimientos. No se trata de un problema de disponibilidad de alimentos sino de distribución deficiente.
Turquía tiene la posibilidad de que su población viva una vida más sana y de mayor duración. El logro de este objetivo depende de que se apliquen políticas y una gestión de los recursos racionales. Para hacer frente a esta necesidad se han predispuesto un Plan Quinquenal y otros documentos complementarios (2001-2005).
|