Viet Nam

RESUMEN

En Viet Nam el estado nutricional de los niños es deficiente y el país cuenta con la tasa de malnutrición más alta de todos los países de la región. La prevalencia de insuficiencia ponderal entre los niños menores de cinco años es del 40 por ciento, la de retraso del crecimiento 36 por ciento, y la de emaciación 10 por ciento, tasas que según los criterios de la OMS indican problemas de salud pública.

También los adultos están afectados de malnutrición, como lo indica la proporción de individuos con un IMC inferior a 18,5 kg/m2, que asciende al 40 por ciento tanto en los hombres como en las mujeres. El valor medio del IMC es similar para ambos sexos (19,1 kg/m2), y sólo una proporción insignificante de la población acusa problemas de sobrepeso u obesidad.

Los datos relativos al consumo de alimentos entre 1990 y 1995 no muestran una mejora del aporte energético, y sólo un ligero incremento del aporte de proteínas y lípidos. Sin embargo, hay diferencias importantes en lo que se refiere a los hábitos alimentarios entre las zonas de tierras altas, las zonas centrales y las zonas montañosas, siendo el problema de la inseguridad alimentaria mayor, al parecer, en las zonas rurales de la región central y las zonas montañosas.

Durante el último decenio, ha mejorado el control de las carencias de micronutrientes. En la década de los 80, la prevalencia de queratomalacia era del 0,7 por ciento en los niños menores de cinco años, pero ahora la carencia de Vitamina A ha dejado de ser un problema de salud pública. Como resultado de la aplicación de un Programa Nacional de Suplementación, la prevalencia de la ceguera nocturna se redujo, en los niños menores de seis años, del 0, 37% en 1985-88 al 0, 05% en 1994. También se han obtenido resultados muy satisfactorios en el control de los trastornos debidos a la carencia de yodo a través de la promoción del consumo de sal yodada para todos. Ello no obstante, la anemia ferropénica sigue siendo un lastre que afecta a un segmento amplio de la población: 45 por ciento de los niños menores de cinco años, 40 por ciento de las mujeres no embarazadas y 53 por ciento de las mujeres embarazadas padece de anemia.

Según la FAO, basado en las estadísticas nacionales sobre suministro de alimentos, la proporción de la población cuyas necesidades energéticas no eran satisfechas ascendía al 25 por ciento en 1969-71 y en 1990-92, pero este valor fue superior durante la guerra.

Para mejorar la situación nutricional general hacen falta programas de lucha contra las enfermedades infecciosas, una distribución mejor de los alimentos disponibles, un acceso mayor a los servicios de salud pública, así como una reducción de la tasa de mortalidad de los niños menores de cinco años.

© FAO 2010