| FRONTERAS EN LA
CONSERVACION DE CULTIVOS Y AVANCES EN LAS PRACTICAS DE CONSERVACION Rolf Derpsch Situación General de no-cultivo en el mundo. Restricciones y limitaciones para la adopción de no-cultivo en América del Sur y cómo éstas han sido superadas.
Necesidades primarias asociadas al mayor uso de la tecnología y a su adaptación y restricciones a su uso extensivo.
Cuando fui invitado a presentar este artículo ante la conferencia de ISCO con el Título "Fronteras en la conservación de cultivos" y analizar este tema desde una perspectiva mundial, primero me rehusé a hacerlo porque es una tarea difícil de cumplir. Estados Unidos se encuentra entre los pocos países en el mundo que cuenta con estadísticas anuales acerca de las diferentes formas de labranza de conservación. En otras partes del mundo la información es muy escasa o inexistente y en la mayoría de países las estadísticas acerca de la labranza de conservación se basa en estimados. Asimismo, un problema asociado al tema de labranza de conservación, es su definición. Existe confusión con el término "conservación" sí como con el término "labranza". Cuando reducimos "labranza de conservación" a "no-labranza", resulta más fácil conseguir información; por esa razón me concentraré en esta praxis, aunque debe entenderse que la información aún así es imprecisa y que muchas veces no estuvo disponible durante el corto tiempo que tuve para preparar este artículo. Como la mayor parte de mi experiencia de trabajo con el sistema de no-cultivo, ha sido desarrollada en América del Sur, los organizadores de esta conferencia saben que centraré mis observaciones a esta parte del mundo. Es interesante notar que en Estados Unidos de América el sistema de no labranza comprende sólo el 44% de todas las hectáreas de cultivo plantadas en áreas de labranza de conservación en 1998, mientras que en América del Sur el sistema de no-cultivo probablemente cuenta con más del 95% del área de labranza de conservación. No-labranza es definida en este artículo como la siembra de cultivos en suelo sin preparación previa, mediante la apertura de canales, surcos o franjas angostas de suficiente anchura y profundidad para obtener una cobertura de semillas apropiada. No requiere de una preparación adicional de suelo (Phillips y Young, 1973). Asimismo nos referimos aquí al no-labranza permanente en vez de a un no-labranza ocasional del suelo. Se entiende que el suelo permanece cubierto por residuos de cosechas de cultivos de importancia comercial o cultivo de cobertura de abono verde (GMCC) y la mayoría de los residuos de cosechas permanecen no disturbados en la superficie del suelo después del sembrado. En tanto se cumpla con este requerimiento se pueden usar cinceles para romper las capas compactas del suelo que se encuentran bajo la zona de siembra. Por consiguiente el término "siembra directa", que también es usado en traducción en América del Sur, es más apropiado que no-labranza, a menos que usemos este término en un sentido más amplio. Debemos entender que el carbono del suelo y los residuos de cultivos son factores clave para el funcionamiento de no-labranza. Nos hemos concentrado mucho y por mucho tiempo en no labrar el suelo en vez de concentrarnos en los residuos de cosechas como principal herramienta de dirección (Wayne Reeves, comunicado personal 1997). El control de la erosión del suelo sigue siendo una de las principales fuerzas para la adopción de no-cultivo. No se ha creado aún una técnica tan efectiva para controlar la erosión del suelo y para hacer la producción de comida verdaderamente sostenible como el no-labranza (Baker, 1996), las ganancias a largo plazo de la conversión al no-cultivo pueden ser mejores que cualquier otra innovación en la producción agrícola del tercer mundo (Warren, 1983).
SITUACION GENERAL DE NO-CULTIVO EN EL MUNDO Los países líderes en el mundo con la mayor área de no-labranza son: los Estados Unidos de América con 19.3 millones de hectáreas, seguido por Brasil con 11.2 millones de hectáreas, Argentina con 7.3 millones de hectáreas, Canadá con 4.1 millones de hectáreas, Australia con 1 millón de hectáreas y Paraguay con 790,000 hectáreas de la tecnología que viene siendo aplicada por los agricultores (Tabla 1). En Paraguay, la no-labranza se ha aplicado solamente sobre 20,000 Has. en 1992 y aumentó a 790,000 Has en 1999. No es fácil obtener información sobre la difusión de la aplicación de la no-labranza en Asia, Africa y los países de Europa del Este. Admitiendo que la información sobre el tema tiene muchos vacíos, se estima que en todo el mundo, el no-labranza se aplica sobre 45 millones de hectáreas. Aproximadamente el 96% de la tecnología se aplica en las Américas (Norte y Sur) y probablemente menos del 4% en el resto del mundo. Alrededor del 52% de no-cultivo se aplica en USA y Canadá, 44% en Latino América, 2% en Australia y el 2% en el resto del mundo, incluido Europa, Africa y Asia. Hay muchas posibilidades de llevar esta tecnología de conservación de suelos a estas partes del mundo, a pesar de la existencia de ciertas limitaciones climáticas y factores socio-económicos que deben ser tomados en consideración. Los países de Europa del Este parecen tener el mayor potencial para lograr un rápido crecimiento de esta tecnología. Con la finalidad de intentar cubrir los vacíos de información referentes principalmente a los países de Europa del Este así como en Africa y Asia, para el autor es bienvenida cualquier información respecto a las áreas de aplicación de no-labranza y labranza de conservación en esas partes del mundo. Tabla 1: Area total de No-labranza en diferentes países (hectáreas)
Fuente: 1) No-till Farmer March 1999; 2) FEBRAPDP, 1999; 3) AAPRESID, 1999; 4) CTIC 1999; 5) Hebblethwaite, 1997; 6) MAG GTZ Soil Conservation Project, 1999; 7) CENAPROS, 1999; 8) Dr. Patrick Wall, 1999; 9) Carlos Crovetto, 1999; 10) AUSID, 1999; 11) Estimates Observación: Algunos datos sobre el área donde se aplica el no-labranza en Canadá muestran 6.7 millones Has. en ese país. Estas cifras incluyen los cultivos en otoño con suelo altamente disturbado. Cuando aplicamos el término no-labranza en un sentido más estricto (suelo poco disturbado y no- cultivo en otoño) entonces tenemos que en Canadá el área abarca solamente 4.08 millones Has. Aunque la mayor área de aplicación de no-labranza se ubica en USA, en este país la tecnología sólo se aplica en el 16,3% del total de área cultivada frente al 21% en Brasil, 32% en Argentina y al 52% en Paraguay. Respecto al total de área cultivada, Paraguay tiene la más alta tasa de aplicación de no-labranza en el mundo (Figura 1). Un estudio del uso potencial de no-labranza en Africa ha sido preparado por GTZ ( Servicio Técnico Alemán) en 1998. El estudio concluye, en que el sistema de no-labranza asegura una óptima protección del suelo y por lo tanto es la opción para aquellas regiones donde se puede producir suficiente biomasa para proporcionar cobertura de suelo durante todo el año. Los factores de carácter ambiental que restringen la difusión de no-labranza en este continente son: pocas precipitaciones con baja producción de biomasa, cortas estaciones de crecimiento, tierras arenosas con tendencia a compactación y suelos con riesgo de saturación de agua. Los factores de carácter socio económicos son: fuerte demanda de residuos de cultivos como forraje para ganadería, derechos inciertos sobre uso de la tierra, pobre desarrollo de la infraestructura (mercado, crédito, servicio de extensión), marcada preferencia por un tipo de cultivo (por ejemplo: maíz) y alta demanda de manejo de cultivos. El estudio también concluye que en regiones y bajo condiciones donde no es posible el no-labranza, la segunda mejor opción es el cultivo mínimo (GTZ, 1998). Mientras no-labranza ya era investigado en los Estados Unidos en los ´40 y más intensamente a fines de los ´50 y; en Europa en los ´60 y ´70, no fue sino hasta 1971 que se inició la investigación sobre esta tecnología en Brasil y Latino América (Derpsch, 1998). En un primer momento el no-labranza fue concebido como una eficiente tecnología para conservación de suelos, porque la difusión de la labranza del suelo conllevó a la amplia difusión de los casos de erosión en los estados del sur de Brasil. Con el tiempo esta tecnología ha evolucionado hacia un verdadero sistema de producción sostenible con consecuencias muy positivas en el aspecto económico, ambiental y social. En los países del MERCOSUR (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay), esta tecnología se ha extendido 20 veces más entre los años 1987 y 1997 frente a un incremento de 4.6 veces el área en los Estados Unidos en el mismo período (Figura 2). Desde 1997 a 1998 en los países del MERCOSUR se ha expandido 28% el área de aplicación de no-labranza frente a 3,7% en los Estados Unidos. Los siguientes serían los principales factores que inducieron a un rápido cambio en Latino América: 1) Control eficiente y económico de la erosión bajo condiciones climáticas con un alto nivel de erosión y potencial degradación del suelo 2) Conocimiento apropiado disponible en la región obtenido a través de la investigación y desarrollo así como de las experiencias de los agricultores. 3) Difusión del uso del sembrado de abono para la supresión de la maleza (reducción del uso de herbicidas), crecimiento de materia orgánica, control biológico de plagas, etc. 4) este mismo mensaje orientado a la aplicación de no-labranza ha sido uniformemente expresado por todos los sectores vinculados (privados y públicos) sin divergencias. 5) No-labranza ha sido la tecnología de conservación de cultivo recomendado unánimemente a los agricultores. 6) Agresiva extensión de agricultor a agricultor a través de las asociaciones de agricultores. 7) Publicaciones con información adecuada, práctica y útil fueron puestas a disposición de los agricultores y extensionistas. 8) Evaluaciones económicas con un sistema de acercamiento mostró altos rendimientos económicos obtenidos de aplicación de no-cultivo, así como del uso de cultivo de cobertura de abono y rotación de cultivos en el sistema. Los Rendimientos económicos son inmediatos y sustanciales. 9) No ha habido mayores argumentos en contra del sistema. 10) Agricultores latino americanos han tenido que ser muy competitivos en el mercado global, ya que genéricamente no existen subsidios. RESTRICCIONES Y LIMITACIONES PARA ADOPCIÓN DE NO-LABRANZA EN AMÉRICA DEL SUR Y CÓMO HAN SIDO SUPERADAS. Sólo en 1975 las primeras máquinas para no-labranza fueron construidas en Brasil, así que muchos agricultores empezaron el no-cultivo transformando sus antiguos equipos. Las primeras máquinas construidas en Brasil basadas en el roto-cultivador (Howard Rotacaster) eran lentas y los agricultores se alegraron cuando la veloz máquina de triple disco apareció en el mercado local en 1976. Importación de máquinas de no-labranza ha sido casi imposible en Brasil debido a los altos impuestos de importación. La producción en otros países de Latino América (Argentina, México) empezó mucho después. Ahora, alrededor de 15 industrias en Brasil y como 30 en Argentina están construyendo equipos de no-cultivo. Para pequeñas y medianas propiedades mecanizadas recomendaríamos a los agricultores comprar una maquinaria de siembra directa adecuada para cultivos en hileras anchas (por ejemplo: soya, maíz, sorgo, girasol) y para angostas franjas de cultivo (trigo, avena, centeno, GMCC) . La falta de la compra de máquinas con múltiples propósitos conllevó a los agricultores, que no contaban con suficiente capital para comprar dos máquinas especializadas, a la situación de imposibilidad de plantar cultivos de hileras angostas de cultivos y por lo tanto no podrían sembrar pequeños granos o cultivos de cobertura y utilizar una rotación de cultivos adecuada. Dejar la tierra en barbecho durante el invierno, trajo como resultado un alto grado de infestación de maleza y altos costos para su eliminación. Los primeros años de adopción de no-labranza en América del Sur en los ´70 fueron especialmente difíciles porque los únicos herbicidas disponibles fueron Paraquat y 2,4-D. El azadón de mano salvó muchos cultivos de malograrse en este período. Al comienzo de los ´80 el número de herbicidas disponibles para el sistema había crecido tanto, que era difícil conocer todas las propiedades de cada uno de los muchos productos disponibles en el mercado. Las únicas personas que podían dar información sobre las características de los diferentes productos eran las mismas compañías que los producían. Esto dificultó a los agricultores reconocer y encontrar los productos que necesitaban. Dos artículos publicados al comienzo de los ´80 (ahora en su 4° edición), ayudaron a superar este cuello de botella y marcaron un hito que permitió a más agricultores adoptar el sistema ( Rodriguez y Almeida, 1998, Lorenzi, 1994). La producción y el acceso a una mayor variedad de mejores herbicidas junto con una mayor diversidad de mejores equipos de siembra de no-labranza en Brasil y Argentina han conllevado a un crecimiento sin precedentes del no-cultivo en América del Sur. Un cambio en la mentalidad de los agricultores, técnicos y extensionistas, e investigadores alejándose de las operaciones del cultivo degradante del suelo hacia un sistema de producción sostenible como no-cultivo fue indispensable para obtener cambios en las actitudes de los agricultores. En tanto permanezcamos con una mentalidad convencional será difícil implementar exitosamente no-labranza en la práctica de agricultura. Con el tiempo hemos aprendido que si los agricultores no cambian radicalmente su manera de pensar, no podrán nunca aplicar la tecnología adecuadamente. Esto no sólo es aplicable a agricultores sino también para técnicos, extensionistas y científicos. No-labranza es muy diferente a un cultivo convencional y pone todo de cabeza, que cualquiera que quiera tener éxito con la tecnología debe dejar atrás casi todo lo aprendido sobre los sistemas de cultivos convencionales y estar dispuesto a aprender todos los aspectos de este nuevo sistema de producción. Creemos que un agricultor debe cambiar primero de mentalidad antes de cambiar su plantación. La mayor limitación para la propagación del sistema de no-labranza en algunos países y regiones de América Latina ha sido la disponibilidad de los conocimientos específicos sobre el sistema. El cambio más grande que un agricultor debe enfrentar para cambiar de cultivo convencional a no-labranza es probablemente el control de la maleza. Para poder manejar esta nueva situación el agricultor debe disponer de buenos conocimientos especialmente sobre herbicidas, maleza y aplicación de tecnología. Herbicidas Es necesaria una publicación comprensiva que describa todos los productos disponibles en el mercado con todas sus características químicas y toxicológicas, la cantidad que debe usarse por hectárea así como una lista de las malezas que pueden ser controladas eficientemente por cada producto específico. Esta es una información muy necesaria sin la cual no solo los agricultores, sino también los técnicos, extensionistas y científicos, les sería muy difícil realizar el trabajo de no-labranza. Un ejemplo es la publicación de Rodrigues y Almeyda (1998) en Brasil, que ahora está en su cuarta edición. Malezas Otra publicación que es necesaria es la que describe y muestra figuras de las más comunes malezas para poder identificarlas con mayor rapidez. Una publicación muy útil de no-labranza que describe las malezas más comunes, mostrando figuras de las plantas adultas así como de las semillas y plantas recién emergidas y al mismo tiempo muestra qué herbicidas pueden controlar eficicazmente cada maleza, ha sido publicada por Lorenzi (1994) y se ha convertido en una importante herramienta para agricultores e investigadores. Esta publicación ha sido también reeditada cuatro veces hasta la fecha. Tecnología de Aplicación de herbicidas El complejo cálculo del volumen de agua de aplicación que debe ser aplicado por hectárea, presión, caudal de salida, velocidad del tractor, capacidad del tanque y cantidad de productos que deben añadirse para aplicar la dosis recomendable de un producto por unidad de superficie, plantea una difícil tarea no sólo para agricultores sino para cualquiera que trate de calibrar un fumigador. Hemos aprendido, que a menos que se le brinde al agricultor información bien preparada y fácil de manejar, una mala calibración ocasionará un deficiente control de maleza aún si se usa el mejor producto. Adicionalmente a esto, en América del Sur ha tomado muchos años de investigación de adaptación y recolección de experiencias de los agricultores, antes que pudiéramos aprender que muchos productos funcionan mejor con menos de 100 litros de agua por hectárea que con más, que en algunos casos se podría reducir significativamente la cantidad de herbicidas usados disminuyendo el Ph del agua a 3.5, y que el costo y el tiempo de aplicación podrían ser reducidos enormemente usando grandes tanques fumigadores (2000 litros de capacidad en vez de un tanque común de 600 litros) y un volumen bajo de agua. Con el tiempo hemos aprendido también que la luz influencia significativamente sobre la eficacia de algunos productos y que los agricultores de los trópicos deben levantarse muy temprano para alcanzar requerimientos de fumigación bajo los 30° de temperatura de aire y más de 60% de humedad en el aire. En algunas regiones y aún en las estaciones calurosas tenemos dificultades para encontrar estas condiciones en cualquier momento del día. Aunque ocasionalmente se ha publicado cierta información aislada, fue sólo en 1996 que una publicación más avanzada sobre tecnología de aplicación estuvo a disposición de los agricultores en Brasil ( Fundacao ABC, 1996). Muchos suelos tropicales son ácidos o tienen aluminio tóxico. Hemos estado recomendado que agricultores apliquen cal el año anterior que inicien el no-labranza porque es la última oportunidad de poder incorporarlo a éste. Nuevos resultados de investigaciones nos han mostrado que agricultores pueden también aplicar cal sin incorporarla, desde que generalmente en un suelo tropical muy permeable con altas tasas de infiltración, la cal penetra hasta las capas más profundas del suelo. En este caso es recomendable que los agricultores apliquen bajas cantidades de cal cada año, en vez de aplicar cantidades grandes una sola vez. Los conceptos sobre fertilización y calinización han cambiado mucho en América Latina luego de una modificación al sistema de no-labranza. La experiencia nos demuestra que debemos dejar atrás todo lo aprendido en la Universidad sobre fertilización y calinización y ponernos al tanto con los nuevos conceptos en técnicas de fertilidad en este sistema. El agricultor pionero Nono Pereira de Ponta Grossa, Paraná, Brasil, junto con el especialista en suelos Joao Carlos Moraes de Sá, han desarrollado un sistema de no-labranza en pastos naturales, en suelos que tienen una alta saturación de aluminio, bajo Ph y en general bajos niveles de fertilidad (agricultores fumigan los pastos naturales 3 o 4 meses antes de sembrar para asegurar una mejor eliminación de maleza en pastos boscosos ) A pesar de este hecho, los agricultores han podido cosechar alrededor de 3,000 kg/ha de soya en el primer año. Esto es probablemente debido a la alta materia orgánica contenida en estos suelos, que nunca han sido tocados por herramientas de cultivo anteriormente. Experiencias similares se están realizando en Paraguay en suelos pobres, ácidos y en pastizales naturales. Costración del terreno: en general costración del terreno no es un problema para no-cultivo. Debido a que la cobertura de mulch evita el impacto directo de las gotas de lluvia en el suelo desprovisto de vegetación no se desarrollan las costras en la superficie del suelo. Se ha comprobado que suelos que tienden a costrarse severamente en cultivos convencionales no presentan problemas de costración en sistemas de no-labranza, en tanto que el suelo esté bien cubierto con suficientes residuos de cultivos. Es mayormente conocido que suelos mal drenados no son apropiados para no-cultivo. Felizmente la mayoría de suelos tropicales en América del Sur son bien drenados y son generalmente muy apropiados para esta tecnología. Suelo de superficie rugosa Es obvio que, una maquina sembradora de no-labranza no funcionará convenientemente si la superficie del suelo no está nivelada. En cultivo convencional, agricultores controlan frecuentemente sus malezas con labranza mecanizada. Esto tiende a dejar una superficie ondulada en el suelo que debe ser nivelada antes de iniciarse el sistema de no-labranza. También si se presentan erosiones de arroyuelos o cárcavas, o si por otras razones después de una cosecha la superficie del terreno queda rugosa, recomendamos a los agricultores primero nivelar el terreno antes de iniciar el no-labranza para evitar problemas con la siembra y malas emergencias. Suelo compactado Compactaciones de suelo inducidas por labranza con sistemas convencionales, tales como pisos de arado o de gradas de disco deben ser eliminadas antes de ingresar al sistema . Un subsolador será generalmente suficiente en Brasil, Paraguay y Argentina para solucionar estos problemas. Compactación del suelo en no-labranza permanente es un tema discutido eternamente en América Latina. Encontramos que, en general, investigadores tienen una diferente percepción a los agricultores respecto a este problema. Desde que los investigadores tienen sofisticadas herramientas para medir la compactación y demostrar fácilmente que los suelos son más compactos bajo no-labranza que bajo labranza convencional, hemos visto que muchos investigadores ven compactación como un problema muy serio en un sistema de no-cultivo. Observamos que, en general científicos e investigadores en América Latina tienden a exagerar el problema de la compactación del suelo. En contraste con los investigadores, los agricultores en América Latina miden compactación no en términos de densidad del suelo en g/cm3 o en resistencia de penetración sino en términos de resultados de cultivos y rendimientos. Si los rendimientos son tan buenos o mejores en no-cultivo que en cultivo convencional, el agricultor no se preocupa sobre la compactación. Los agricultores también miden la compactación en términos de penetración de equipos de sembrado en el suelo. Si los suelos son tan duros que no brindan una buena penetración a los elementos cortantes de una máquina plantadora significa que el agricultor tendrá una mala emergencia. Con el propósito de evaluar la percepción de los agricultores en el problema del compactación del suelo, tres pioneros de no-labranza del Brasil fueron entrevistados en 1997 para expresar sus puntos de vista respecto a este problema. Los agricultores entrevistados fueron Nono Pereira ( 22 años en permanente no-labranza), Frank Dikstra (22 años de continuo no-labranza) y Herbert Bartz (26 años de continuo no-labranza), en total 70 años de experiencia. Sus suelos varían desde el 80% arena a aproximadamente 80% de arcilla. Los agricultores fueron unánimes al afirmar que ellos no percibían compactación como un problema en no-labranza permanente (Revista Plantio Direto, 1999). También afirmaron que no es necesario cultivar el suelo tan seguido luego de haberse realizado la no-labranza. Finalmente dijeron que la mejor manera de evitar la compactación en un sistema de no-labranza, es producir la mayor cantidad de cobertura de suelo, usar cultivos de cobertura y rotación de cultivos, de modo que las raíces y la actividad biológica así como los gusanos de tierra, insectos, etc. suelten el suelo. Una buena cobertura de suelo es también esencial para mantener bien húmeda la superficie y así poder tener una mejor penetración de los elementos cortantes del equipo de siembra. Una cobertura permanente de suelo con una capa gruesa de mulch ha sido un factor clave para tener éxito en sistema de no-labranza en América Latina. Agricultores que no han entendido la importancia de una adecuada cobertura de mulch no han entendido aún el sistema. Nosotros apuntamos a tener por lo menos 6 y si es posible más de 10 toneladas de materia seca de cultivos de cobertura y cultivos de importancia comercial por hectárea por año. De esta forma tenemos una buena supresión de maleza, efectos positivos de abono sobre suelo húmedo y suelo temperado y aumentamos la fertilidad química, física y biológica del suelo. No solo miramos la cantidad de abono sino también su distribución. Las máquinas de cosechar deben tener un dispositivo bien diseñado para distribuir los residuos uniformemente sobre todo el ancho de trabajo. Manufactureros de máquinas han entendido escasamente este requerimiento para no-cultivo, lo que ocasiona una irregular distribución de los residuos de plantas, con exceso de material en el centro y muy poco o nada en los extremosl. Esto significa un deficiente rendimiento de los herbicidas y del equipo de sembrado. A pesar de los factores limitativos mencionados el agricultor también debe aprender respecto a la influencia de no-cultivo sobre las propiedades químicas, físicas y biológicas, su impacto sobre la superficie del agua y el medio ambiente, en los rendimientos y lo más importante en lo económico del sistema. Diversas y extensas publicaciones con resultados de investigaciones han sido publicados en la región desde 1981, por ejemplo: IAPAR, 1981; Derpsch, 1991; Crovetto, 1996; Panigatti, 1998; etc. También los procedimientos de muchas conferencias dadas en Argentina, Brasil, Chile y Paraguay están disponibles para una más detallada información acerca del rendimiento del sistema. Respecto a esto, AAPRESID en Argentina y FEBRAPDP en Brasil (Las Federaciones de no-cultivo en ambos países), han contribuído fuertemente en la difusión de los citados conocimientos específicos del sistema y han ayudado grandemente a difundir esta tecnología en toda América Latina. NECESIDADES PRIMARIAS ASOCIADAS AL MAYOR USO DE LA TECNOLOGÍA Y A SU ADAPTACIÓN Y RESTRICCIONES A SU USO EXTENSIVO.
Rotación de cultivos y cultivos de cobertura de abono verde Rotación de cultivos y cultivos de cobertura de abono verde (GMCC) son elementos esenciales para el éxito de la expansión de no-cultivo en América Latina. Sólo aquellos agricultores que han entendido la importancia de estas prácticas están obteniendo los beneficios económicos más altos de este sistema cultivos de coberturas no cuestan pero pagan. Cuando se practican en monocultura o aún en doble cultivo, por ejemplo cuando el mismo cultivo o cultivos se repiten en la misma tierra cada año, no-labranza es un sistema imperfecto e incompleto, cuyas enfermedades, malezas y pestes tienden a incrementarse y las ganancias tienden a decrecer. La recopilación de la investigación realizada en esta área es el factor más importante para hacer que el no-labranza funcione, esto es, aprovechar todos los beneficios que el sistema ofrece, reducir la producción de maleza, e incrementar los resultados económicos. Una investigación llevada a cabo en el sur de Brasil demuestra reducciones consistentes de infestación de maleza con rotación de cultivos, en no-labranza y labranza convencional (Tabla 2). Tabla 2: Número de malezas por m3 con y sin rotación de cultivo en dos sistemas de labranza en rio Grande do Sul, Brasil (Ruedell, 1990, adaptado por Gazziero, 1998)
NT=No-labranza, CT= labranza convencional Buenos agricultores de no-cultivo en América Latina ven como una buena práctica de labranza utilizar cultivos de cobertura y rotación de cultivos independientemente de la situación de precios de los cultivos. Una vez que los agricultores han descubierto los beneficios de estas prácticas no querrán dejarlos. Sorrenson (1984), entre otros, ha mostrado claramente las ventajas económicas de usar rotación de cultivos y apropiados cultivos de cobertura. Mientras mucha gente continúa pensando que usar cultivos de cobertura significa incrementar sus costos sin obtener mayores beneficios a cambio, agricultores especializados en Brasil y Paraguay han aprendido que la economía de no-labranza puede ser sustancialmente incrementada con su uso. Investigación realizada por Kliewer (1998) en Paraguay, ha demostrado que rotación de cultivo y cortos períodos con cultivos de cobertura pueden reducir el costo de herbicidas drásticamente a US$ 36,62 /ha en el caso de Crotalaria juncea (52 días cultivos de cobertura) y a US$ 37,39 en el caso de girasoles (57 días cultivos de cobertura), frente a costos de US$ 107,66 cuando sólo herbicidas y monocultivo fueron utilizadas. Kliewer (1998, no publicada) también reportó rendimientos de soya luego de aplicar avena negra de 2600kg/ha sin usar ningún herbicida. La medición de la maleza 96 días después de sembrar soya demostró 93 kg/ha de materia seca de maleza/ha luego de utilizar avena negra, frente 7390 kg/ha luego del barbecho. En el último caso los rendimientos de soya no fueron mayores a 780 kg/ha. Utilizando rotación donde cultivos de cobertura o cultivos de importancia comercial fueron sembrados en largos y cortos períodos inmediatamente después de cosechar el cultivo principal, o después de apisonar el cultivos de cobertura con un rodillo de cuchillas, fue posible dejar de utilizar herbicidas en no-labranza por tres años consecutivos. En algunos casos cuando los agricultores están utilizando rotación de cultivos, es necesario utilizar un herbicida completo para eliminar la maleza antes de sembrar, sin necesidad de aplicar algún herbicida durante la estación de crecimiento. Si alguna maleza escapara, la poca maleza que se desarrolle puede ser controlada eficaz y económicamente con el azadón de mano, ya que es una labor muy barata. Una investigación llevada a cabo en Brasil ha mostrado que la avena negra usada como abono verde de cobertura antes de sembrar soya puede incrementar su rendimiento como en un 63% en comparación con la soya después del trigo. (Derpshc, 1991). Un conocimiento adecuado de cultivos sobre producción de materia verde, seca y rendimiento de cultivos de cobertura, cómo adaptarlos en a rotaciones y qué efectos fertilizantes residuales debemos esperar de cada cultivos de cobertura sembrado antes de cultivos principal es esencial para la diseminación de su uso. Diversas publicaciones han contribuido en llenar estos vacíos sobre todo en Brasil (Sorrenson y Montoya, 1984; Monegat, 1991; Derpsch, 1991; Derpsch y Calegari, 1992; Calegari, 1992) Lecciones aprendidas Posibilidades para la reducción del costo de herbicidas en no-cultivo: Una de las más recientes y fructíferas lecciones que hemos aprendido en el sistema de no-cultivo es que los agricultores no deberían en lo posible, dejar la tierra en barbecho. En general períodos de barbecho de sólo unas pocas semanas causarían una proliferación de maleza, sembrado de maleza, reducción de la cobertura del suelo, erosión del suelo así como la lixiviación de nutrientes. Si en vez de dejar la tierra en barbecho, los agricultores sembrarán cualquier tipo de cultivo inmediatamente, o lo más pronto posible después de cosechar el cultivo previo, asi se reduciría la proliferación de maleza, se evitaría que la maleza produzca semillas, se incrementaría la cobertura del suelo y el retorno de la biomasa al suelo, se incrementaría el contenido de materia orgánica del suelo, se evitaría la erosión así como el lavado de los nutrientes y se mejorarían las condiciones biológicas del suelo. Después de iniciar una investigación sistemática más intensa con cultivos de cobertura en los finales de ´70, una variedad de cultivos han sido identificados y su uso se encuentra actualmente disponible para los agricultores especialmente en Brasil y Paraguay. Algunos abonos de invierno son avena negra ( avena strigosa schreb), centeno (secale cereale l.), triticale (tritico-cereale), rábano, nabo (raphanus sativus var. Oleiferus Metzg), altramuz blanco lupino (Lupinus albus L.), arverjas (vicia sativa L.), arvejilla peluda (vicia villosa) chicharro (lathyrus sativus L.), girasoles (helinthus annuus L.), etc, los cultivos de cobertura mas comunes usados en verano son mijo (Penisetum americanum L), sorghum bicolor L, etc, crotalaria (crotalaria juncea L.), lab-lab (dolichos lablab l.) y hasta plantas que se consideran como maleza dañina, como brachiaria plantaginea, son usadas en los Cerrados del Norte Central de Brasil como cobertura de abono verde en no-cultivo. En Los Cerrados sólo hay una estación de crecimiento. Aquí los agricultores e investigadores han desarrollado sistemas de producción donde cobertura de abono se coloca inmediatamente después de la cosecha del cultivo principal. No es problema si la cobertura de abono muere en la estación seca en tanto se haya producido suficiente biomasa. En el Sur de Brasil y en Paraguay las condiciones son tales, que algunos cultivos de importancia comercial o cultivos de cobertura pueden ser sembrados en cualquier momento del año si el terreno es húmedo. Los cultivos de cobertura y rotación de cultivo son factores fundamentales del crecimiento sin precedente de no-cultivo especialmente en Brasil y Paraguay. Junto a la difusión de cobertura de abono se usa un rodillo de cuchillas para aplastar la cobertura sobre el suelo. Este implemento no es demasiado caro, en muchos casos puede hacerse localmente o lo puede hacer el mismo agricultor. El implemento puede ser halado por tractores medianos o mediante tracción animal y ha contribuído mucho a reducir el uso de herbicidas en sistema de no-cultivo.. El rodillo de cuchillas se ha convertido en una herramienta esencial para manejar cultivos de cobertura en muchos países de América del Sur. Alternativamente pueden utilizarse rastras de disco a los que pueden soldarse barras de acero en la punta de los discos para usarlos con el mismo propósito como rodillo de cuchillas.
Hay una gran dinamismo en el sistema de no-labranza, por lo que los agricultores deben estar en constante proceso de aprendizaje y mantenerse al día con los nuevos avances. Nuevos, más económicos y mejores herbicidas y máquinas aparecen continuamente en el mercado, nuevos cultivos de coberturas son introducidas, nuevos resultados de investigaciones en fertilización, calinización, variedades, manejo, enfermedades y control de plagas, etc.,. surgen constantemente. Tenemos conocimiento que no-cultivo potencia biológicamente el control de la plaga, etc. Sabemos que podemos aprender de agricultores orgánicos e introducir aspectos de agricultura biológica en el sistema de no-labranza. Como nuevos conocimientos surgen cada día gracias al trabajo de investigadores y agricultores, debemos mantenernos al tanto con los nuevos adelantos Debemos ser humildes y no pensar que una vez que hayamos aprendido todo no habrá nadie que nos enseñe algo nuevo. Los agricultores tienen el gran reto de ser creativos y mejorar el sistema para ganar tiempo y trabajo, aumentar los rendimientos y los resultados económicos, etc. Finalmente debemos admitir que en todo el mundo, los agricultores prefieren adoptar tecnologías que son económicas y positivas para sus bolsillos y rara vez porque son ambientalmente positivas. Por ello una evaluación económica del sistema bajo diferentes condiciones agroecológicas y socio económicas es esencial para contar con mayores argumentos. Por supuesto que sería engañoso analizar los resultados de sólo una o dos estaciones de cultivo. En vez de eso, debe realizarse una evaluación íntegra del sistema con todos sus componentes, evaluando las oportunidades, mayor vida útil de tractores y menores costos de reparación del sistema, mejoras en la fertilización del suelo, reducción de costos de fertilizantes y pesticidas, beneficios ambientales del sistema, etc. Minuciosos estudios económicos con un enfoque del sistema han sido realizados por Sorrenson y Montoya (1984) en Brasil y otra vez por Sorrenson et al., (1997 y 1998) en Paraguay. La evaluación económica en 1998 en Paraguay fue realizada por pequeños agricultores de generalmente menos de 20 Has sin tractor mecanizado. El estudio concluye que el total de beneficios económicos obtenidos de la adopción de la técnica de no-labranza en 480,000 has en Paraguay han sido calculados en US $941 millones (Sorrenson, 1998). El mismo autor afirma que "ninguna técnica de cultivo ha demostrado tener un impacto tan alto en los ingresos agrícolas, reducción de los costos de producción y de riesgos, y al mismo tiempo ser ambientalmente sostenible y generar considerables ganancias netas a la sociedad."
PASOS EN LA ADOPCIÓN DE NO-LABRANZA Con frecuencia podemos ver que algunos agricultores luego de escuchar sobre el sistema de no-cultivo compran inmediatamente maquinaria de no-labranza. Esto ha conducido, en muchos casos, a que no se aplique correctamente dicha tecnología. Sólo después de adquirir suficientes conocimientos acerca del funcionamiento integral del sistema, el agricultor deberá comprar maquinaria de no-labranza. Hay algunos factores críticos que deben ser considerados antes de iniciar el no-labranza. Por eso recomendamos a los agricultores lo siguiente:
Las principales restriciones para la adopción de no-cultivo en la mayoría de los países son la disponibilidad de información y conocimientos. La información debe ser relevante, actual, localmente apropiada, verdadera y útil para poder generar impacto entre los agricultores. El primer paso antes de cambiar a un sistema de no-cultivo debería ser que los agricultores, investigadores, técnicos y extensionistas perfeccionen sus conocimientos sobre todos los aspectos del sistema. La superioridad del sistema de no-cultivo sobre cultivo convencional ha sido probado bajo una gran variedad de condiciones en todo el mundo. Es necesario ahora, desarrollar y adaptar el sistema localmente y asegurar que la tecnología funcione bajo las condiciones ambientales y socio-económicas propias de cada lugar específico. Necesitamos aprender qué clase de suelos no son apropiados o presentan limitaciones para aplicar el sistema y de qué manera podemos superar estas limitaciones. Asimismo necesitamos aprender qué otras limitaciones existen para adoptar el sistema bajo condiciones locales (por ej. Maquinaria, herbicidas, adecuada rotación de cultivos, adecuado cultivos de cobertura, conocimientos) y también estar informado de las limitaciones socio-económicas y buscar la manera de superarlas. La actitud "ésto no funciona" no ayuda a resolver los problemas en no-labranza! Si entendemos el hecho de que no-labranza es el único verdadero sistema de producción sostenible en agricultura extensiva en los trópicos y subtrópicos, entonces tenemos que encontrar caminos par superar estos problemas y limitaciones. Rendimientos inferiores del sistema de no-labranza no deben preocuparnos en tanto las ganancias obtenidas sean mayores. El control de la erosión, mejoras en las condiciones químicas, física y biológicas del suelo, menores costos de maquinaria, reducción en la utilización de tiempo y trabajo de tractores, mayores oportunidades, mayores retribuciones económicas y otros beneficios del sistema garantizan un constante crecimiento de no-cultivo en la mayor parte de regiones del mundo.
Los países líderes en el mundo con la mayor área de no-cultivo son USA con 19.3 millones Has, seguido por Brasil con 11.2 millones Has., Argentina con 7.3 millones Has., Canadá con 4.1 millones Has, Australia con 1 millón Has. y Paraguay con 790,000 Has. de la tecnología practicada por agricultores. A pesar de la mayor área bajo no cultivo se encuentra en los Estados Unidos de América, en este país la tecnología es aplicada sólo en 16,3% del total de área cultivada, frente al 21% en Brasil, 32% en Argentina y 52% en Paraguay. En relación con el total de área cultivada, Paraguay tiene la mayor tasa de no-cultivo en el mundo. Admitiendo que hay muchos vacíos en la información, se estima que no-cultivo es practicada en cerca de 45 millones de Hás. en el mundo. Aproximadamente el 96% de ésta tecnología es practicada en las Américas (norte y sur) alrededor del 2%, en Australia en sólo 2% y sólo en 2% en el resto del mundo, incluido Europa, Africa y Asia. Existen muchas posibilidades de llevar esta tecnología de conservación del suelo a estas partes del mundo, a pesar de los factores limitativos socio-económicos que deben ser tomados en cuenta . La historia de la evolución de la producción del cultivo obtenido del no-cultivo y el éxito en su aplicación en granjas mecanizadas en latino América, ha sido íntimamente relacionado a: disponibilidad de conocimiento apropiado bajo diferentes condiciones agroecológicas y socio económicas, disponibilidad de una variedad de eficientes herbicidas a bajos costos, disponibilidad de maquinaria apropiada y a precios adecuados, práctica de adecuada rotación de cultivos incluido sembrado de abono verde y lo más importante, un cambio en la mentalidad de los agricultores, técnicos, extensionistas e investigadores alejándose de operaciones de cultivo degradante del suelo a un verdadero sistema de agricultura sostenible. La práctica de una adecuada rotación de cultivos incluido GMCC es probablemente el factor más importante del éxito y la difusión de la tecnología en muchas regiones de latino América. La experiencia nos ha demostrado que GMCC no cuesta, pero paga. El estudio de las implicancias económicas de estas prácticas nos han demostrado, que las retribuciones económicos de no-cultivo pueden ser sustancialmente incrementados a través del uso de rotación de cultivos y sembrado de abono verde.
Baker, C.J., Saxton, K.E. and Ritchie, W.R., 1996: No-tillage Seeding, Science and Practice.CAB International, Wallingford, Oxon, UK, 158 pp Calegari, A., Mondardo, A., Bulisani, E.A., Wildner, L.do P., Costa, M.B.B., Alcantara, P.B.,Miyasaka, S. e Amado, T.J.C. 1992: Adubação verde no sul do Brasil, AS-PTA, Rio de Janeiro,346 p. Crovetto, C., 1996. Stubble over the soil. The vital role of plant residue in soil management to improve soil quality. American Society of Agronomy, 238 pp. Derpsch, R. e Calegari, A., 1985: Guia de plantas para adubaçao verde de inverno. IAPAR, Londrina, Documentos 9, Maio de 1985, 96 p. Derpsch, R., 1998: Historical review of no-tillage cultivation of crops. Proceedings, First JIRCAS. Seminar on soybean research, March 5 - 6, 1998, Foz do Iguaçu, Brazil, JIRCAS Working Report N° 13, p 1 - 18. Derpsch, R., Roth, C.H., Sidiras, N. and Köpke, U., 1991. Controle da erosão no Paraná, Brasil: Sistemas de cobertura do solo, plantio direto e preparo conservacionista do solo. GTZ, Eschborn, SP 245. Fundação ABC, 1996: Tecnologia de aplicação de defensivo. Fundação ABC para Assistencia e Divulgação Técnica Agropecuária, Castro, PR, Brazil, 36 pp Gazziero, D. L. P., 1998: Control of weeds in no-tillage cultivation. Proceedings, First JIRCAS. Seminar on soybean research, March 5 - 6, 1998, Foz do Iguaçu, Brazil, JIRCAS Working Report N° 13, p 43 52 GTZ, 1998: Conserving Natural Resources and Enhancing Food Security by Adopting No-tillage. An Assessment of the Potential for Soil-conserving Production systems in Various Agro-ecological Zones of Africa. GTZ Eschborn, Tropical Ecology Support Program, TÖB publication number: TÖB F-5/e, 53 pp IAPAR, 1981: Plantio direto no estado do Paraná. Fundação Instituto Agronomico do Paraná, Circular N° 23, 244 pp Kelly, H. W., 1983: Keeping the land alive. Soil erosion, its causes and cures. FAO Soils Bulletin N° 50, FAO, Rome. 78 pp Kliewer, I., Casaccia, J., Vallejos, F., 1998: Viabilidade da redução do uso de herbicidas e custos no controle de plantas daninhas nas culturas de trigo e soja no sistema de plantio direto, através do emprego de adubos verdes de curto período. Resumo de Palestras: I Seminario Nacional Sobre Manejo e Controle de Plantas Daninhas em Plantio Direto, 10 12. 8. 1998, Passo Fundo, RS, Editora Aldeia Norte, Passo Fundo, 120 - 123 Lorenzi, H., 1994: Manual de identificação e controle de plantas daninhas, plantio direto e convencional, 4ª edição, Editora Plantarum, Nova Odessa, Brazil, 299 pp Monegat, C., 1991: Plantas de cobertura do solo. Características e manejo em pequenas propriedades. Chapecó (SC). Ed. do Autor, 336 p. Panigatti, J.L., Marelli, H., Buschiazzo, D., Gil, R., (Editors), 1998,: Siembra Directa. INTA -Editorial Hemisferio Sur, Buenos Aires, 333 pp Revista Plantio Direto, 1999 É preciso descompactar o solo?, Revista Plantio Direto Janeiro/Fevereiro de 1999, p 16 - 19. Rodrigues, B.N., Almeida, F.S., e 1998: Guia de herbicidas. 4ª Edição, Editora dos autores, Londrina 1998, 648 pp Ruedell, J., 1990: Efeito do manejo do solo e da rotação de culturas sobre a população de plantas daninhas e na produtividade das culturas. In: Primeras Jorandas Nacionales de Cero Labranza. Concepcion, Sociedad de Conservacion de Suelos de Chile, p. 169-182 Sorrenson, W.J., Montoya, L.J., 1984: Implicações econômicas da erosão do solo e de práticas conservacionistas no Paraná, Brasil, IAPAR, Londrina, GTZ, Eschborn ( no publicado), 231 p. Sorrenson, W.J., López Portillo, J., Nuñez, M., 1997: Economics of No-tillage and crop rotationspolicy and investment implications, FAO Report N° 97/075/ ISP-PAR, 1 October 1997, Sorrenson, W.J., Duarte, C., López Portillo, J., 1998: Economics of No-till compared to conventional cultivation systems on small farms in Paraguay, policy and investment implications., Report Soil Conservation Project MAG GTZ, August 1998 Warren, 1983: Technology transfer in no-tillage crop production in the third world agriculture. In: No-tillage crop production in the tropics. Proc. Symp., Monrovia, Liberia Published by Int. Plant.Prot. Center, Oregon State Univ., Corvallis, OR, 25-31. |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||