Capítulo 17

Planificación participativa en la ejecución de programas de manejo de suelos

 

Para ejecutar un programa efectivo y exitoso de mejoramiento de la productividad del suelo, a través de prácticas conservacionistas y de manera participativa, es necesario desarrollar estrategias y metodologías específicas y aplicarlas y validarlas en base a un proceso de retroalimentación originado en los propios actores involucrados en el trabajo.

En Santa Catarina, desde la década de los años 50, fueron ejecutados varios programas/proyectos de conservación de suelos. Ocurrieron experiencias positivas y negativas. Por ejemplo, un programa dirigido a las pequeñas propiedades catarinenses situadas en su mayoría en tierras de relieve accidentado, que tuvo como enfoque principal el control de la erosión a través de prácticas mecánicas como el terraceo tuvo como resultado la adopción limitada de prácticas recomendadas que lamentablemente fueron prontamente abandonadas. Se remarca que no hubo incentivos monetarios ni faltó capacitación para los técnicos y agricultores involucrados. La causa del fracaso fue que las prácticas recomendadas para el control de la erosión se dirigían básicamente el efecto y no la causa del problema ya que apenas un 5% de la erosión hídrica fue provocada por las aguas de escurrimiento superficial.

En realidad, el problema de la erosión hídrica en el sur del Brasil está directamente relacionado con la falta de cobertura del suelo y con su excesiva movilización. Este enfoque pasó a ser debidamente considerado al final de la década de los años 70 y determinó nuevos rumbos en los trabajos de investigación y de extensión rural. Mientras tanto, las acciones en el campo continuaban siendo puntuales y aisladas. A partir de 1984, con base en la experiencia del Estado de Paraná, se ejecuta en Santa Catarina un proyecto de conservación de suelos, considerando la microcuenca hidrográfica como una unidad de planificación. El trabajo se inició en tres microcuencas, ampliadas a 17 en 1985 y posteriormente a 68 en función de la creación de un Programa Nacional. Hubo un período de receso de las actividades en el proyecto, pero ganó impulso en 1990 con la colaboración del Programa de Recuperación, Conservación y Manejo de los Recursos Naturales en Microcuencas Hidrográficas, conocido como Proyecto Microcuencas/BIRD con un aporte financiero de 33 millones de dólares estadounidenses del Banco Mundial, y cuya meta era alcanzar 520 microcuencas a finales de 1997.

 

V. Hercilio de Freitas

Empresa de Pesquisa Agropecuária e Extensão Rural de Santa Catarina (EPAGRI)

Santa Catarina, Brasil

Estos años de experiencias acumuladas ayudaron a la Empresa de Investigación Agropecuaria y Extensión Rural de Santa Catarina, a aumentar el impacto de sus programas en el área de manejo de suelos y los resultados fueron tan significativos que se preparó un segundo Proyecto para ser iniciado en 1998.

Sin embargo, las estrategias y metodologías son constantemente evaluadas mediante un proceso de retroalimentación, lo que es factible en este momento por la participación de más de 300 técnicos en la ejecución del actual proyecto; de este modo se presentan nuevas perspectivas para perfeccionar el trabajo. Por ello, las propuestas aquí presentadas no pueden ser consideradas definitivas, sino están dentro de un proceso continuo de actualización.

 

La microcuenca como unidad de planificación

La planificación de las prácticas adecuadas de manejo de suelos deben ser consideradas dentro de un programa de desarrollo rural. Existe un reconocimiento por parte de los gobiernos, organizaciones nacionales e internacionales, de que limitando el desarrollo a determinados componentes específicos, los problemas globales son resueltos sólo parcialmente. Un plan de desarrollo rural sólo puede alcanzar sus objetivos si se toman en cuenta las tierras existentes y su aptitud de uso, su capacidad de producir alimentos, madera, y otros elementos útiles al hombre. El arreglo de los sistemas de producción en base a parámetros económicos y con el objetivo de aumentar la rentabilidad de las familias rurales, pasa necesariamente por el mantenimiento del suelo productivo a lo largo del tiempo y por el restablecimiento del equilibrio original que tiene influencia directa sobre la circulación del agua en la naturaleza (ciclo hidrológico). Con esas dimensiones dicho plan debe tomar en cuenta la infraestructura existente en términos de mercado, transporte, almacenaje y todos los elementos que participan en el sistema.

Por otra parte, la planificación de acciones que tratan de disminuir el grado de deterioro de la parte física, social, económica y ambiental, será seriamente restringido a no ser que se realice dentro de los límites naturales; es decir, dentro de una cuenca hidrográfica o en cada uno de sus tributarios independientes como subcuencas o microcuencas.

A lo largo del tiempo las unidades de planificación de las actividades agrícolas han sido las comunidades rurales y más específicamente las propiedades agrícolas (unidades políticas de planificación), cuyos límites generalmente no coinciden con aquellos establecidos por las fuerzas de la naturaleza y principalmente porque los efectos de la acción antrópica extrapolan los mismos, alcanzando todo el complejo geográfico donde están insertadas. Por eso, estas unidades tradicionales están siendo descartadas.

 

Esta nueva concepción de unidad de planificación se fundamenta en los siguientes principios:

la degradación de las tierras agrícolas, en general, ocurre independientemente de las divisiones políticas y administrativas;

conociendo los elementos básicos de un plan para una cuenca hidrográfica, el trabajo efectivo puede ser realizado y organizado en una escala menor; el manejo se inicia por una microcuenca y después de la finalización de esta, se dedica atención a otra microcuenca y así sucesivamente hasta cubrir toda la cuenca;

el manejo de microcuencas hidrográficas implica la utilización racional del suelo y del agua, tratando de optimizar y sustentar la producción con el mínimo de riesgos de degradación del medio ambiente;

la microcuenca hidrográfica pasa así a ser la unidad física de planificación, mientras que la comunidad rural continua siendo, más que nunca, el núcleo y la base para la toma de decisiones.

 

Implementación de programas/proyectos

En Santa Catarina, durante mucho tiempo los programas fueron implementados prácticamente con recursos económicos mínimos para el mantenimiento de los equipos involucrados y para la producción de material didáctico. A partir de 1990, cuando comienza el Proyecto Microcuencas/BIRD el aporte de recursos llegó a 78,6 millones de dólares estadounidenses, de los cuales 17,4 millones fueron destinados exclusivamente a los trabajos de Extensión Rural en las 520 microcuencas planificadas, caracterizando un programa de gran escala. La estructuración del trabajo dio lugar a la creación de un verdadero espíritu de equipo entre los diferentes niveles jerárquicos. En realidad, los programas pequeños pueden tener algunas ventajas como ser más creativos y permitir los cambios necesarios sin dificultades burocráticas y tienden a ser más sensibles a las necesidades de los usuarios. Pero ningún programa, independientemente del tamaño, puede prescindir de un cuerpo técnico de campo preparado y motivado, que conozca a las familias involucradas, que las trate con respeto y que sea apreciado por ellos.

Además, para que un programa tenga éxito tendrá que ser guiado por una amplia comprensión de las necesidades, motivaciones, valores y puntos de vista de las familias rurales. Los técnicos involucrados en el programa deben tener una gran sensibilidad para poder tratar con los delicados equilibrios entre:

el valor de los cambios y el respeto por los valores tradicionales de una comunidad;

la necesidad de excelencia de su trabajo y la necesidad de que las familias rurales tengan la libertad de aprender de sus propios errores;

la necesidad de una motivación extraordinaria en el trabajo y el peligro de sofocar el entusiasmo con un exceso de trabajo.

Para alcanzar el éxito, los técnicos participantes tienen que ser sobre todo motivados para un deseo genuino de luchar por el bienestar ajeno, y apoyar el desarrollo de la capacidad innata de las familias rurales para su autodeterminación y autorealización.

Con esos principios crece la idea del extensionista rural, del técnico que pasa a ser un "facilitador" en la ejecución de cualquier programa.

 

Objetivos de un programa/proyecto

Un programa debe preocuparse de la capacitación y motivar a los agricultores para que ellos mismos transmitan las nuevas prácticas a otros agricultores; al mismo tiempo se les debe demostrar que ellos mismos pueden descubrir y probar innovaciones. En pocas palabras, el objetivo de un programa no debe ser el desarrollo de la agricultura de las familias rurales, sino la enseñanza de un proceso a través del cual ellas puedan desarrollar su propia agricultura.

 

El entusiasmo como fuerza impulsora del desarrollo

El entusiasmo puede ser definido como motivación, determinación, voluntad, entrega, compromiso, inspiración y amor al trabajo.

Cuando falta entusiasmo:

nadie participa de las reuniones;

la cooperación entre vecinos es casi imposible e inexistente;

los extensionistas parecen incapaces de convencer a los campesinos.

Cuando hay entusiasmo:

los agricultores no miden los esfuerzos para participar en una reunión;

las innovaciones pasan espontáneamente de un agricultor a otro.

Factores que pueden ayudar a crear el entusiasmo

las familias tienen que tener un fuerte deseo de superar los problemas que el programa está proponiendo resolver;

las familias tienen que creer que son capaces de solucionar los problemas, de manera simple y según sus propias posibilidades;

las familias deben estar involucradas en la planificación, a tal punto que lleguen a sentir que el éxito del programa es también de ellas;

las familias tienen que sentir que el programa les pertenece;

El entusiasmo aumenta aún más cuando las familias tienen:

la libertad de establecer sus propios objetivos de trabajo;

la libertad de ser creativas;

la oportunidad de trabajar en un ambiente de compañerismo y apoyo mutuo;

la oportunidad de seguir conociendo nuevas materias que les interesan y encontrar soluciones a otras necesidades;

el reconocimiento, gratitud y retroalimentación positiva recibidos de otras familias y de los propios técnicos involucrados en el programa.

 

El éxito – la fuente del entusiasmo

Ninguna de las afirmaciones mencionadas anteriormente inspirará mayor entusiasmo, si falta un ingrediente adicional absolutamente esencial: el éxito rápido y reconocible.

No se estimula el interés y el entusiasmo organizando competencias o dando regalos o premios a los agricultores sobresalientes. Si una tecnología es exitosa, el premio pasa a ser superficial e inútil.

La participación – el camino a seguir

La participación constructiva

Así como el entusiasmo y la fuerza positiva pueden alejar un programa del paternalismo, la participación creciente es el camino que el programa tiene que seguir; es lo opuesto a "hacer las cosas para las personas" y "participar a las personas de no hacer". Esta participación tiene que ser real desde la definición y durante la ejecución del programa.

La razón más importante de la participación es que con ella se asegura la permanencia de los avances y de los resultados positivos del programa. Con eso las familias aprenden a planificar, a encontrar soluciones a sus problemas, a enseñar a otras personas y a organizarse para trabajar en grupo. Participando se adquieren habilidades para dar y recibir órdenes dentro de una organización y se aprende a corregir el compañerismo sin herirlo. Estos son hechos esenciales para que puedan formar y manejar sus propias organizaciones con éxito. Participando pueden ganar confianza en si mismas, tener orgullo y satisfacción por los avances alcanzados y desarrollar la creatividad para seguir mejorando la vida de su comunidad.

Esta participación es la esencia del propio desarrollo o sea "un proceso a través del cual las personas aprenden a hacerse dueñas de sus propias vidas y a resolver sus problemas".

Por tanto, el desarrollo ocurre donde las personas están obteniendo:

confianza en sí mismas;

motivación y carácter;

conocimiento suficiente para resolver sus problemas por estar directamente involucradas en atacarlos y resolverlos.

En función de eso se deducen inmediatamente dos conclusiones:

presentar y hacer cosas para las personas de ninguna manera puede llamarse desarrollo;

el proceso de desarrollo a través del cual las familias aprenden, crecen, y se organizan, es mucho más importante que el suelo recuperado, sin erosión, o maíz más verde o sus bolsillos llenos de dinero.

Aunque las dos cosas sean importantes y tengan que ocurrir concomitantemente, el "como se hace" es más importante de "lo que resulta". El "como se hace" tiene que incluir necesariamente a la participación constructiva.

 

Participación destructiva

Esta ocurre cuando en algún programa surgen personas en la comunidad que asumen el control y los demás tienden a ser sumisos en vez de opinar y participar. Muchas veces es la propia falta de experiencia de decidir en grupo que causa desaciertos, genera la formación de facciones y las organizaciones se desintegran. Aunque, por otro lado, decisiones bien tomadas también pueden llevar al fracaso. Por lo tanto, el desafío es hacer que la participación sea lo más constructiva posible.

 

Como mejorar la participación constructiva

Es necesario reconocer que la participación constructiva se aprende gradualmente; algunas organizaciones, en su afán de evitar el paternalismo sofocante y las actitudes de que "el técnico es el que sabe de todo", en poco tiempo pasarán al otro extremo de hacer lo menos posible. No se puede esperar que las familias rurales aprendan rápido a resolver sus problemas; es necesario buscar un equilibrio, por lo menos al inicio del programa. La independencia del grupo no significa la ausencia total del técnico.

Ejemplos de dos casos exitosos reconocibles fácilmente son esenciales al inicio del programa. El éxito atrae a los líderes altamente motivados para una participación constructiva, crea lazos de compañerismo entre los participantes en el programa y estimula el intercambio de experiencias entre los vecinos y amigos.

Todos deben realizar esfuerzos conscientes y constantes para que las familias aprendan a participar; esto puede ser asegurado con la realización de cursos cortos y una discusión constante sobre las experiencias que el programa desarrolla en la comunidad.

 

Como aumentar la participación

Trabajar con las personas y no para las personas

Significa comenzar el trabajo en conjunto con las familias, analizar su propio sistema productivo y rescatar sus conocimientos.

realizar el diagnóstico de la situación con la participación de todas las familias de la comunidad para destacar las necesidades imperiosas;

evaluar las prioridades en función de los recursos y posibilidades locales para esto, el técnico "facilitador" o "promotor" debe tener:

humildad

sensibilidad social

disposición de aprender con las personas

conocimiento del contexto cultural

conocimiento de los recursos locales disponibles

condiciones de manejar criterios de sentido común.

Comenzar despacio y en pequeño

Significa comenzar con la promoción de pocas tecnologías, en pequeñas áreas y en una microcuenca:

esto permitirá que se conozcan los factores culturales, económicos, sociopolíticos, educacionales, agronómicos y ecológicos;

favorece el intercambio entre productores y los técnicos;

estimula la creatividad;

disminuye el riesgo para el agricultor y reduce costos;

permite responder a necesidades específicas (p.ej. culturales, de mercado);

posibilita el desarrollo de más agricultores.

Experimentación en pequeña escala

La generación de tecnología apropiada exige la experimentación en pequeña escala porque esta:

protege al agricultor de riesgos y fracasos económicos;

no demanda gastos extras;

el agricultor aprende mucho más;

crea una mayor disposición para probar otras innovaciones;

estimula la autoconfianza;

las tecnologías tienen más impacto si son probadas en las propiedades de los agricultores.

Más importante que la tecnología en si es compartir con la comunidad un método de investigación rural, con lo cual se pueda año tras año, continuar experimentando innovaciones. Esto significa que no se está en el proceso de desarrollar su agricultura, pero si buscar en conjunto una forma de como ellos puedan desarrollarla.

El productor experimentador

Generalmente son pocos los agricultores voluntarios que usan y prueban las tecnologías. Experimentarlas permite ver si esta se adapta a las condiciones del medio, si es culturalmente aceptable, si no provoca daños ambientales y evita que el extensionista aparezca ante los agricultores como un simple comerciante, interesado por su éxito personal.

Las fases de esa metodología son:

selección de voluntarios;

experimentación;

evaluación conjunta entre el productor y el técnico;

difusión.

Esta metodología puede tener un proceso de adopción lenta, pero de efectos a largo plazo.

Evitar los paquetes tecnológicos

Significa que no se puede llevar una propuesta completa predefinida para los agricultores, fijada básicamente en metas productivas.

cuando se trabaja con paquetes tecnológicos, la preocupación de los técnicos de campo es aprender mejor sus detalles, así como querer aprender métodos que faciliten el convencimiento de los agricultores;

generalmente quien se beneficia de los paquetes tecnológicos no son los agricultores más pobres, pequeños y más necesitados clasificados en la mayoría de las veces como grupo meta prioritaria en los objetivos del programa;

los paquetes tecnológicos son prácticamente imposibles de ser masificados en las condiciones rurales;

fundamentalmente tratan de un sistema cerrado que afecta la biología de la planta o del animal y no considera las dimensiones sociales, culturales, organizativas, económicas y políticas del trabajo productivo;

agricultores, sin duda, requieren aportes y apoyo de la sociedad moderna, mas es necesario que los agricultores mismos tomen decisiones sobre lo que le conviene o no, dentro de su estrategia y racionalidad.

Por lo tanto, lo que puede hacer es proponer una serie de alternativas para que el agricultor vaya experimentando, adoptando y transformándolas.

El papel del técnico consiste en ayudar al agricultor a comprender y mejorar las implicaciones de las innovaciones. Partiendo del sistema del agricultor, respetándolo y enriqueciéndolo, a la inversa de sustituirlo por un sistema "moderno" cerrado en un paquete, sin conseguir un desarrollo tecnológico adecuado y continuo.

La replicabilidad

Significa la acción voluntaria de los agricultores cuando adoptan y aplican una tecnología exitosa.

ella se da por el impacto de los éxitos que consigue una tecnología apropiada, de fácil aplicación, que incrementa y sustenta la producción y es capaz de fomentar las iniciativas propias;

probablemente alcance a personas con menos recursos, permitiendo mayor justicia social.

La multiplicación de una tecnología está asegurada cuando de un 25% a 45% de las familias de una microcuenca tienen éxito en su aplicación. Por lo tanto, a partir de este momento la acción extensionista puede dedicarse a otro asunto.

Agricultores promotores

Son agentes facilitadores que no sólo protagonizan la réplica de los efectos exitosos, sino que también aportan con su vivencia y estimulan la creatividad en el proceso de desarrollo.

La importancia de ellos es que en su propio contexto cultural:

disfrutan de mayor confianza, ganando mayor aceptabilidad por sus acciones y realizaciones;

comprenden mejor a las personas con quien trabajan;

entienden más fácilmente los problemas económicos de las personas y sus prioridades;

usan el vocabulario de las personas de la comunidad.

Las cualidades deseadas para los agricultores promotores son:

tener voluntad de hacer las cosas para experimentar y aprender;

tener intención permanente de compartir lo que haya aprendido;

ser ejemplo en el trabajo de practicar e innovar;

tener motivación constante para aprender más;

poseer capacidad de reflexión y autoevaluación.

 

Fomentar la autogestión

Significa seguir las nuevas tendencias de desarrollo, que considera la población local como la protagonista principal, el agricultor como actor y no como "insumo" para producir. El hombre es efectivamente el factor preponderante del ecosistema, en su conservación, aprovechamiento o destrucción.

La capacidad de autogestión, entendida como el manejo eficaz de los recursos, implica la formulación de metas, la definición de actividades y el mejoramiento de la capacidad de autogestión individual y colectiva en la solución de los problemas locales.

Dosificar la tecnología

Significa que un programa tiene que incorporar un número limitado de innovaciones. Una tecnología "dosificada" es aquella que cambia sólo unas pocas prácticas en el sistema agrícola vigente. Este cambio permite que su efecto se verifique independientemente de las bajas y altas que las producciones agrícolas sufren.

Limitar la tecnología significa que "es preferible enseñar una idea a cien personas que cien ideas a una persona".

Porqué limitar la tecnología:

para comenzar despacio y en pequeño

para garantizar el éxito reconocible

para alcanzar el mayor número de personas

para alcanzar la masa crítica (por lo menos 35% de la población local)

para asegurar la disponibilidad de insumos

para promover más justicia social

para evitar esfuerzos inútiles.

Selección de tecnologías

Una tecnología para que al aplicarla tenga un efecto sinérgico, debe cumplir con las siguientes características:

que se adapte bien a las condiciones del lugar

que no implique mucha inversión

que responda a una necesidad sentida

que sea de fácil multiplicación

que sea de fácil manejo

que produzca resultados rápidos y observables

que sea de cierta permanencia

que propicie la organización

que no necesite demasiada mano de obra.

En realidad es difícil encontrar una tecnología que cumpla con todos esos requisitos. En definitiva la selección de la tecnología dependerá de múltiples factores, entre otros de las personas, del lugar, de la situación cultural.

Algunos criterios para seleccionar una tecnología apropiada

¿La tecnología satisface una necesidad sentida?

¿Trae resultados económicos?

¿Trae éxitos inmediatos?

¿Es adaptable a los modelos agrícolas locales?

¿Usará con preferencia recursos locales?

¿Es de fácil comprensión?

¿Es de bajo costo?

¿Ofrece poco riesgo?

¿Disminuirá o aumentará el uso de mano de obra?

Posteriormente, se pueden comparar a través de un sistema de puntuación y entonces definir cual será la tecnología utilizada, de acuerdo al ejemplo siguiente:

Comparación de tecnologías

Ejemplo 1

Puntuación

Abono verde

Abono químico

Estiércol

Fácil aplicación

Efecto multiplicador

Necesidad sentida

Resultado inmediato

Efecto a largo plazo

Menor riesgo

Costo

Rentabilidad

Ecológicamente apropiada

5

3

2

5

5

5

5

5

5

4

4

3

5

1

2

1

1

1

2

5

4

2

3

3

3

3

5

Total

40

22

30

En este ejemplo la tecnología a seleccionar sería el uso de abono verde. Una vez aplicada la tecnología y si los resultados fueron exitosos, con toda seguridad las reacciones de las personas cambiarán.

Ejemplo 2

Criterios

Cultivo

mínimo

Barreras

vivas

Abono

verde

Terrazas

Uso de recursos locales

Bajo costo

Éxito rápido

Fácil comprensión

Uso de mano de obra

Impacto sobre recursos naturales

5

5

5

5

5

5

4

5

3

5

4

5

4

5

5

5

4

5

3

3

4

3

3

4

Total

30

26

28

20

La sustentabilidad

La sustentabilidad es una característica y un criterio para un desarrollo permanente y armónico. Implica producir sin destruir, restablecer o incrementar la productividad y conservar el medio ambiente.

Al usar esta metodología se cumple uno de los dos objetivos principales del desarrollo rural sustentable que es:

"Involucrar a las personas en un proceso para que estas adquieran confianza en si mismas y en la innovación como actividad, alimentando esperanzas para un futuro mejor".

Participando con las familias rurales en la planificación de las prácticas de manejo del suelo

En la mayoría de las culturas la participación es un arte que tiene que aprenderse. La participación constructiva requiere un número sorprendente de habilidades.

Hay necesidad de que las personas aprendan a:

expresarse en público

analizar y discutir informaciones

tomar decisiones

resolver diferencias de opiniones

criticar constructivamente a sus compañeros

mantener vías de comunicación horizontal y vertical

evitar problemas de manipulación y la influencia de liderazgos autocráticos

Requiere también:

honestidad

preocupación

confianza mutua entre las personas.

En este proceso es importante que las personas sepan que los aumentos de producción son factibles, como se pueden conseguir más fácilmente estos aumentos y como se puede enseñar eso a los otros.

En el momento de definir y dar prioridad a los problemas más importantes es fundamental que se eviten las actitudes "el técnico sabe de todo", pero que tampoco se pase al otro extremo donde "el técnico hace lo menos posible".

La planificación de las actividades debe realizarse siempre en una articulación simultánea de la vertiente institucional o técnico-científica y la vertiente comunitaria. La vertiente institucional utiliza los principios básicos del conocimiento científico, mientras que la vertiente comunitaria utiliza un lenguaje propio que se basa en la percepción ambiental, resultado de su vivencia, experiencia y sensibilidad.

En Santa Catarina la sistemática de trabajo o estrategia metodológica definida para la implementación del Proyecto Microcuencas/BIRD procura constantemente conciliar estas dos vertientes. El apoyo de la vertiente técnico-cientifíca ocurre en el momento de sectorizar las microcuencas hidrográficas existentes en el municipio, a través del uso de cartas topográficas. En el momento de dar prioridad a las microcuencas a ser trabajadas (cuatro durante los siete años de ejecución del Proyecto) comienza un trabajo de participación de las autoridades municipales y representantes de las comunidades rurales. Esta priorización ocurre mediante criterios absolutamente técnicos, luego de un diagnóstico general de la situación de los recursos naturales en las microcuencas existentes.

El trabajo en la microcuenca priorizada comienza en la reunión con los líderes de las comunidades existentes. Posteriormente es fijada una reunión con todas las familias donde el proyecto es presentado y discutido. Enseguida se procede a una excursión a otra microcuenca y/o a algunas fincas que tengan un trabajo adelantado en términos de uso, conservación y manejo de suelo y de agua con el objetivo principal de promover un intercambio de experiencias entre las familias rurales. Esta etapa es considerada importante dentro de la sistemática de trabajo para que se pueda realizar una planificación participativa de las acciones a ser ejecutadas en la microcuenca. Es en esta oportunidad que los agricultores toman conocimiento de las tecnologías recomendadas que ya están siendo experimentadas por otras familias y de la forma como la comunidad se organizó para resolver sus problemas. Solamente después de esta etapa es que se entra en un acuerdo para iniciar el trabajo, mediante la firma de un documento llamado "lista de adhesión". En otra reunión con las familias se establecen las actividades de grupo y/o de carácter comunitario, que serán parte del plan de manejo de la microcuenca. Al mismo tiempo, se definen las responsabilidades de la vertiente institucional y de las entidades privadas, y principalmente de la Prefectura Municipal dentro del plan. También se constituye democráticamente una Comisión de la Microcuenca, con representantes de las distintas comunidades existentes en la microcuenca. En esta oportunidad es posible establecer un calendario para la elaboración de los planes conservacionistas en las propiedades de las familias interesadas. De esta manera es efectuada la planificación de las actividades individuales, de grupo y colectivas para un período de cuatro años, que tiene en los dos primeros años un apoyo directo y constante del extensionista.

 

Planificación comunitaria

Actualmente el plan de la microcuenca es elaborado en reuniones de comunidades y con base en la planificación individual de las propiedades. Mientras que la ejecución del segundo proyecto, que está siendo elaborado para continuar con el apoyo del Banco Mundial, intenta mejorar aún más la participación de las familias rurales; se trata de la aplicación de los llamados "Cuadernos de Planificación Participativa" (ver Anexo 3). Con este instrumento será posible realizar un diagnóstico rápido, integral y con mayor participación de las familias rurales. Son muy simples y explícitos, y auxilian en la educación informal de la comunidad. Este diagnóstico permitirá identificar los principales problemas existentes en la microcuenca, priorizarlos y definir las posibles acciones correctivas. Los cuadernos sirven también como instrumento de comunicación entre la comunidad organizada y el grupo de trabajo municipal, además de posibilitar un mayor conocimiento de la realidad de la microcuenca trabajada.

 

Elaboración de mapas temáticos

Los mapas temáticos constituyen importantes instrumentos pedagógicos en el proceso de planificación participativa. Pueden aprovecharse los mapas originados por el sector técnico-científico así como del sector comunitario.

 

Mapas temáticos del sector institucional

Son elaborados con el auxilio de fotografías aéreas, imágenes de satélite, datos estadísticos y otros. En el Proyecto Microcuencas/BIRD desarrollado en Santa Catarina, los extensionistas de campo reciben los siguientes instrumentos de apoyo para la elaboración del plan de las microcuencas:

 

mapa hipsométrico

mapa hidro-vial

mapa de uso actual de la tierra

mapa de aptitud de uso del suelo

mapa fisiográfico

mapa de conflictos de uso.

El sector técnico-científico también puede elaborar otros mapas, utilizando básicamente las cartas topográficas:

mapa de la región hidrográfica

mapa de la cuenca hidrográfica

mapa de las subcuencas hidrográficas

mapa de los municipios de la cuenca

mapa de las microcuencas del municipio

mapa de la microcuenca a ser trabajada.

Estos mapas pueden ser necesarios e importantes en la fase inicial de la promoción de un plan de desarrollo rural.

Mapas temáticos del sector comunitario

Son elaborados con técnicas modernas de percepción visual. Constituyen la sumatoria de las informaciones selectivas de las personas que viven localmente; presentan un elevado margen de seguridad y son elaborados por los extensionistas en conjunto con las familias rurales. Estos mapas son elaborados con el auxilio de los "Cuadernos de Planificación Participativa" y con eso se facilita la visualización de los datos recogidos, a través de la técnica de colores. Para cada levantamiento efectuado en el "Cuaderno de Planificación Participativa" se elabora un mapa temático.

Dependiendo de los objetivos del programa se pueden elaborar los siguientes mapas:

mapa temático de las condiciones ambientales de la microcuenca.

mapa temático de las condiciones socioeconómicas.

mapa temático de las condiciones en que los suelos están siendo manejados.

Priorización de las acciones a desarrollar en la microcuenca

Esta etapa de la metodología también constituye un proceso educativo y participativo donde la comunidad discute en conjunto con el extensionista o grupo de trabajo municipal, los problemas identificados en el Diagnóstico Integral.

Los resultados de esta etapa son las propuestas que definen las mejores alternativas para los problemas identificados. Esta priorización es realizada en reuniones de la comunidad y seminarios municipales.

Las actividades prioritarias definidas por la comunidad deben constar al final de los "Cuadernos de Planificación Participativa" y deben ser establecidas respondiendo a las siguientes preguntas:

¿Qué debemos hacer para resolver nuestros problemas?

¿Cómo podemos solucionar nuestros problemas?

¿Quién puede ayudar a solucionar nuestros problemas?

¿Cuándo podemos resolver nuestros problemas?

El plan de trabajo a ser elaborado se basa en la estructuración y distribución espacial de las actividades a realizar con los agricultores de la microcuenca, así como los costos e infraestructura necesaria, además de identificar los niveles de responsabilidades de los individuos, grupos e instituciones involucradas.

Elaboración de proyectos

Muchas veces, por el tipo de actividad que fue priorizada por las familias rurales, es necesaria la elaboración de proyectos específicos que demandan ayuda externa.

Por ejemplo, dentro del actual Proyecto Microcuencas/BIRD desarrollado en Santa Catarina, existe un componente que aporta recursos para la mejora y/o relocalización de los caminos comunitarios. Sin embargo para que el trecho a ser recuperado sea definido democráticamente por la propia comunidad, la ejecución de esa actividad pasa necesariamente por la ayuda de un ingeniero, principalmente en la elaboración del proyecto; así mismo la obra es ejecutada por el sector privado, mediante un proceso de licitación.

También las Prefecturas Municipales y las Instituciones Gubernamentales y No Gubernamentales pueden elaborar proyectos de apoyo a las actividades a ser implementadas en las comunidades rurales de la microcuenca seleccionada.

Sin embargo, es de señalar que los proyectos deben ser elaborados de acuerdo con las dimensiones socioambientales y económicas de la población local, y en general son:

proyectos comunitarios

proyectos de grupo

proyectos individuales.

Planificación conservacionista de propiedades

Plan individual de la propiedad (pip)

La metodología desarrollada para la planificación conservacionista de la propiedad que está siendo usada en Santa Catarina, tiene por base el uso del suelo de acuerdo con su aptitud natural, según criterios establecidos para las condiciones de relieve accidentado que predomina en la región. El objetivo del PIP es la implementación de una propuesta participativa de mejoramiento de la propiedad rural, a través de un cronograma de actividades para un período de cuatro años.

La elaboración del PIP puede ser dividida en varias etapas a saber:

identificación del productor

levantamiento/diagnóstico de la propiedad:

situación de los cultivos anuales y otras actividades

uso de prácticas conservacionistas

población animal

saneamiento ambiental

elaboración del Mapa de Uso Actual y de Aptitud de Uso

elaboración de un cuadro de distribución de las tierras

planificación conservacionista y recomendaciones técnicas:

cuadro de redistribución de uso de la tierra

elaboración del mapa de redistribución del uso

uso y manejo de las tierras

mejoramiento ambiental

cronograma de ejecución de los mejoramientos/inversiones.

Mapeamiento comunitario

Experiencias realizadas en otros países demuestran que es posible la elaboración de mapas comunitarios, que indican como están siendo utilizadas las tierras de la microcuenca según su aptitud natural, aún cuando la mayoría de la población local es analfabeta. Muchas veces es sorprendente para los técnicos, apreciar como las familias rurales son capaces de elaborar utilizando símbolos o cualquier elemento que se relacione con la naturaleza como granos, madera, frutos, hojas, piedras, mapas detallados de la situación de la microcuenca, inclusive con perfecta localización de las áreas con problemas de deterioro de los recursos naturales. En ese caso, necesitan prioritariamente trabajar al aire libre, usando muchas veces el propio suelo para dibujar los mapas de las microcuencas. Cuando en la comunidad hay personas que saben escribir y dibujar es posible realizar esta actividad en un aula escolar, utilizando por ejemplo cartulina para hacer los mapas. Con una buena discusión entre las familias de las comunidades, examinando las áreas con problemas y con el apoyo del extensionista, es también posible elaborar los mapas de redistribución del uso de los terrenos que estén siendo usados fuera de su aptitud natural.

Implementando planes de manejo de suelo

La ejecución de un plan es una de las fases más fascinantes y significativas del proceso de planificación participativa, porque a partir de ella se inicia una modificación fundamental en el futuro de la comunidad. En esta etapa son utilizados todos los conocimientos prácticos y la experiencia de los moradores de la microcuenca para fiscalizar y ejecutar actividades u obras en su comunidad, fruto de su participación.

La ejecución del trabajo está fundamentada en el plan de la microcuenca, que es el resultado de la discusión entre la población local y el extensionista o grupo municipal. En la ejecución es necesario que cada institución involucrada y que cada familia de la microcuenca asuma sus atribuciones de acuerdo con lo establecido en el plan.

La asistencia técnica tendrá que ocurrir a través de un proceso educativo y participativo (reuniones, seminarios, demostraciones, excursiones). Las visitas serán realizadas durante la elaboración de los Planes Individuales y en la aplicación de los recursos del Programa de Incentivos a las Prácticas de Conservación del Suelo.

La elaboración de una agenda de ejecución es fundamental para consolidar claramente las acciones a ser implementadas en la microcuenca. En realidad, esta agenda no es más que la elaboración de un "Plan Operativo" o una "Sistemática de Trabajo" que describe una estrategia metodológica para identificar la manera como las actividades serán desarrolladas en la microcuenca.

Para eso es necesario especificar como:

se hará la motivación inicial de las familias con relación a las tecnologías de manejo del suelo:

¿Reuniones de motivación?

¿Excursiones para conocer otras experiencias exitosas?

¿Audiovisuales sobre procesos de degradación y recuperación de suelos?

se implementarán las propuestas tecnológicas en la microcuenca:

¿Selección de tecnologías?

¿Áreas demostrativas?

¿Demostración de resultados?

¿Investigación interactiva?

¿Experimentación en pequeña escala?

se facilitará la asistencia técnica:

¿Grupos de vecinos?

¿Individual?

¿Intercambio de experiencias?

¿Entrenamientos?

se implementarán las prácticas de manejo del suelo:

¿Grupos de máquinas y equipos de uso colectivo?

¿Máquinas y equipos de uso comunitario?

¿Individualmente?

se movilizará la comunidad para ejecutar las actividades previstas en el plan:

¿Comisión de la microcuenca?

En resumen el "Plan Operativo" deberá ser elaborado con base en las siguientes preguntas: ¿Qué hacer?, ¿Cómo hacer?, ¿Cuándo hacer? y ¿Quién va a hacer?

La sugerencia más importante es el llenado de una planilla que deberá quedar adjunta al "Cuaderno de Planificación Participativa".