Alimentar a las ciudades: la complejidad de los sistemas de abastecimiento y distribución de alimentos
La FAO se encuentra preocupada por el impacto que la urbanización y el aumento de la pobreza tienen sobre la seguridad alimentaria de los hogares con bajos ingresos, incluidos aquellos de las zonas urbanas, en los países en desarrollo y en transición (PDT). Los consumidores con bajos ingresos necesitan tener fácil acceso a una variedad de artículos alimentarios. Ello significa que no sólo necesitan de recursos financieros sino también que los alimentos estén disponibles a distancias razonables así como a precios y en condiciones sanitarias aceptables.
Para cumplir estos requisitos, las actividades de producción, manejo, comercialización, transporte, transformación, venta al por mayor y al por menor – que constituyen los sistemas de abastecimiento y distribución de alimentos (SADA) – deben ser llevadas a cabo lo más eficazmente posible, producir beneficios razonables a los agricultores, tener lugar en condiciones sanitarias aceptables y crear el menor daño ambiental posible. Es también necesario contar con una estructura adecuada de mercado y almacenaje, insumos, el respeto de las regulaciones y una colaboración significativa entre las instituciones gubernamentales y las organizaciones de la sociedad civil. El empresariado necesita ser estimulado para aprovechar las numerosas oportunidades de ingresos que se generan de la satisfacción de los crecientes mercados de alimentos. El papel de las autoridades locales y asociaciones del sector privado, cámaras, etc., es de la mayor importancia, y las restricciones que limitan su implicación deben ser superadas a través del fortalecimiento institucional. A medida que los productos alimentarios avanzan hacia el mercado final a través de varias zonas administrativas, la necesidad de políticas y planes de acción locales que faciliten las actividades diarias de los productores, negociantes, transportistas, etc., se hace más evidente.
La FAO ha trabajado durante los últimos diez años para llamar la atención de los gobiernos, a nivel central y local, sobre la complejidad de los SADA y la sinergia entre políticas y programas centrales y locales de seguridad alimentaria.
A medianos de los 90, FAO estableció la iniciativa “Abastecimiento y distribución de alimentos en las ciudades”. Desde entonces se han llevado a cabo numerosas actividades de información, sensibilización y capacitación. Se han celebrado talleres regionales, sub-regionales y nacionales en áfrica, Asia, América Latina y Cercano y Medio Oriente, al mismo tiempo que se realizó documentación técnica y productos multimediales, ampliamente difundidos entre órganos gobernantes, personal técnico e investigadores.
Los gobernantes han firmado numerosas declaraciones específicas de la región comprometiéndose a analizar las condiciones locales de abastecimiento y distribución de alimentos y a tratar las restricciones que limitan la eficacia de las actividades. También han expresado su determinación a hacer que los gobiernos locales y las organizaciones de la sociedad civil jueguen un papel activo. Sin embargo, es necesario reforzar su capacidad para analizar los problemas que afectan las actividades de abastecimiento y distribución de alimentos y la formulación de políticas y planes de acción locales técnicamente acertados.
La declaración más reciente fue firmada el 23 de marzo de 2005 en Duala por los representantes de todas las administraciones locales del Camerún. Esta declaración es particularmente importante, en primer lugar porque expone en detalle el compromiso de las administraciones locales vis-à-vis la seguridad alimentaria y, en segundo lugar, porque es la primera declaración firmada por todas las administraciones locales de un país. A este respecto, la Declaración de Duala sienta un importante precedente. El Ministerio de Agricultura y el Ministerio de Administración Local y Descentralización del Camerún han acogido con entusiasmo este compromiso.
A través del trabajo de la FAO y de otras instituciones internacionales, los retos puestos por la urbanización, la pobreza urbana y la inseguridad alimentaria, y la necesidad de un enfoque local al reforzamiento de la seguridad alimentaria de los habitantes urbanos están recibiendo creciente atención por parte de los órganos rectores de todo el mundo. Todavía queda mucho por hacer en la lucha contra la pobreza y la inseguridad alimentaria. El esfuerzo de la FAO a favor de planteamientos locales para la seguridad alimentaria necesita continuar, también en vista del proceso en curso de descentralización de responsabilidades hacia los gobiernos locales. Fondos externos provenientes de la comunidad donante así como de los mismos gobiernos beneficiarios permitirán a la FAO continuar con:
- la distribución gratuita, a través de la serie “Alimentos en las Ciudades”, de documentación técnica, información e instrumentos de capacitación;
- la celebración de seminarios y talleres de sensibilización a nivel regional, subregional y nacional;
- la prestación de servicios de capacitación, según pedido, y el desarrollo de oportunidades de aprendizaje;
- la prestación de asistencia técnica para la preparación de estudios de caso específicos;
- la prestación de asistencia técnica para la formulación e implementación de políticas, estrategias y planes de acción locales.
Lecturas adicionales:
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