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05/12/2012

Corredores económicos como herramienta de desarrollo del sector agrícola

En períodos de crisis económica, los modelos de desarrollo económico que contribuyen a crear empleo, generar riqueza, movilizar recursos público-privados y a promover sectores que dinamizan el resto de la economía. Si bien no existen soluciones universales, hay una herramienta de desarrollo que parece estar ganando terreno: los corredores económicos o de crecimiento. Éstos podrían definirse como un modelo conceptual y programático para estructurar respuestas socio-económicas de desarrollo territorial sobre la base de una aglomeración lineal de actividades económicas y población a lo largo de una infraestructura de transporte. Así, llama la atención que muchos países y regiones de altos ingresos hayan colocando los corredores económicos como centro de sus estrategias de desarrollo económico y territorial. O que los países emergentes y en desarrollo más dinámicos lleven dos o tres lustros aplicando este enfoque. O que las principales instituciones financieras internacionales hayan adoptado esta estrategia como pieza central de procesos de desarrollo e integración regional en el hemisferio Sur. O más allá, que el sector privado, local o multinacional, se sume crecientemente a estas iniciativas junto a sus interlocutores en el sector público.

Cuatro factores explican estas circunstancias. El primero es que es una estrategia “inteligente” que permite planificar integralmente el desarrollo de un territorio, combinando intervenciones en infraestructura (y servicios vinculados) con acciones específicas para dinamizar sectores claves, que se cuentan entre los principales usuarios de dichas infraestructuras. Segundo, los programas de corredores económicos coordinan un conjunto de acciones de tal magnitud que aseguran una masa crítica que transforma el tejido socioeconómico del territorio. Tercero, es una herramienta intrínsecamente abierta a la generación de alianzas estratégicas entre múltiples actores: entes públicos locales y centrales, actores privados y donantes, entre otros. El cuarto factor es que a lo largo de años de prueba y error se han depurado las buenas prácticas de diseño e implementación, de modo que los programas actuales tienen mejor desempeño.

Es por esto que AGS está actualmente realizando una investigación sobre corredores económicos, y en específico sobre su papel como motor de desarrollo agrícola. Dicha investigación constata la proliferación de corredores económicos en naciones de ingresos medios y bajos (Asia Central, Brasil, Indonesia, la subregión del Gran Mekong, Mozambique, Perú y Tanzania). Documenta también la evolución de los corredores desde iniciativas de transporte, a corredores logísticos y de comercio, y de ahí a corredores económicos o de crecimiento multisectorial. Dentro de este enfoque multisectorial, el sector agrícola o agroindustrial cobra importancia, sobre todo en el hemisferio sur donde es uno de los principales generadores de empleo y contribuidores al Producto Interno Bruto. El análisis comparativo realizado por AGS facilita la caracterización tipológica de los corredores e identifica las principales fuerzas motrices que los impulsan y sus componentes , así como su presupuesto, partes involucradas y mecanismos de gestión y gobernanza. Seguidamente, se estudia la faceta específica del “agro” , apreciando las actividades enmarcadas en este componente, los recursos financieros involucrados, los subsectores o cadenas de valor o mercado de destino seleccionados, la vinculación entre infraestructura y desarrollo agroindustrial y su impacto (positivo o negativo). El objetivo es elaborar un listado de verificación que los interesados en el desarrollo de agrocorredores pueden usar como referencia para decidir qué tipo de actividades desplegar, qué forma de arquitectura organizacional adoptar y qué pasos es preciso dar.

A menudo, los corredores económicos engloban otras iniciativas de desarrollo espacial, como los clusters agrícolas, tecnópolis agrícolas y alimentarias, parques agroindustriales y zonas económicas especiales (ZEE) con un componente agrícola. Estas estrategias también son de interés para AGS, que ha publicado estudios sobre los dos primeros temas y está finalizando sendos estudios sobre ZEEs y parques agroindustriales.

Si desea compartir sus experiencias sobre estos temas con AGS, por favor contacte a Eva.Galveznogales@fao.org o Antra.Bhatt@fao.org

Country:
  Brazil, Indonesia, Mozambique, Peru, Tanzania