La producción de azúcar en Afganistán
Hasta finales de los años 70, Afganistán tenía una pequeña y, también, próspera industria azucarera en Baghlan, que los pequeños productores abastecían con la remolacha azucarera. Esta fábrica de azúcar se estableció como empresa privada en 1930 y operó con éxito hasta 1979. Está ubicada a 250 kilómetros al nordeste de Kabul, un área considerada como la más adecuada para la producción de la remolacha azucarera.
Actualmente el país importa unas 30 000 toneladas de azúcar cada año y la producción de remolacha azucarera ha virtualmente desaparecido.
En 1979, cuando Afganistán fue invadido por la Unión Soviética, los planes de expansión de la producción de azúcar y de la construcción de una nueva planta adyacente a la fábrica vieja se paralizaron. La mayoría de los nuevos equipos se perdió o se dañó durante la guerra. Sin embargo, a lo largo de los años el personal de la fábrica ha mantenido el lugar original de la fábrica y la maquinaria. Para recuperar las instalaciones y reempezar la producción de azúcar, una sociedad mixta, pública y privada, se ha establecido recientemente entre el Ministerio de Industrias Ligeras y Productos Alimentarios, la KWS, que es una compañía alemana de semillas, y un grupo de inversionistas privados afganos.
Organización campesina, formación y apoyo
La FAO está ayudando a la identificación de campesinos que cultivarán remolacha azucarera bajo contratos de producción y venta firmados con la fábrica. Unos 2 000 cultivadores serán seleccionados y organizados en grupos de campesinos. Se ha establecido un servicio de extensión basado en la fábrica para ofrecer asistencia técnica y empresarial en la producción de remolacha azucarera y en administración rural.
Las actividades de extensión son fundamentales, ya que los pequeños campesinos no tienen conocimientos técnicos suficientes para asegurar una producción estable de remolacha azucarera ni para lograr los requisitos de calidad.
Carlos da Silva, el funcionario de la FAO responsable de este proyecto, señaló que "la reactivación de la fábrica de azúcar tendrá un impacto fundamental en la economía rural de Baghlán. Esperamos un aumento significativo en los ingresos rurales y en la creación de puestos de empleo durante todas las fases de la cadena de producción y distribución. Para Afganistán esta iniciativa también puede representar un modelo de sociedad mixta, publica y privada, en la promoción del desarrollo agrícola."
En estrecha colaboración con la administración de la fábrica, la FAO está asegurando el acceso de pequeñas familias a insumos tales como semillas, fertilizantes y pesticidas, bien como a servicios de mecanización agrícola como la preparación de la tierra, la preparación de la recolección y la siembra del cultivo.
Los fondos de 1,3 millones de dólares EE.UU. que eran para el proyecto de tres años también se están utilizando para financiar previamente el 50% de los insumos agrícolas iniciales, con los costes para ser deducidos a los campesinos por los pagos de la cosecha. La recuperación de los recursos económicos se usará para establecer un fondo temporal con el fin de asegurar a los pequeños campesinos en casos de emergencia por déficits de rendimiento u otras razones que dificulten la posibilidad de pagar las deudas.
Cuando la fábrica esté totalmente operativa, unas 110 000 toneladas de remolacha azucarera se cultivarán anualmente en Baghlán, ocupando una superficie total de 2 000 hectáreas. Esto permitirá la producción de 15 000 toneladas de azúcar al año. Los directivos de la fábrica esperan que aumente la capacidad del nivel de la producción inicial y, de este modo, disminuya la dependencia de Afganistán en la importación de azúcar. |