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El aumento en los ingresos y en la urbanización modifica la composición de la demanda de alimentos. Los consumidores exigen dietas cada vez más diversas y de mayor calidad que pueden influir positivamente en su salud al igual que en la satisfacción de las diversas preferencias de sabor. El desarrollo de industrias agroalimentarias se basa en la capacidad de generar productos de alta calidad y que tengan mercado. La introducción en el mercado de productos nuevos o de los ya existentes en nuevos mercados genera empleos en todos los campos del sector del procesamiento y aumentan las ganancias de los productores de bienes de primera necesidad.
La promoción de agroempresas puede ofrecer una fuerza catalizadora para la reducción de la pobreza, directa e indirectamente por medio de:
- la reducción de costos de los alimentos y de la incertidumbre en el suministro, mejoras en la dieta de los pobres de las zonas urbanas y rurales;
- la generación de ingresos mayores y diversificados, y la oferta de mayor empleo y oportunidades empresariales en los entornos rurales y urbanos; y
- promoviendo aumentos en la productividad de los pequeños agricultores y su integración en los mercados locales, nacionales e internacional.
La FAO recomienda y apoya el desarrollo de empresas de elaboración/procesamiento de alimentos para fortalecer el crecimiento económico de sus países miembros. |