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Muchos factores siguen frustrando el desarrollo de mercados financieros sólidos en las áreas rurales de varios países. Sus altos costos de transacción asociados con una población esparcida e infraestructuras inadecuadas, exigencias particulares y mayores factores de riesgo propios de la agricultura, producen una carencia de servicios financieros en las áreas rurales. Además, donde se dispone de estos servicios, generalmente, los productos son designados sin tomar en cuenta las exigencias y habilidad de los hogares rurales y productores agrícolas.
La imposibilidad para estos hogares y empresas de acceder a capital en términos competitivos para realizar inversiones beneficiosas, o aprovechar de las ventajas del mercado, significa que los ingresos y el crecimiento son menores de lo necesario. Sin instrumentos de mercado que garanticen seguridad ante el riesgo, los hogares y empresas rurales podrían renunciar a proyectos para los cuales tienen la liquidez adecuada. La carencia de instrumentos de ahorro competitivos y otros servicios financieros en las áreas rurales inhibe la capacidad de ahorro, lo que se traduce en una liquidez escasa y hace perder la perspectiva de crecimiento local.
La expansión de servicios financieros puede crear un panorama en el que "todos salgan ganando" y promover el crecimiento, contribuyendo a la reducción de la pobreza. Dada la enorme proporción de poblaciones pobres que viven en las áreas rurales, la mayor desigualdad entre los mercados urbanos y los rurales, y las inquietudes por la seguridad alimentaria y vulnerabilidad de la población en estas comunidades, muchas agencias de desarrollo están mirando con interés hacia un fortalecimiento de las finanzas rurales como parte de una estrategia para fomentar el desarrollo del sector privado rural. |