La Subdirección de Ingeniería Agrícola (AGSE) de la FAO informa de que en el África subsahariana, particularmente, la utilización de animales en la agricultura y el transporte rural crece año con año. En países que están en acelerado proceso de urbanización e industrialización -como la India, México, Brasil y Sudáfrica- quizá los grandes agricultores utilicen tractores y camiones, pero muchos pequeños campesinos y transportistas locales siguen utilizando animales. "Esta tendencia a las grandes explotaciones agrícolas mecanizadas y pequeñas fincas que utilizan tracción animal es común en todo el mundo", dice el informe de la Subdirección. "Incluso en la muy desarrollada Unión Europea, la tracción animal todavía abunda en España, Portugal y Grecia, donde las explotaciones agrícolas son pequeñas. En los EE.UU., los agricultores amish explotan provechosamente sus fincas con uso exclusivo de tracción animal".
Relucientes tractores. Sólo que los animales de tiro tienen un "problema de imagen". En los últimos 50 años, los libros de agricultura, ya sea para escolares o estudiantes de agronomía, han venido presentando como solución a las necesidades agrícolas de tracción, relucientes tractores nuevos en vez de búfalos robustos y asnos resistentes. El resultado es que la mayoría de los maestros, personal de extensión, investigadores y encargados de tomar las decisiones nunca ha estudiado con detalle la tracción animal. Comparten esa falta de información los medios populares de difusión, que presentan la tracción animal como una tecnología vieja e inherentemente pobre.
La Subdirección de Ingeniería Agrícola recomienda considerar de nuevo los beneficios de las bestias de tiro. "La tracción animal suele ser estar al alcance de los pequeños campesinos, responsables de gran parte de la producción mundial de alimentos. Los estudios demuestran que los pequeños agricultores pocas veces pueden tener individualmente tractores, a menos que produzcan cultivos de gran valor comercial, tengan irrigación o produzcan varias cosechas (como el arroz de regadío). Además, los pequeños campesinos que producen alimentos en tierras de secano raramente pueden alquilar tractores. Éstos son más adecuados para las actividades que requieren un gran volumen de trabajo, como la labranza, y para las grandes explotaciones, mientras que los animales son más apropiados y accesibles para las actividades intensas (como quitar la maleza) y en las parcelas más reducidas".
Los beneficios de los animales de tiro exceden el ámbito de la finca. La tracción animal no exige divisas, o requiere pocas, el dinero invertido en esta forma de tracción circula en las zonas rurales y contribuye a revivificar la economía rural. Los animales de tiro y las carretas facilitan la comercialización de los productos y estimulan el comercio local. Los animales además proporcionan un importante transporte de "enlace" local entre las fincas y las carreteras, y complementan así los sistemas de transporte terrestre.
Por último, la tracción animal es sostenible y no perjudica el medio ambiente. "Es una fuente de energía renovable que se puede mantener con pocos insumos externos", señala la Subdirección. "La utilización de tracción animal en los sistemas agrícolas mixtos alienta la integración entre agricultura y ganadería, y las prácticas agrícolas sostenibles. Las bestias de tiro no sólo producen abono, sino que transportan a las tierras el estiércol del ganado, lo que beneficia la fertilidad y la estructura de los suelos".
Especificación de repercusiones. El informe de la Subdirección de Ingeniería Agrícola afirma que para aprovechar plenamente los beneficios de la tracción animal, debe incorporarse como elemento de las estrategias de desarrollo agrícola y mecanización de la agricultura. "En los últimos años se viene acostumbrando especificar las repercusiones ambientales y de género en los documentos de estrategias para el desarrollo -dice la Subdirección-. De manera similar, las opciones de tracción animal necesitan considerarse en los planes relativos a la seguridad alimentaria, la infraestructura rural, y los servicios y el transporte". Hoy en día los ministerios de transporte raramente se ocupan de la tracción animal, aunque las bestias de tiro y las carretas a menudo sean el soporte principal de los sistemas de transporte rural. Además, la utilización de animales para la construcción de carreteras, actividad de gran densidad de mano de obra, puede ser muy eficaz en relación con los costos, pero los ingenieros suelen estar formados para organizar proyectos de gran densidad de capital.
La experiencia de muchos países demuestra que pequeñas empresas del sector privado pueden establecer y mantener servicios de tracción animal, siempre que haya un gran número de usuarios. Los gobiernos y los organismos para el desarrollo deben asegurar, en consecuencia, una política ambiental que favorezca la persistencia y expansión de los servicios del sector privado. Advierte la Subdirección: "La legislación o los procesos de desarrollo no deberían aislar a los que utilizan tracción animal o servicios de apoyo, directa ni indirectamente... Entre los casos recientes de marginalización están los subsidios a otras formas de tracción (sobre todo tractores y equipo importado), la exclusión del transporte con tracción animal, y una legislación más favorable a las fábricas que a los herreros de las aldeas". A la vez que el sector público debería evitar la competencia directa con los servicios del sector privado, serían deseables ciertos insumos estratégicos para promover la formación de un gran número de usuarios. A menudo puede apoyarse al transporte rural, por ejemplo, con una combinación de crédito y suministro de ejes de producción local para carretas.
Por último, afirma la Subdirección, ya es hora de pulir la imagen común de esas yuntas, búfalos, caballos, mulas, asnos y camellos trabajadores: "Cada vez más, las limitaciones del fomento a la tracción animal son más bien psicológicas o sociales y no técnicas ni económicas. Hay que contrarrestar la imagen anticuada y negativa presentada por los medios de comunicación para que las personas consideren la tracción animal como una opción realista. Este medio debe presentarse como una tecnología renovable, que no perjudica el medio ambiente y mejora la calidad de vida de la comunidad, a la vez que es pertinente en el mundo moderno".
Publicado en septiembre de 2000