Las malas noticias son que según el último análisis de la FAO de esa información, por lo menos una tercera parte de las especies domésticas de las que se cuenta con datos precisos sobre su población -un total de 1 350-, corre peligro de extinción; de 199 se ha confirmado oficialmente su extinción y hay otras 620 registradas en esta misma condición. Keith Hammond, encargado de Recursos Genéticos de los Animales de Granja, banco mundial de datos de la FAO, afirma: "Se trata de cifras precavidas. En los últimos cinco años el número de especies de mamíferos que corren peligro de extinción ha aumentado de 23 por ciento a 35 por ciento. La situación de las aves es todavía más grave, el porcentaje total de las que están en peligro de extinción ha aumentado de 51 por ciento en 1995 a 63 por ciento en 1999".
WWL-DAD:3. El panorama cada vez más desfavorable de esas especies de animales de granja y, en consecuencia, de los agricultores que dependen de ellas, se describe con detalle en la tercera edición de la Lista mundial de vigilancia sobre la diversidad de los animales domésticos, publicación conjunta de la FAO y el PNUMA, que está por aparecer a fines de mes. Este título, conocido en la FAO como WWL-DAD:3, es un volumen de 726 páginas que ofrece un inventario pormenorizado de las especies domésticas mundiales y regionales, donde se destacan las que corren peligro de extinción. El documento señala que la biodiversidad está perdiéndose conforme las presiones demográficas y económicas aceleran el ritmo de los cambios en los sistemas agrícolas tradicionales.
"Mantener la diversidad genética de los animales permite a los agricultores elegir especies o crear otras nuevas para responder a los cambios ambientales, los peligros de enfermedad, la demanda del consumidor, el cambio de las condiciones del mercado y las necesidades de la sociedad, factores gran medida imprevisibles", explica Beate Scherf, compiladora del WWL-DAD:3. "La diversidad genética además constituye un almacén de posibilidades en buena parte sin probar todavía. Los parientes silvestres de las especies comunes, en particular, podrían contener recursos valiosos, aunque todavía desconocidos, de futura utilidad".
El banco de datos de la FAO proporciona las siguientes descripciones de las especies que podrían desaparecer en el próximo decenio:
También repercuten en la selección de especies los programas de crédito, los tipos de cambio, los precios al productor, los índices de inflación y de intereses. Muchos países subsidian directamente los forrajes y otros insumos, que tienden a favorecer a las especies foráneas, e indirectamente los insumos para la producción, como combustibles y fertilizantes destinados a producir forrajes concentrados.
Pueden pasar años antes de que los agricultores, inicialmente entusiasmados con las "especies mejoradas", comiencen a darse cuenta de la importancia de la pérdida de las variedades locales. "Las especies mejoradas se han producido sobre todo en medios donde se utiliza, en comparación, un gran volumen de insumos y existen pocas presiones ambientales", prosigue Hammond. "Cada vez queda más claro que gran parte, aunque no todas las actividades de ayuda en materia de recursos genéticos, ha sido en vano. Los agricultores se van dando cuenta de que los materiales genéticos foráneos en realidad resultan inferiores en los medios locales. Las estructuras de costos muy diferentes, la escasez de forrajes de alta calidad y la falta de capacidad técnica y de gestión, se traducen en la necesidad de supervivencia, reproducción y producción de muchas especies en los países en desarrollo durante más años de los previstos para las especies foráneas".
Laguna de conocimiento. En realidad, prosigue Hammond: "nuestro desconocimiento de la gran mayor parte de los recursos zoogenéticos mundiales" sigue siendo un gran obstáculo. "La documentación técnica en extremo limitada de que se dispone para tomar decisiones en materia de utilización de especies es un elemento importante en la gestión acertada de los recursos zoogenéticos en casi todos los países. Si bien las comunidades locales suelen tener amplios conocimientos de las características observables de sus especies, la información documentada de alrededor del 85 por ciento de todas las especies es insignificante, y lo es más todavía la disponible en materia de comparación de especies".
El verdadero valor de la diversidad genética acaso no se refleje adecuadamente en las opciones actuales relativas a las especies y tecnologías pertinentes. "Las especies que consumen piensos de poco valor o capaces de sobrevivir en medios difíciles, tolerantes o resistentes a enfermedades específicas, en el futuro pueden producir grandes beneficios, según lo que acontezca o la escasez en materia de recursos", sostiene Hammond. "Y el costo total de los materiales genéticos foráneos debe ponderarse plenamente. Este material a menudo procede de donaciones o se obtiene a bajo costo, con el fin de acelerar el "mejoramiento genético" en los países en desarrollo, pero ¿con qué objetivo genético? ¿Será sostenible este desarrollo "acelerado?" ¿Cuántas de esas 1 350 especies de animales domésticos de granja desaparecerán antes de conocer la respuesta final?
Publicado en diciembre de 2000