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Enfoques / 2001

Los desafíos desde Río

La FAO afirma que las nuevas tecnologías y la globalización económica han producido un profundo efecto, a veces negativo, en la agricultura sostenible, el aprovechamiento de las tierras y los frágiles ecosistemas
    La adopción del manejo integrado de plagas en Asia ha sido una conquista para la agricultura sostenible

El Programa 21 -plan mundial para el desarrollo sostenible- de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD), celebrada en Río de Janeiro en 1992, logró un consenso sin precedentes. Diez años después, a mediados de 2002, la ONU va a celebrar en Sudáfrica la segunda Cumbre del Planeta Tierra (conocida como Río+10) para evaluar el avance hacia los objetivos del Programa 21. Entre los preparativos para ese acontecimiento, la FAO ha emprendido una importante revisión de los resultados obtenidos, así como de los nuevos retos y oportunidades, en dos sectores fundamentales para los objetivos de la CNUMAD: la agricultura sostenible y el aprovechamiento de las tierras.

Eric Kueneman, del Departamento de Agricultura y coordinador sectorial del Programa 21/Capítulo 14, sobre Fomento de la agricultura y el desarrollo rural sostenible (ADRS), afirma: "Para alcanzar la seguridad alimentaria, mitigar la pobreza y para la sostenibilidad en general son determinantes las mejoras agrícolas, un desarrollo rural integral y la utilización de los recursos naturales. Río+10 es una buena ocasión para reforzar la función central de la ADRS en el logro de los objetivos del Programa 21 y futuros". Un documento preliminar de debate -cuyo propósito es abrir camino para realizar consultas de gran alcance con los asociados en el desarrollo (ver recuadro)- informa de los avances logrados en la producción de alimentos y en la gestión de los recursos naturales desde la CNUMAD. Pero destaca "la contradicción de una crítica pobreza y subnutrición en medio de una abundancia sin precedentes. Cientos de millones de habitantes del medio rural siguen siendo pobres y pasando hambre". Además: "prosigue la pérdida y aumentan la gravedad y el alcance del degrado de los recursos agrarios pese a que hoy se dispone de mejores técnicas y más conocimientos".

Un mundo en transformación. El documento señala diversas dimensiones de la sostenibilidad agropecuaria, las tierras y el desarrollo rural. Por una parte, se adoptaron a inicios de la CNUMAD distintos instrumentos y mecanismos jurídicos internacionales. Los encargados de las negociaciones están terminando una revisión del Compromiso Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (que contiene acuerdos relativos a la difusión y acceso de los beneficios, y garantiza los "derechos del agricultor"), y la FAO está elaborando una estrategia mundial en materia de diversidad de los animales de granja. La Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996 proporcionó una estructura para mejorar las políticas y los programas necesarios orientados a alcanzar el objetivo de "alimentos para todos". La comunidad internacional avanza hacia la armonización de normas, a través del Codex Alimentarius, los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Convención internacional de protección fitosanitaria, a la vez que el Fondo para el Medio Ambiente Mundial contribuye a la ejecución de los convenios y programas de acción de Río.

Llamado a todos los participantes...

La revisión que está elaborando la FAO del avance realizado desde la CNUMAD se entregará a la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible, de las Naciones Unidas, en mayo de 2001, antes de su conclusión para Río+10 en 2002. Las contribuciones de los gobiernos, las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado se consideran fundamentales para la elaboración del informe. Uno de los medios de consulta serán acontecimientos electrónicos en el nuevo sitio en Web de la FAO, ADRS, así como una conferencia electrónica sobre agricultura, tierras y desarrollo rural, que tendrá inicio el 26 de febrero de 2001. Los detalles en el sitio en Web Rio+10...
  
Al mismo tiempo, la globalización económica ha repercutido profundamente en la agricultura y la utilización de los recursos naturales. En muchos países, los mercados de reciente competitividad han estimulado la innovación en las prácticas agrícolas y el aprovechamiento de las tierras, contribuyendo así a incrementar el suministro mundial de alimentos y a dar una respuesta más ágil a la demanda del consumidor. También se ha acelerado la integración vertical de los sistemas alimentarios, en particular en el sector ganadero. Los agricultores han formado cooperativas y grandes empresas para producir y comercializar productos agropecuarios en el mercado mundial. Con todo -afirma la FAO-, muchos países en desarrollo no han introducido las reformas necesarias para aprovechar las nuevas oportunidades: "Los agricultores de África, Asia y América Latina afrontan una competencia cada vez mayor, a la vez que se reducen los servicios de apoyo y los subsidios. Predomina una tendencia -de los insumos agrícolas, el comercio de cereales, la agroindustria, la maquinaria y la tecnología- a la concentración cada vez mayor en un número reducido de agroindustrias de alcance mundial". En la FAO, así como en los bancos de desarrollo y la sociedad civil, se reconoce cada vez más que la inversión pública continua en investigación agrícola aplicada es determinante para que mejoren los medios de subsistencia de los agricultores, la seguridad alimentaria y la mitigación de la pobreza.

Otros acontecimientos internacionales han estimulado la gestión y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales. Los planes de acción de los países para el Programa 21 y los convenios concomitantes en materia de desertificación y biodiversidad han conducido a la realización de inventarios de los recursos agrarios, a la adopción de una planificación integrada para el uso de las tierras y a la introducción de reformas necesarias desde hace tiempo en materia de administración y tenencia agraria. Pese a todo, la degradación sigue afectando aproximadamente a una superficie agraria de 20 millones de kilómetros cuadrados. Si bien en la mayor parte de los países de bajos ingresos y con déficit de alimentos esto suele deberse a una utilización insostenible y a la extracción de los recursos, en los países en desarrollo obedece sobre todo al uso excesivo de insumos para la producción y de la maquinaria agrícola. "Ambos tienen que ver -dice la FAO- con una planificación inadecuada a largo plazo de la explotación agraria y con estrategias inconvenientes de gestión de las tierras".

  
¿Cuáles tecnologías son más inocuas?

Resultados y riesgos. La FAO cita dos resultados importantes de la difusión de las tecnologías de la agricultura sostenible: la adopción de la labranza cero en casi 600 000 kilómetros cuadrados de tierras agrícolas en distintas partes del mundo, y la adopción del manejo integrado de plagas (MIP) por más de medio millón de agricultores asiáticos. "A escala mundial, la adopción de tecnologías mejoradas ha dado lugar a importantes incrementos de la producción de alimentos", afirma la FAO. No obstante, las nuevas tecnologías de producción de cereales no siempre han elevado los ingresos de los pequeños campesinos: los precios mundiales de los alimentos disminuyeron cerca del 10% en el último decenio. Los países africanos no han participado por igual en la adopción de tecnología y en el incremento de la producción de alimentos, aunque son alentadoras las mejoras recientes aplicadas a la producción de yuca en Nigeria y Ghana. A la vez, el fomento de los recursos plantea una nueva cuestión: la inocuidad de las tecnologías. Cada caso nuevo de "mal de las vacas locas" -y el posible peligro de la fecundación cruzada de los cultivos transgénicos con especies silvestres y variedades locales- acrecenta la desconfianza del público ante la moderna biotecnología.

La disminución constante del costo de la tecnología de la información y los instrumentos de apoyo a la toma de decisiones ha conducido a una mejor gestión y mayor difusión de la información sobre agricultura y el medio ambiente. Los encargados de la planificación utilizan sistemas de información geográfica para analizar los recursos naturales y datos socioeconómicos. Iniciativas como el Sistema mundial de información y alerta sobre la alimentación y la agricultura (SMIA) de la FAO contribuyen a determinar y entender mejor la índole de la insuficiencia persistente de alimentos y la pobreza, y su efecto en la productividad agrícola, la sostenibilidad y los medios de sustento en el ámbito rural.

Por último, desde la Cumbre de Río se ha generalizado la aceptación de la necesidad de un buen ejercicio del gobierno y la participación de los interesados. Las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado han presionado para ampliar su participación en los programas de desarrollo. En todo el mundo, las organizaciones campesinas y otros grupos rurales han formado amplias confederaciones que refuerzan su presencia en el ámbito nacional y en otros círculos de mayor jerarquía. Localmente, las ONG han ayudado a promover estrategias y programas para el desarrollo rural a partir de sistemas agroecológicos a escala familiar y bien informados. Con todo, según la FAO, los mecanismos de colaboración entre los gobiernos y otros participantes siguen siendo muy particulares y es preciso difundir más las experiencias de cooperación entre asociados que han tenido buenos resultados.

"En conjunto -concluye Eric Kueneman, de AG- las repercusiones de las tecnologías y la escala de la economía global han producido efectos profundos, algunos negativos, en la agricultura sostenible, el aprovechamiento de las tierras y los frágiles ecosistemas. Sin embargo, son prometedoras algunas de las tendencias y oportunidades que hemos detallado. En la preparación de nuestro informe final para Río+10 se acoge con beneplácito la participación de las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado. Su contribución propiciará la difusión de sus puntos de vista y ampliará el apoyo a los mismos".

  • Visite el sitio en Web de la FAO de la Rio+10
  • Más información de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, Recursos genéticos para la alimentación y la agricultura, Diversidad de los animales de granja, Agricultura de conservación, Manejo integrado de plagas, y el SMIA

Publicado en febrero de 2001
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