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Enfoques / 2002

  
No es un concurso de belleza. En las zonas húmedas de Kenya, los ovinos masai autóctonos (izquierda) son más resistentes a las infecciones de nemátodos que la moderna variedad Dorper (derecha).

La genética y la sanidad animal

Conforme los medicamentos veterinarios fallan contra patógenos cada vez más virulentos la FAO propone mejorar las estrategias de sanidad animal mediante la selección para obtener resistencia contra las enfermedades...

Las infecciones gastrointestinales producidas por nematodos son una de las enfermedades más graves del ganado en todo el mundo. Y con los tratamientos convencionales para combatir estos parásitos el problema puede agravarse: en todos los principales países productores de ganado ovino, los nematodos han desarrollado una resistencia a los anithelmínticos químicos, y las vacunas tan prometidas contra los parásitos todavía no están disponibles comercialmente.

Pero, según indica un estudio reciente de la FAO, hay otro método más directo y sostenible para combatir los nematodos. Primero, recoger las heces de ovejas jóvenes y contar el número de huevecillos de las lombrices. A continuación, reconocer a los animales que tienen el menor número de huevecillos y las carácteristicas de producción más adecuadas, y he ahí los sementales para cruzar con las hembras más adecuadas a fin de producir rebaños resistentes a los nematodos. (O bien, observar el color de los párpados de las ovejas para evaluar si tienen anemia a causa de la infección).

El estudio de la FAO titulado Opportunities for incorporating genetic elements into the management of farm animal diseases afirma que los gobiernos y el sector ganadero en general han descuidado el potencial de los enfoques genéticos sencillos, al igual que el de los de alta tecnología. Afirma que con una mayor resistencia o tolerancia a las enfermedades se requerirían menos insumos, en particular medicamentos, lo que beneficiaría especialmente a los sistemas agrícolas de los países en desarrollo que consumen pocos insumos. Agricultura21 le pidió a Keith Hammond, de la Dirección de Producción y Sanidad Animal de la FAO, que diera más detalles...

¿Esto quiere decir que, en general, no suelen mejorarse los animales de granja para obtener variedades más resistentes a las enfermedades e infecciones?
"Peor todavía. En el mundo desarrollado el mejoramiento de las especies se ha concentrado casi exclusivamente en características como las de la leche, la carne, los huevos y las fibras que se producen, y el único método de tratamiento de las enfermedades ha sido prácticamente con medicamentos. El resultado es una grave reducción del potencial genético de las poblaciones pecuarias para resistir o tolerar las infecciones, a la vez que aumenta la infectividad genética de los propios parásitos: lombrices, bacterias y virus. En gran parte del mundo en desarrollo, claro está, a menudo escasean los medicamentos para tratar las enfermedades y las infecciones, lo que explica las pérdidas anuales del 30 por ciento al 35 por ciento que padece el sector pecuario. El ganadero tiene que sufrir estas pérdidas, o tratar a los animales como mejor pueda".

El informe de la FAO dice que las estrategias de intervención con sustancias químicas"no es sostenible biológicamente". ¿Qué gravedad tiene este problema?
"Además de la resistencia mayor de los nematodos a los antihelmínticos se está observando una mayor resistencia de las bacterias a los antibióticos, lo que es particularmente preocupante para los sistemas de producción intensiva, en los que se utilizan antibióticos para combatir problemas de salud desconocidos y a veces subclínicos. Actualmente hay una difundida resistencia a los medicamentos utilizados contra los protozoarios que producen la tripanosomiasis. Con cada nueva generación de vacuna contra la parálisis de Marek en las aves de corral ha surgido una nueva variedad y más virulenta del virus que la causa. Incluso en el caso de la fiebre aftosa, muchos gobiernos consideran que las vacunas disponibles no son adecuadas para tratar ese problema".

En la práctica ¿cómo se incorporarían los"elementos genéticos" en el tratamiento de las enfermedades?
"Casi para toda enfermedad que se haya investigado intensa y atentamente, se ha demostrado que existen variaciones genéticas en los organismos huéspedes, algunos animales son más resistentes o más tolerantes a la enfermedad que otros. Casi no hay duda de que existe una variación genética para una gran diversidad de otras enfermedades.
   
Erradicación de la tembladera...

Los países europeos están utilizando la genética para erradicar la susceptibilidad de las ovejas a las encefalopatías espongiformes transmisibles, más conocida en el ganado bovino como"enfermedad de las vacas locas". Esta enfermedad, que en las ovejas se llama"tembladera", se cree que se debe a la acumulación en el cerebro de proteínas mal desplegadas, o priones (arriba), resistentes a las enzimas que normalmente las destruirían. La investigación ha determinado la base genética de la resistencia contra la tembladera, lo que permite a los gobiernos emprender programas de mejoramiento de largo plazo que utilizan sementales resistentes para modificar la composición genética de la población ovina del continente.

   "Existen tres niveles de diferencias genéticas que tomar en cuenta: las especies, variedades mejoradas y variación genética única entre los animales de cada especie. Estos niveles repercutirán más al combinarse. Un ejemplo sencillo en el nivel de las especies: las cabras son mucho más resistentes que las ovejas al hongo que produce el pedero. En el ámbito de las variedades mejoradas, hay que elegir a los ejemplares más adecuados para la producción. En los países tropicales donde hay graves enfermedades endémicas a las que no están adaptadas las variedades no autóctonas, es probable que las variedades adaptadas localmente o autóctonas sean superiores que los genotipos importados. Donde las variedades no autóctonas son apropiadas en todos los demás aspectos, la cruza puede introducir genes de tolerancia o resistencia. Y, por último, habría que escoger ejemplares para cría a partir de su resistencia o tolerancia, que se establecería mediante observación o con marcadores genéticos o pruebas genéticas para ayudar en la selección".

¿Qué enfermedades responden mejor a los métodos genéticos?
"La mayor parte de las enfermedades de los animales presentan oportunidades de incorporar elementos genéticos en el tratamiento de las enfermedades. Ya se está avanzando en la utilización de la genética para eliminar la tembladera de los ovinos en Europa (ver recuadro). Resultados convincentes de investigaciones demuestran que muchas variedades de cabras y ovejas responden mejor ante la infección de lombrices que otras. Por ejemplo, en las zonas húmedas de Kenya muy infestadas de nematodos, los ovinos masai autóctonos son mucho más resistentes a estos parásitos, y producen tres veces más carne, que las variedades mejoradas no autóctonas, como la Dorper. En el caso de las aves de corral, la investigación indica que hay considerables oportunidades de incorporar elementos genéticos en el tratamiento de algunas enfermedades, como la neumoencefalitis aviar, la coccidiosis entérica y los nematodos, pero hace falta conocer mejor los métodos genéticos adecuados para los sistemas agrícolas pequeños, donde los beneficios potenciales son enormes".

Pero la vida evoluciona ¿no se adaptarán los parásitos a los cambios que se produzcan en el organismo huésped?
"Toda medida de control dirigida a reducir el número de parásitos producirá un cambio genético en la población de los parásitos destinada a evitar esa estrategia de control. Esto se ilustra claramente en el caso de los antibióticos. Y también podría ocurrir al utilizarse medios genéticos. Se ha documentado esta situación en casos de plantas, pero a la fecha no hay casos registrados de que haya sucedido lo mismo en poblaciones de animales domésticos. Respecto a las enfermedades producidas por macroparásitos, como los parásitos gastrointestinales, el mejoramiento genético de la resistencia sólo producirá una débil presión en el parásito para evolucionar. Esto contrasta con las medidas de intervención con medicamentos que impone una fuerte presión de selección. En consecuencia, respecto a la evolución de los parásitos, se prevé que los métodos genéticos sean más sostenibles que muchos otros tipos de intervenciones contra esas infecciones. Sin embargo, esto podría no aplicarse a las bacterias y los virus, en los que puede presentarse la evolución de los parásitos".

¿Qué importancia tienen para el tratamiento de las enfermedades los acelerados adelantos de hoy en el campo de la genética molecular?
"Decisiva. Ya hay una gran variedad de técnicas y procedimientos moleculares potencialmente muy eficaces, que están aumentando prácticamente a diario. La enorme labor de la genética molecular de las enfermedades humanas está facilitando mucho el trabajo de la biología de las aves de corral y el ganado de mamíferos, que son más complejos que las plantas. La revolución de la genética molecular animal ofrece un gran potencial de adelanto en el conocimiento de las enfermedades, en los ámbitos de la genética, las proteínas, la fisiología, los animales y la población. En los próximos 10 a 15 años se modificarán sustancialmente muchas de las estrategias, si no es que la mayor parte, de tratamiento de las enfermedades de los animales".

¿Existe peligro de que el método genético exija tecnologías -como la utilización de marcadores moleculares- que no están disponibles en muchos países en desarrollo?
"A corto plazo, el tratamiento genético en general utilizará una tecnología relativamente más sencilla que la de los marcadores genéticos, más a menudo la sección de organismos o variedades con mayor resistencia se atendrá a evaluaciones fenotípicas. Hay muchas enfermedades, especialmente las que se propagan tanto entre los rumiantes, para las que hay suficientes conocimientos que permitan iniciar de inmediato la selección de organismos o variedades para producir una mayor resistencia.
    Pero no hay que olvidar que una parte integral de la revolución de la biotecnología consiste en la promesa de los procedimientos económicos y sostenibles que podrían incorporarse en las estrategias de tratamiento de las enfermedades en los países en desarrollo. La biotecnología ahora ofrece también otros instrumentos para entender como nunca antes la epidemiología de las enfermedades, como la peste bovina, la peste de los pequeños rumiantes y la fiebre aftosa. La caracterización de sus virus mediante la proteómica y la genómica ayudará a perfeccionar la estructura de las vacunas para que sean más eficaces. Pero lo más importante es que facilita pasar a un nuevo paradigma de lucha directa contra las enfermedades mucho más económica en materia de recursos".

Entonces ¿el tratamiento genético no se propone sustituir la intervención con medicamentos?
"Hay que integrar los métodos genéticos y no genéticos en la intervención sanitaria. Con eficacia, los elementos pueden complementarse y reducir los riesgos de que funcione mal alguno de los mismos. Por ejemplo, reducir la utilización de sustancias químicas prolonga la vida efectiva de esas mismas sustancias antes de que se produzca la resistencia. Esto se debe a que se reducen la presión de la selección en la población de los parásitos y el número de intervenciones de selección. Esta diversidad de enfoques en un mismo programa de tratamiento es lo que lo que le ha dado tanto éxito al manejo integrado de plagas [MIP] de los cultivos".

Enfermedad e infección

El informe de la FAO distingue entre infección y enfermedad, y entre tolerancia y resistencia.
Infección es la colonización de un organismo huésped por un parásito, comprendidos los virus, las bacterias, los protozoarios, los helmintos, las moscas y las garrapatas.
Enfermedad se refiere a los efectos de la infección, que pueden ser de diversa intensidad: aguda, subaguda, crónica y subclínica, y pueden producir o no debilidad.
   Resistencia es la capacidad del organismo de acoger o resistir a la infección o controlar el ciclo vital del parásito.
Tolerancia indica que el animal puede estasr infectado por un parásito, pero muestra pocos síntomas mensurables de la enfermedad que produce.
Tratamiento de la infección es el intento de reducir o eliminar la transmisión entre una población de organismos huéspedes, y reducir la frecuencia o gravedad de la enfermedad, o incluso lograr su erradicación.
Tratamiento de la tolerancia equivale a mejorar la tolerancia del animal a la infección, aliviar los síntomas, aunque puede producir problemas más serios de enfermedad en el futuro.

  • Descargue el estudio de la FAO, Opportunities for incorporating genetic elements into the management of farm animal diseases (pdf, 335K)
  • También consulte en Enfoques: Peligra la diversidad genética de los animales de granja, El costo de la tripanosomiasis, Las enfermedades transfronterizas, y Las garrapatas en el Caribe
  • Visite los sitios Web de la FAO sobre Zoogenética y Sanidad animal
Publicado en diciembre de 2002
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