Los expertos de la FAO en sanidad animal confían cada vez en que el virus causante de la devastadora enfermedad pecuaria llamada peste bovina ya no existe en sus tres últimos reductos: Pakistán, el Sudán y Yemen. Actualmente se están tratando de localizar y eliminar las últimas huellas de este virus en el Cuerno de África, para cumplir con el plazo fijado en 2010 y poder declarar su eliminación total en el planeta. Así, la peste bovina sería la segunda enfermedad erradicada de la historia, después de la viruela.
La peste bovina es la epidemia pecuaria más temida, se trata de una enfermedad viral muy contagiosa, capaz de destruir poblaciones enteras de reses y búfalos. Aunque el virus no afecta directamente a las personas, en las regiones cuya población vive de la carne, los lácteos y la fuerza de tiro del ganado, la peste bovina ha producido grandes hambrunas y causado graves daños económicos y sociales. A principios del decenio de 1980 un brote de esta infección asoló gran parte de África y causó pérdidas estimadas en por lo menos 2 000 millones de dólares EE.UU.
Los expertos en sanidad animal están trabajando en el ámbito del Programa mundial de erradicación de la peste bovina (PMEPB) para eliminar la infección. "Es necesario localizar los últimos focos de esta enfermedad, contenerla y eliminarla -dice Peter Roeder, Secretario del Programa-. Hay que verificar y tomar las medidas necesarias cuando se sospecha que la enfermedad pueda estar latente en cualquier lado, lo que supone utilizar programas innovadores con participación de la comunidad, en zonas alejadas y a menudo inseguras. Existen los medios para hacerlo, lo único que hace falta es aplicarlos".
Éxito en Pakistán, Sudán y Yemen. En Asia, el útlimo brote registrado de peste bovina se detectó en la provincia de Sindh, en Pakistán, en octubre de 2000. Desde entonces, investigaciones patrocinadas por la Unión Europea y la FAO indican que la enfermedad ha desaparecido del país. "Erradicar la peste bovina sería un éxito extraordinario para las autoridades paquistaníes -afirma Roeder-. Ni siquiera los desplazamientos muy numerosos de búfalos y más reducidos de reses de las provincias de Sindh y Punjab a Afganistán, y cierto volumen de comercio hasta Irán, ha presentado casos de peste bovina. Es posible que Asia ya esté libre de esta enfermedad, por vez primera en milenios, aunque, claro está, se necesita que pase un tiempo antes de que pueda demostrarse, de coformidad con los criterios internacionales."
En Yemen, donde se importa ganado de Asia y África, unos estudios en los que colabora la FAO documentan que esta enfermedad, presente en el territorio desde el decenio de 1970, ya ha desaparecido desde hace unos cinco años. Los buenos resultados de la lucha contra la peste bovina obedecen a la colaboración entre el Gobierno del Yemen, la FAOy los propietarios del ganado. En esta intervención se proporcionó capacitación para reconocer la enfermedad, documentarla y darle seguimiento con investigación.
Entre mayo de 2001 y mayo de 2002 se llevó a cabo en el sudeste del Sudán una campaña de vacunación para un millón de cabezas de ganado, gracias a la cual cabe pensar que se ha logrado la erradicación final del virus en ese país. Esta campaña se inició en el decenio de 1980, cuando UNICEF encontró resistencia contra su programa de vacunación infantil en el sur del Sudán. "Primero vacunen al ganado y después a los niños, porque si se muere el ganado, de todas formas se nos mueren los niños", decía la población, que le temía a la peste bovina más que a cualquier otra enfermedad. UNICEF, en colaboración con la Universidad de Tufts, de los Estados Unidos, y diversas ONG, puso en marcha un programa de atención al ganado en el ámbito de Operation Lifeline Sudan. En esta intervención fueron factores decisivos la nueva vacuna, que no requiere refrigeración constante, y la red de sanidad animal formada en la comunidad, para la cual se impartió capacitación a pastores, que gozaban del respeto de la población, para que le proporcionaran algunos servicios a la comunidad, de los cuales el más importante era la vacunación contra la peste bovina.
Misiones recientes de Operation Lifeline Sudan y del Programa panafricano de lucha contra las epizootias (PACE) en Sudán ya no han detectado la presencia del virus, indica Roeder. "Si se confirma este dato, será una conquista extraordinara para todos los interesados, lograda gracias a una acción sostenida durante muchos años a pesar de grandes limitaciones."
Último reducto. Pero la FAO advierte que los resultados obtenidos en la lucha contra la peste bovina corren el peligro de retroceder si el virus logra salir de sus últimos reductos, que parecen limitarse a numerosas manadas de los pastizales semiáridos del Cuerno de África. Si así fuera, el desplazamiento y el comercio de ganado no sólo constituiría un peligro para las zonas cercanas de África, sino que el virus podría atravesar el mar Rojo y llegar a la Península Arábiga e incluso internarse más en Asia. "El ecosistema pastoral somalí, que comprende el sudeste de Etiopía, el nordeste de Kenya y el sur de Somalia, es ahora el principal problema -explica Roder-. Es casi sin duda el último reducto del virus en todo el mundo, aunque no se sabe actualmente con exactitud dónde persista."
La última detección del virus fue en Kenya en 2001, donde se diagnosticó la peste bovina en búfalos del parque nacional de Meru, dato confirmado clínicamente más tarde en el Laboratorio mundial de referencia de la peste bovina, en el Reino Unido. Si bien los estudios realizados por PACE en zonas del sur de Somalia no han detectado casos de peste bovina, hay datos que confirman la presencia del virus en una o más de las tres zonas geográficas del ecosistema pastoril de Somalia. El virus ya ha salido antes de este ecosistema y ha llegado hasta Tanzanía, con repercusiones fatales para el ganado y la fauna salvaje. Los informes recientes de la intención de los comerciantes de comenzar a exportar ganado al sudeste de Asia han suscitado el temor de que el virus pudiera volver a infectar una parte del mundo que desde el decenio de 1950 está libre de este virus.
"Para poder declarar la erradicación mundial de la peste bovina a fines de 2010, el virus tendría que haberse eliminado para fines de 2003, y en los siguientes años se realizarían actividades de verificación y ulterior supresión del virus, además de eliminarse las muestras de laboratorio del mismo -explica Peter Roeder-. El PACE, con apoyo de la UE, puede llevar a cabo las últimas actividades necesarias para erradicar el virus, de las que depende el éxito o el fracaso del PMEPB. Si todos los interesados aprovechan la oportunidad de colaborar con el PACE y la FAO, hoy hay más posibilidades de erradicación mundial que nunca. En colaboración con la Oficina Internacional de Epizootias podría procederse entonces a demostrar en forma conclusiva que la peste bovina ha sido derrotada."