La reciente muerte en Viet Nam de personas a causa de la gripe aviar ha intensificado la alarma internacional por la persistencia de esta epidemia en Asia. La gripe aviar altamente patógena (HPAI) infesta la región desde finales de 2003 y también ha ocasionado la muerte o el sacrificio de más de 120 millones de aves de corral. Según la OMS, para finales de enero de 2005, habían contraído esta enfermedad 54 personas, de las cuales 41 murieron. En Viet Nam, los informes sobre 10 personas contagiadas, con nueve muertos, desde mediados de diciembre de 2004, han generado el temor de que el virus pueda ahora transmitirse entre humanos.
Mientras que la OMS evalúa la amenaza para la salud humana, el Centro de Emergencia para la Lucha contra las Enfermedades Transfronterizas de los Animales (ECTAD), de reciente creación, colabora con la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), organizaciones regionales, autoridades nacionales y con los donantes para contener y combatir esta enfermedad de las aves de corral en seis países asiáticos.
Proyectos de emergencia. "La gripe aviar es una epidemia transfronteriza grave con repercusiones económicas, comerciales y sociales de gran alcance -declaró el Jefe del Servicio de Sanidad Animal y Gerente del ECTAD, Joseph Domenech-. En más de la mitad de los países afectados se presenta esta enfermedad por primera vez. No sólo corre peligro la sanidad animal, sino también la salud humana, la seguridad alimentaria, la economía y la sociedad en general." La reacción de la FAO ha sido emprender una serie de proyectos de emergencia en una zona que va desde Pakistán hasta China oriental, y enviar equipos de expertos en enfermedades de los animales para dar asesoramiento a las autoridades nacionales sobre las medidas necesarias para frenar la epidemia. Asimismo, la FAO organiza con la OIE un encuentro regional importante en la ciudad de Ho Chi Minh del 23 al 25 de febrero para hacer el balance de la situación de la gripe aviar.
La fecha oficial de inicio de la emergencia de la gripe aviar es diciembre de 2003, cuando un tipo altamente contagioso de esta enfermedad atacó a las aves de corral de una granja cercana a Seúl, República de Corea, y se propagó rápidamente por todo el país. En unas semanas, brotes simultáneos de infección del virus H5N1 devastaron las aves de corral en Camboya, China, Indonesia, Japón, República Democrática Popular Lao, Tailandia y Viet Nam. Después de una matanza masiva y de campañas de vacunación selectivas, en marzo de 2004 se pensó que se había frenado esta "primera oleada" de la enfermedad. Pero en junio, una segunda oleada de H5N1, más reducida, ocasionó nuevos brotes en Tailandia y Viet Nam.
En las directrices presentadas en septiembre de 2004 para la prevención, el combate y la erradicación de la HPAI en Asia, la FAO reconoció que la epidemia no tiene precedente por su alcance geográfico y tasa de contagio. "Las repercusiones se han distribuido en toda la cadena del mercado avícola, afectando a productores, consumidores y empleados de la industria minorista -explica Domenech-. En algunas zonas, los agricultores han perdido más del 50 por ciento de sus aves de corral."
Diversidad de estrategias. Se piensa que los virus de la HPAI son endémicos en algunas partes de Asia, y la persistencia de la infección -particularmente en patos- hace que su erradicación constituya un complejo desafío. De acuerdo con la FAO, la máxima prioridad para combatir la HPAI es reducir, aplicando diversas estrategias, la cantidad de virus que circula entre las aves de corral y en las granjas. Estas medidas incluyen el "sacrificio" a gran escala de las aves infectadas, vacunación e intensificación de la bioseguridad en la cadena productiva.
"Cuando se presenten brotes -aconsejan las directrices de la FAO sobre la gripe aviar- la respuesta más apropiada de las autoridades veterinarias es la erradicación inmediata." La erradicación a menudo supone el sacrificio de todas las aves de corral en un radio establecido alrededor de las zonas infectadas y de las aves que están en granjas "en situación de riesgo"; las recomendaciones varían de 1 kilómetro a más de 10 kilómetros. También deben sacrificarse los cerdos en los que se ha diagnosticado la infección de H5N1.
Sin embargo, para ser eficaces, las campañas de erradicación deben incluir una reglamentación sobre el desplazamiento de las aves, la eliminación adecuada de los cadáveres y otros materiales potencialmente infecciosos, así como la limpieza de las instalaciones de las granjas afectadas. En las zonas infectadas de gripe aviar, la FAO también recomienda la clausura temporal de los mercados de aves vivas, ya que funcionan como reserva de la infección desde donde el virus de gripe aviar pueden llegar a las granjas.
"La bioseguridad y las prácticas básicas de higiene son medidas importantes para detener la propagación de la enfermedad y prevenir que la infección llegue a las unidades de producción y a la cadena alimentaria -explica la FAO-. Pero para tener éxito, todos los integrantes de la cadena productiva, desde los agricultores y cooperativistas hasta los mataderos y los establecimientos industriales deben aplicar medidas de bioseguridad." En las zonas donde las aves acuáticas domésticas o las aves silvestres son una reserva del virus de la gripe aviar, las medidas normativas deberían concentrarse en impedir que los virus se introduzcan en la población de aves de corral. La FAO no recomienda la destrucción de aves silvestres ni de su hábitat, es decir, debe intensificarse la bioseguridad de la granja.
Sistemas domésticos. Mientras que el refuerzo de la bioseguridad es posible en las granjas comerciales de aves de corral, es más difícil en los sistemas de producción domésticos, particularmente donde las polladas viven en libertad en un espacio amplio. Cuando se detecta la infección activa de HPAI en las aves domésticas, las autoridades veterinarias deberían considerar el establecimiento de "zonas sin aves de corral" en torno a las actividades comerciales de producción.
Como alternativa a la erradicación, en situaciones en las que la matanza masiva no es posible o conveniente, la vacunación selectiva puede ser el medio más apropiado para atenuar la gripe aviar. Cuando se presenta un brote, la vacunación puede usarse en torno a las granjas infectadas (pero todas las aves infectadas deben sacrificarse.) También puede usarse preventivamente, como respuesta a una "causa detonante" definida (por ejemplo, la muerte repentina de aves salvajes) o cuando el riesgo de infección es alto. "La vacunación no debería considerarse como medida permanente", aconseja la FAO. La necesidad de vacunación debería revisarse con regularidad y desarrollarse una estrategia de retirada, incluso si es posible que la vacunación prosiga durante varios años.
"La actual epidemia de gripe aviar en Asia es una crisis de importancia mundial y exigirá atención durante algún tiempo -dice Joseph Domenech-. La FAO seguirá colaborando con organizaciones internacionales y regionales, países, el sector privado, los veterinarios y la comunidad de investigación para mejorar la capacidad de prevención, reglamentación y erradicación de la gripe aviar, y para apoyar la recuperación y restablecimiento en la región."