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Enfoques / 2006

Colombia: bovinos blancos orejinegros, tolerantes a la altura, resistentes a los parásitos y en peligro de extinción

Biodiversidad pecuaria

La gestión sostenible y el mejoramiento genético de las variedades locales son esencial para que los países satisfagan sus necesidades futuras de alimentos y respondan a la transformación del entorno productivo

En su oficina en la sede de la FAO, en Roma, Irene Hoffmann concluye el trabajo que presentará en septiembre en una conferencia sobre ganado en Antalya, Turquía. Se le han asignado 20 minutos en un taller sobre Recursos genéticos de los animales de granja: estrategias y resultados, y la presentación ya tiene más de 40 diapositivas de mapas y gráficos. "Siempre ha sido un problema cuando hay mucho que decir -señala Hoffmann, la Jefa del Servicio de Producción Animal de la FAO-. Con los recursos zoogenéticos siempre hay una carrera contra el tiempo."

El gráfico de columnas de la diapositiva 22 expone una situación urgente. De las 7.616 variedades que figuran en el banco de datos mundiales sobre los recursos genéticos de los animales de granja, 190 han desaparecido en los últimos 15
Una estrategia mundial
La FAO está coordinando la creación de una estrategia mundial para la gestión de los recursos zoogenéticos de granja, a fin de orientar la actividad internacional para el uso sostenible de los mismos, así como para su fomento y conservación. Un elemento esencial de la estrategia es el primer informe sobre La situación de los recursos zoogenéticos mundiales, que se publicará en 2007. Este informe y el proyecto de estrategia mundial preceden a la primera conferencia técnica internacional sobre recursos zoogenéticos, que se celebrara en Interlaken, Suiza, en septiembre de 2007. Más...
años y otras 1.500 están consideradas "en riesgo" de extinción. En los informes nacionales preparados para el primer informe de la FAO sobre La situación de los recursos zoogenéticos mundiales, se señala que 60 especies de ganado bovino, cabras, cerdos, caballos y aves de corral se han perdido en los últimos cinco años, a una tasa promedio de una especie al mes.

En Antalya y a través de una docena de reuniones celebradas de Brasil a Bélgica en 2006, Hoffmann y otros funcionarios de la FAO del Grupo de recursos genéticos de los animales, están creando conciencia del peligro que corre la diversidad mundial de los animales domesticos y de la necesidad de aprovechar más las variedades locales. Además están obteniendo apoyo para celebrar una conferencia intergubernamental el próximo año, en la cual se prevé la adopción de una estrategia mundial y un plan de acción para la gestión de los recursos animales (véase el recuadro, arriba). "La gestión sostenible y el mejoramiento genético de las variedades locales son esenciales para que los países satisfagan sus necesidades futuras de alimentos y respondan a la transformación del entorno productivo", señala Hoffmann. "Ya es hora de comenzar a aplicar políticas de protección para los recursos naturales que quedan, antes de que se hayan perdido demasiados, para siempre."

Abundantes insumos, producción abundante. La FAO señala que el factor principal que repercute en la zoodiversidad es la globalización de los mercados pecuarios. La mayor parte de la demanda en acelerado crecimiento de productos pecuarios se satisface a través de sistemas de producción intensiva, que utilizan unas cuantas especies y variedades que consumen muchos insumos y son muy productivas. Por ejemplo, algunas variedades comerciales proporcionan más de una tercera parte del suministro de carne de cerdo, a la vez que unas cuantas variedades comerciales de ponedoras proporcionan alrededor del 85% de la producción de huevos. Algunos cálculos indican que las variedades de ganado lechero más productivo o sus cruzas producen dos tercios del suministro mundial de leche.

Si bien el aumento de la producción de un número reducido de variedades ha sido extraordinario, los sistemas de producción intensiva a menudo contribuyen a la desaparición de los recursos zoogenéticos. Cuando aumentan las presiones por la tierra y se cría el ganado con sistemas más intensivos, los pequeños productores suelen optar por cruzas que producen más ganancias. Mantener las variedades menos productivas sencillamente no es económico.

Las variedades de las zonas áridas corren peligro La FAO señala que una cuarta parte de la diversidad pecuaria mundial se ha desarrollado y adaptado en las zonas áridas del mundo. Hoy en día, en muchas zonas áridas el pastoreo corre peligro como sistema de producción, medio de subsistencia y fuente de zoodiversidad, debido a que los cultivos han invadido los pastizales, falta de inversión y de servicios de apoyo, la sequía en curso y los conflictos armados. Como una gran parte de la zoodiversidad que hay en las tierras áridas son variedades transfronterizas, añade la FAO, las políticas y los marcos jurídicos deberían apoyar el intercambio y el comercio de recursos genéticos entre los países y las regiones.
El principal problema de hoy en materia de recursos zoogenéticos, añade Hoffmann, "es explicar por qué los países y la comunidad internacional deberían conservar variedades que han abandonado los agricultores o que corren un peligro crítico, ya que ni los científicos ni los encargados de elaborar las políticas comprenden cabalmente el valor de casi la totalidad de los recursos zoogenéticos."

Para entender bien lo que representa la zoodiversidad agrícola es necesario evaluar sus valores de uso -como la producción de los alimentos y fibra, u otros productos y servicios- y sus valores que no son de uso y que pueden incluir la satisfacción que da a las personas la existencia de la diversidad. Otra cuestión decisiva es el "valor de opción", es decir, mantener la flexibilidad necesaria para afrontar acontecimientos futuros imprevistos, como el cambio climático.

Traducir estas complejas relaciones en un indicador único, como el precio de mercado, es prácticamente imposible. Complica todavía más la valoración de los recursos zoogenéticos que los animales domesticos comparten la característica de ser a la vez bienes privados y bienes públicos. El uso de un solo animal de cría es exclusivo, pero otros agricultores y las generaciones futuras pueden utilizar los genes de las poblaciones de animales domésticos.

Reconsideración de las políticas. Al analizar los documentos de los países presentados para elaborar el informe de la FAO sobre los recursos zoogenéticos mundiales, la Organización ha determinado ámbitos principales de acción nacional e internacional para promover el uso sostenible y la conservación de los recursos zoogenéticos. El primero es una reconsideración de las políticas del sector pecuario que "distorsionan el campo de acción" en el cual compiten las variedades autóctonas. En muchos países en desarrollo, las políticas favorecen el uso de material de cría de importación, lo que permite a los grandes productores comerciales ocupar una gran parte de los mercados internos. Esa tendencia, así como la aplicación de reglamentos sanitarios más estrictos, está excluyendo a los pequeños productores, que son los que mantienen la mayor parte de las variedades locales. Otra desventaja que sufren los agricultores son las subvenciones a los piensos, la inseminación artificial y otros insumos, que tienden a favorecer a las especies exóticas.

Se ha investigado poco sobre los costos y beneficios netos que estas políticas producen para los recursos zoogenéticos, que si bien pueden garantizar un suministro asequible de productos animales inocuos, también desfavorecen a los sistemas de producción menos intensivos y a los productores de ingresos bajos. Para atenuar estas repercusiones puede ser necesario instaurar reglamentos que tengan en cuenta las externalidades negativas de la producción pecuaria intensiva, por ejemplo, cobrar a los productores la eliminación de desechos o la vigilancia de las enfermedades, y dar incentivos a la conservación de la agrobiodiversidad.

Gestión de la diversidad de los animales
La preocupación por la pérdida de recursos zoogenéticos ha impulsado a algunos países a tomar medidas de reparación. Por ejemplo:
República Islámica de Irán: Un programa de fomento de aves autóctonas de corral incluye actividades de selección y distribución a familias rurales.
Indonesia: Los bovinos de Bali se conservan in situ a través de un programa y de la crioconservación de semen.
Marruecos: Estrictas restricciones limitan el cruce de ovejas locales con animales importados.
China: A partir del descubrimiento de 79 variedades desconocidas como resultado de unos estudios, el gobierno creó zonas de conservación y bancos de genes con métodos de crioconservación.
Sudáfrica: Se están proporcionando bovinos autóctonos Nguni, bien adaptados a las condiciones locales de producción, a productores pobres de ganado.
Los países en desarrollo también necesitan hacer inventarios completos del número, de la distribución, de las características básicas, del desempeño comparativo y de la situación actual de las variedades locales. Pocos países tienen esa información, lo que representa un obstáculo para que los encargados de elaborar las políticas decidan cuáles variedades proteger o mejorar y cómo asignar los limitados fondos disponibles para actividades de conservación. Dado que los recursos zoogenéticos no son estáticos, se requiere una vigilancia continua para evitar que las variedades corran peligro de desaparecer antes de que los agricultores, los gobiernos y la comunidad internacional se den cuenta de que se estuviera verificando alguna disminución importante (la disminución de los recursos genéticos básicos se está convirtiendo en un problema, señala la FAO, incluso para las variedades comerciales).

Una vez señaladas las variedades que corren riesgo de extinción, los gobiernos deberían aplicar medidas eficaces de seguimiento y conservación a bajo costo. Sin embargo, en los países en desarrollo, que tienen menos recursos para elaborar y ejecutar programas de conservación, muchas variedades corren un riesgo mayor. Numerosos países en desarrollo, y varios países desarrollados, informan de no tener programas amplios de conservación, ni políticas, para los recursos zoogenéticos.

Una estrategia interesante tanto para los responsables de elaborar las políticas como para los productores conecta la conservación con la utilización. La conservación in situ -el uso continuo de los animales en las actividades en la granja- ayuda a incrementar el número de variedades hasta niveles de seguridad asociándolos con algún producto que tenga demanda. En Japón se han creado mercados especializados para la carne de variedades autóctonas de bovinos, que atrae a consumidores que pagan efectivamente por su conservación.

Programas de mejoramiento. También habría que fortalecer la capacidad de los países en desarrollo de usar y mejorar los recursos zoogenéticos, indica la FAO, mediante la integración de métodos tradicionales y modernos en todos los sistemas de producción pecuaria. El elemento más importante es el mejoramiento. Los animales más productivos de hoy se han seleccionado durante al menos 20 generaciones de sistemas de crianza pura, lo que requiere control del apareamiento, pruebas de desempeño y una compleja elaboración de datos. En regiones enteras en desarrollo, como el África occidental y grandes zonas de Asia, no existen programas de mejoramiento sistemáticos para las variedades autóctonas, a menudo porque en muchos sistemas de pastoreo y mixtos la cría se lleva a cabo mediante un intercambio de animales que no está sujeto a reglamentos.

La FAO afirma que el mejoramiento para los sistemas de producción que consumen pocos insumos seguirá correspondiendo al sector público, pero que podría recibir apoyo de las cooperativas de productores o de iniciativas comunitarias. Está creciendo el interés en las variedades locales junto a la demostración de que, con una mejor gestión e incluyendo beneficios no comerciales -como la resistencia a los parásitos- en la evaluación de la productividad, las variedades locales pueden resultar mejores que las especies exóticas. Por ejemplo, algunos productores comerciales de Zimbabwe y Namibia prefieren las variedades locales porque son más productivas en su medio ambiente.

Con todo, muchos países carecen de un marco jurídico para el registro de animales de las variedades autóctonas o para establecer asociaciones de criadores de ganado. Establecer este tipo de programas, en particular en comunidades que carecen de una trayectoria de mejoramiento sistemático, exige una considerable creación de capacidad y capacitación. "En vista de la dinámica actual de los sistemas de producción pecuaria y de la limitada disponibilidad de recursos para conservación en el sector público, es inevitable cierta pérdida de variedades locales -explica Irene Hoffmann-. Los países y la comunidad internacional deberían ser conscientes de las pérdidas que pueden producirse, las que están dispuestos a aceptar y la inversión necesaria para garantizar la conservación."

  • Más información sobre la estrategia mundial propuesta para la ordenación de los recursos genéticos de animales de granja
  • Consulte el folleto de la FAO: Protección de la diversidad genética de los animales para la agricultura y la alimentación: tiempo de actuar (PDF, 1.8Mb)
  • Vea también: Options and strategies for the conservation of farm animal genetic resources (PDF, 410K)
Publicado en septiembre de 2006
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