La FAO promueve la creación de sistemas de supervisión, fundados en indicadores universalmente aceptados, que proporcionen la información necesaria para una toma de decisiones racional para la gestión sostenible de los recursos de tierras y agua, y también para entender mejor los procesos y las tendencias de la degradación de los mismos. Este planteamiento permite adoptar medidas más oportunas y eficaces de prevención, control y restablecimiento
Con todo, la información nacional de hoy sobre tierras y agua presenta grandes lagunas y a menudo es de poca calidad, en particular en los países menos adelantados. La información básica sobre calidades de las tierras y el estado de degradación y erosión de las mismas, y sobre el estado de fertilidad de los suelos en las tierras de cultivo es limitada, y en muchos de éstos países se carece de información sobre el uso efectivo de las tierras.
Necesidad de información. Las necesidades internacionales, nacionales y locales de los usuarios son diferentes. En el plano internacional, se requieren series mejoradas de datos mundiales para evaluar el potencial de los recursos de tierras y agua, y proporcionar información sobre los mismos para estudios prospectivos y estudios mundiales sobre el estado de dichos recursos.
En los ámbitos nacional y subnacional, se requiere principalmente información para la planificación y vigilancia de los recursos de tierras y agua por las autoridades nacionales y provinciales. Localmente se requieren más datos para la información de gestión de los recursos, y para planificación de la utilización de dichos recursos por los agricultores, grupos de agricultores, ONG, planificadores y especialistas de distrito.
Los gobiernos firmatarios de distintas iniciativas de la CNUMAD &endash;el Convenio sobre la Diversidad Biológica, la Convención de Lucha contra la Desertificación&endash; afrontan decisiones que han de adoptarse sobre conflictos relativos a la utilización de las tierras entre la demanda de definición, demarcación y control de las reservas naturales y la demanda para usos agrícolas y de otro tipo. Con tal fin, los gobiernos necesitan disponer de información fiable sobre el potencial y las limitaciones de los recursos de tierras para adoptar decisiones apropiadas sobre su asignación y uso.
El centro de información sobre suelos y la base de datos sobre suelos y terrenos (SOTER). La FAO, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Centro Internacional de Referencia e Información sobre Suelos acordaron en 1995 preparar conjuntamente para el año 2002 una primera versión del SOTER. La base de datos mundial sobre zonas agroecológicas (ZAE). La FAO está cooperando con el IIASA en el mejoramiento de su metodología mundial de ZAE y para constituir una base de datos orientada a la evaluación ordinaria de los potenciales de tierras cultivables. La reseña mundial de enfoques y tecnologías de la conservación (RMETC). Desde 1992, la RMTC se ha utilizado como instrumento destinado a promover el mejoramiento de la toma de decisiones sobre la ordenación de las tierras y la transferencia de tecnología apropiada. El sistema estadístico sobre el agua en el medio rural (AQUASTAT). El AQUASTAT de la FAO reúne información sistemática sobre recursos hídricos y uso rural del agua. Abarca alrededor del 90 por ciento de la superficie mundial regada. El proyecto AFRICOVER actividad conjunta de la FAO y las instituciones regionales y nacionales de África, produce mapas actualizados de las superficies terrestres de los distintos países de África.
Tanto los países que disponen de escasos recursos hídricos como los que gozan de exceso de agua necesitan disponer de información más completa, más exacta y mejor integrada de las aguas para fines de planificación, desarrollo y ordenación de una agricultura más productiva. A medida que se va ampliando el comercio mundial y la seguridad alimentaria viene basándose cada vez más en el comercio, se necesita disponer de datos e información mundiales sobre tierras y agua para vigilar los cambios y las tendencias del estado de estos recursos mundiales.
"Grandes lagunas". La FAO advierte que la información disponible sobre recursos mundiales de tierras y agua es en parte anticuada. La información sobre la degradación de las tierras es más reciente pero carece de detalles, y la información sobre el aprovechamiento efectivo de las tierras nunca se ha compilado sistemáticamente ni se ha armonizado a nivel mundial.
Tal vez las mayores deficiencias en cuanto al conocimiento de los recursos de tierras y agua se refieren al uso efectivo de esos recursos, en particular el relativo al agua y las tierras sometidas a riego en la agricultura de secano. Otras deficiencias en los actuales archivos de datos mundiales conciernen a la información sobre el uso del agua y a la demanda de agua (incluido el de riego), derechos sobre las aguas y datos socioeconómicos.
La FAO afirma que la vigilancia de la situación del uso de los recursos de tierras y agua -y la futura sostenibilidad y vulnerabilidad de su desarrollo- requiere que se reúna información apropiada sobre los recursos de tierras y agua. Debería recopilarse información nacional con los sistemas ya en uso, en la medida en que sean apropiados, y almacenarla en sistemas de información geográfica. Para la compatibilidad con la contabilidad hídrica, es necesario recopilar datos sobre tierras desde el punto de vista de las cuencas hidrográficas y divisorias de aguas.
La recopilación internacional de información necesita disponer todos los datos en bases comparables en materia de unidades y criterios, medición y evaluación y períodos de tiempo comparables para los datos temporales. Para facilitar la integración de los datos por los usuarios y la recopilación rentable de información, se necesitan normas que regulen los datos, incluido un procedimiento de control de calidad de los mismos y alguna forma de calibrar y verificar la exactitud de la información basada en ellos. Se necesitan directrices sobre cómo elaborar y mantener los archivos de datos.
Promesa de la tecnología. Las cuestiones de ordenación de las tierras y el agua se han hecho cada vez más complejas e interdependientes y requieren la integración de la información sobre tierras y agua con la información sectorial, así como instrumentos mejorados de apoyo para las decisiones. La nueva tecnología permite establecer sistemas integrados mundiales, que facilitan el acceso a información de escala múltiple y a análisis de finalidades múltiples en apoyo a la adopción de decisiones en materia de tierras y agua. Por ejemplo, la navegación mediante el sistema de localización por satélite (SLS) y la elaboración y el análisis de imágenes captadas a distancia, pueden incorporarse para mejorar la capacidad y ampliar las aplicaciones de los sistemas integrados. Asimismo, las tecnologías para una agricultura específica para el lugar, de carácter local o de campo, desempeñarán una función cada vez mayor en el aumento de la productividad de las tierras.
Con las nuevas tecnologías e instrumentos de bajo costo actualmente disponibles, se ha hecho posible la vigilancia rápida y eficaz sobre las tierras y el agua. El éxito de este principio estriba en integrar los adelantos recientes de la tecnología de la información (obtención rápida de datos a través de la telepercepción y el SLS, instrumentos de trabajo y programas informáticos veloces, rápido desarrollo de las aplicaciones, y medios audiovisuales para la rápida difusión de información) con los investigadores, planificadores y administradores locales de los recursos de tierras y agua.
La FAO tiene una capacidad específica y reconocida en cuanto a la evaluación del uso de las tierras y el agua rural y su capacidad de integrar las cuestiones relativas a las tierras y el agua en la pesca continental, la silvicultura y el desarrollo rural. La FAO es también el organismo principal por lo que respecta a la elaboración de datos sobre suelos y terrenos y la aplicación de éstos en los estudios agrícolas mundiales y nacionales. En el marco de estas actividades normativas, la FAO ha iniciado un proyecto de seis años sobre "desarrollo de información y sistemas de apoyo para decisiones sobre ordenación de recursos de tierras y agua", que ofrece el marco para todas las iniciativas futuras de la FAO en el sector de la información y la vigilancia en materia de tierras y agua.
Publicado en enero de 1999