Pero el pleno potencial agropecuario se ve limitado por la presencia de la tripanosomiasis del ganado, enfermedad producida por un parásito transmitido por la mosca tse tse, que causa una muerte prematura o debilidad crónica. La tripanosomiasis actualmente afecta a cerca de la tercera parte de la superficie total de África, y amenaza a unos 50 millones de cabezas de ganado de 37 países. El riesgo es más grave en las zonas subhúmedas y en las partes más húmedas de la zona semiárida, que son las de mayor potencial para la expansión agrícola del continente.
Con todo, pese a la gravedad de esta enfermedad, es poco lo que se sabe de sus repercusiones en la producción global de ganado y de sus efectos indirectos en los asentamientos humanos, en la utilización de las tierras y en la agricultura. Para llenar este vacío, el Programa contra la tripanosomiasis africana, dirigido por la FAO, la OIEA, la OUA/IBAR y la OMS, elaboró un nuevo informe a partir de los estudios realizados a lo largo de 10 años para calcular los costos de la tripanosomiasis para los agricultores, los criadores de ganado y los países africanos en general.
En ese documento Impacts on trypanosomiasis on African agriculture, se afirma que la repercusión directa más palpable está en las tasas de mortandad del ganado más joven. En las variedades de ganado vulnerables a la enfermedad, ésta reduce 20 por ciento los partos de becerros, y causa la muerte de otro 20 por ciento de las terneras que llegan a nacer. La enfermedad afecta incluso a los denominados animales "tripanotolerantes". Estudios realizados en Gambia indican que la tripanosomiasis reduce la producción de leche hasta 26 por ciento, y los nacimientos de terneras y cabritos hasta 37 por ciento.
Con modelos de simulación para evaluar los costos y beneficios del combate contra la mosca tse tse, los investigadores han encontrado que la tripanosomiasis también reduce significativamente la productividad de los rebaños. Un estudio realizado en la zona de Sideradougou, en el sur de Burkina Faso, estimó que la población pecuaria aumentaría uno por ciento anual sin control de la mosca tse tse, pero hasta cinco por ciento si se aplicaran medidas de control de ese vector.
El ganado enfermo es menos eficiente. Esta enfermedad también reduce la disponibilidad y la eficiencia de las bestias de tiro utilizadas para preparar las tierras para la agricultura. La información recopilada en el Valle de Ghibe, en Etiopía -una zona donde se ha combatido con éxito la mosca tse tse- y en otra zona cercana que sigue padeciendo la infestación de este parásito, reveló que el ganado de la zona de alto riesgo es 33 por ciento menos eficiente que el de las zonas de menor riesgo. Esto repercute tanto en la producción agrícola como en el desarrollo económico en general. Hay estudios que revelan que las familias campesinas que utilizan la tracción animal suelen ser más productivas que las que no la utilizan.
Las fluctuaciones debidas a las estaciones de la densidad de moscas tse tse repercuten en las pautas de pastoreo que, a su vez, pueden suscitar disputas entre los distintos tipos de usuarios de las tierras. Durante la estación de lluvias en el norte de Côte d'Ivoire, por ejemplo, los pastores fulani llevan su ganado desde los principales ríos hacia zonas agrícolas más altas, lo que suscita conflictos con los campesinos sedentarios. Por último, los agricultores africanos y los gobiernos tienen que mantener un costo creciente del tratamiento del ganado expuesto a la tripanosomiasis. Todos los años gastan por lo menos 30 millones de dólares en suministro de entre 25 y 30 millones de tratamientos curativos y preventivos. Unas entrevistas realizadas en el norte de Côte d'Ivoire revelaron que todas las familias trashumantes utilizaban medicamentos tripanocidas.
El informe también revela un nuevo aspecto de las repercusiones de la tripanosomiasis en la emigración y el asentamiento de la población, y en los sistemas agrícolas de África. La expansión de esta enfermedad del ganado hacia una nueva zona puede producir una emigración de masas y el abandono de asentamientos humanos. En una investigación realizada en el Valle de Zambezi, en Zimbabwe, una tercera parte de las familias informó que la infestación de moscas tse tse influía considerablemente en la decisión de dónde asentarse.
El Programa contra la tripanosomiasis apoyará iniciativas de programas nacionales o regionales de todas las regiones de África infestadas por la mosca tse tse. Entre los asuntos prioritarios que recibirán atención están: Un desarrollo económico de las zonas infestadas por la mosca tse tse que no produzca degradación de la base de los recursos naturales. El combate a la mosca tse tse y la tripanosomiasis será uno de sus elementos fundamentales. Investigación de las repercusiones socioeconómicas y ambientales de la tripanosomiasis y de los métodos de manejo integrado de las enfermedades. Participación de los criadores de ganado en las actividades de planificación y de control. También se fomentará la participación de los investigadores, las ONG y el sector privado del país en los programas Degradación de las tierras debida a la lucha contra la tripanosomiasis y al posterior restablecimiento de la cabaña ganadera: los gobiernos de los países, que tienen la responsabilidad final de la utilización de las tierras, deben participar plenamente en la planificación.
Cae el PIB agrícola. El informe del Programa reveló que en los sistemas agropecuarios la tripanosomiasis puede producir numerosos efectos indirectos en la producción agrícola, además de sus consecuencias en la eficiencia y disponibilidad de la tracción animal. Cálculos realizados de la elasticidad de la producción agrícola respecto al ganado revelan que un aumento de uno por ciento de la densidad del ganado de un país se asocia a un aumento de 0.23 por ciento de la producción agrícola. En el trópico semiárido, subhúmedo y húmedo, las variaciones de la cabaña ganadera participaron en alrededor de 19 por ciento, 16 por ciento y 20 por ciento de la producción agrícola total entre 1973 y 1985. A partir de estos cálculos, el informe estima que en los países totalmente infestados por la mosca tse tse, la tripanosomiasis podría reducir el producto interno bruto agrícola entre dos y 10 por ciento.
El informe concluye: "La información acumulada en los últimos 10 años confirma que la tripanosomiasis es una importante limitación para la producción agrícola en África. Constriñe directamente la productividad del ganado vacuno, ovino y caprino, y determina las opciones de los campesinos en cuanto a las proporciones y la constitución de sus rebaños, y de la utilización del hábitat de la mosca tse tse para pastoreo. En conjunto, la tripanosomiasis probablemente reduce la cabaña ganadera alrededor de 10 a 50 por ciento". En los sistemas agropecuarios, la reducción del número y de la eficiencia para el trabajo de las reses repercute en la producción agrícola. Se limita la superficie agrícola total, y en algunas partes los rendimientos y la respuesta ante los nuevos incentivos económicos también disminuyen.
"Lamentablemente -prosigue el informe- la falta de uniformidad de la información cuantitativa limita la ponderación de las repercusiones de la tripanosomiasis en la agricultura. Los pocos estudios sistemáticos de los efectos de la tripanosomiasis y de la lucha contra esta enfermedad, por ejemplo en Etiopía, Gambia y el Zaire, son pertinentes únicamente para ciertos sistemas de producción y situaciones de riesgo de contagio de esta enfermedad.
"Hace falta un planteamiento que abarque más específicamente los sistemas de producción claves y las situaciones de riesgo de contagio. Dicho planteamiento comenzaría por clasificar de manera sistemática la relación entre los sistemas de producción y los tipos de riesgos de contagio, realizaría una caracterización a partir de un sistema de información geográfica sobre la distribución territorial de cada uno de esos tipos, localizaría los 'puntos de referencia' y realizaría estudios eficaces desde el punto de vista de los costos de las repercusiones de la tripanosomiasis en los mismos".
Publicado en novembre de 1998