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Enfoques / 1998

La agricultura contractual en Asia

La agricultura orientada al mercado ofrece a los productores menores riesgos y a la agroindustria un suministro seguro de materias primas
  
En gran parte de Asia, la agricultura sigue dependiendo en gran medida de las pequeñas parcelas familiares, de la producción propia de cada estación y de las prácticas agrícolas y de gestión tradicionales. Muchos pequeños campesinos son productores independientes que venden sus productos individualmente y tienen poca fuerza de negociación con los comerciantes de insumos y en los mercados. La comercialización agrícola está igualmente subdesarrollada, con canales comerciales sobrepuestos, una infraestructura inadecuada y falta de información sobre precios, carencia de experiencia en la gestión postcosecha y envase deficiente de los productos.

Sin embargo, se advierten cada vez más indicios de cambio en esta región. En la población de Ciwedey, al occidente de Java, por ejemplo, una escuela religiosa ha organizado a unos 450 campesinos de la zona en una empresa muy rentable que suministra 20 toneladas de patatas anuales a los supermercados y a los mayoristas. En Nepal, el gobierno ha puesto en marcha un programa de "asociación rural-urbana", que se propone enlazar a los campesinos con los centros de comercialización. En el distrito de San Sai en Tailandia, un grupo de campesinos ha fundado un lucrativo mercado en China para comercializar sus longans secos. Y en las Filipinas, un proyecto de la FAO está haciendo las veces de "contacto" entre los beneficiarios de la reforma agraria y la agroindustria en los casos en que estén dispuestos a invertir en sus comunidades.

Se trata de algunos casos de una tendencia que se está presentando en muchas partes de Asia: los agricultores y la agroindustria están estableciendo contratos de mutuo beneficio que proporcionan a los productores un menor riesgo en el mercado y mayor acceso a los insumos y al financiamiento, y garantizan a la agroindustria un suministro seguro de productos agrícolas.

Para la Dirección de Apoyo a los Sistemas Agrícolas del Departamento de Agricultura de la FAO, el paso de la agricultura tradicional a la llamada "agricultura contractual" es una de las cuestiones más críticas que afrontará Asia en el siglo próximo. Para hacer frente a esa situación, esta Dirección copatrocinó una consulta en Chiang Mai, Tailandia, el mes de octubre pasado, que reunió a expertos del más alto nivel en producción, gestión postcosecha, transformación de los alimentos y comercialización, procedentes de China, Indonesia, Malasia, Nepal, las Filipinas, Sri Lanka y Tailandia. Su tarea consistió en determinar las medidas y las prioridades adecuadas para promover una agricultura orientada al mercado, con énfasis en una mejor producción y orientación al mercado.

Las cadenas de alimentos preparados y los supermercados. La consulta descubrió que la industria alimentaria y la nueva agroindustria que está surgiendo -como las cadenas de alimentos preparados, los supermercados, las envasadoras y los hoteles- proporcionan un conjunto de importantes nuevas oportunidades para la producción comercial. Con todo, para aprovechar plenamente esas nuevas oportunidades hace falta mejorar los servicios públicos para la agricultura, la infraestructura y la información comercial, la tecnología agrícola, los conocimientos de los agricultores y la organización campesina.

El éxito de las Filipinas

Al principio no fue fácil establecer contactos entre los beneficiarios de la reforma agraria y la agroindustria en las Filipinas.
     Los pequeños campesinos, al ser nuevos propietarios de tierras, tenían recursos técnicos y financieros limitados. Por otra parte, la agroindustria necesitaba socios capaces de satisfacer las normas de calidad y de asegurar una entrega oportuna de los productos. Entre ambos, el Departamento de la Reforma Agraria tenía poco financiamiento y carecía de personal capacitado para promover la agricultura contractual.
     Pero un proyecto de la FAO de apoyo a la reforma agraria concibió un método acertado: ayudó a establecer una relación de "contactos comerciales", una red de funcionarios de inversión y comercialización del Departamento de la Reforma Agraria y un sistema de información comercial. El sector privado respondió invirtiendo en las comunidades donde se llevó a cabo la reforma agraria, y el Departamento de la Reforma Agraria ya ha institucionalizado el programa.

Además de proporcionar asesoría en materia de tecnología y producción, según la consulta, el personal de extensión también tiene que poder asesorar a sus clientes en métodos de gestión postcosecha y de agroindustria, y de apoyar la planificación agrícola y la toma de decisiones. En algunos casos esto supone proporcionar instrumentos simples de gestión agrícola como llevar la contabilidad de la finca, calcular los ingresos y desembolsos, el beneficio bruto y las necesidades de capital.

Respecto a la función del gobierno en la promoción de una agricultura orientada al mercado, la consulta de Chiang Mai señaló que en todos los estudios de caso analizados, los recursos o programas públicos habían contribuido a establecer vínculos entre el sector privado y contractos que activaron la producción orientada al mercado. En las Filipinas, un programa de fomento de cultivos de alto valor comercial -sobre todo fruta y hortalizas- se consideró como un excelente ejemplo de cooperación entre los sectores público y privado, muy orientado a aprovechar las oportunidades del mercado.

Entre otras funciones importantes del gobierno, afirmó la consulta, deberían incluirse la estabilización de los precios, una acción para unificar los mercados, mejorar la infraestructura comercial y los servicios de información sobre el mercado, así como asegurar la definición adecuada de zonas y la planificación para el aprovechamiento de las tierras. Se consideró importante contar con "un tercer participante", del gobierno, una ONG o el sector privado, para definir a los compradores y a los grupos campesinos de confianza, y para ayudar a que los contratos sean "justos y capaces de cumplirse".

Por último, es necesario organizar a los agricultores en grupos o cooperativas capaces de utilizar economías de escala para negociar, coordinar la oferta y tener acceso al crédito y a otros servicios de apoyo. Los campesinos pobres, en particular, necesitan apoyo para organizar grupos de productores, con el fin de incrementar su fuerza de negociación y sacar provecho de una mayor comercialización de la agricultura.

Formación de redes en el Sur. Doyle Baker, Jefe del Servicio de Gestión Agraria y Economía de la Producción, advierte un mayor énfasis en la agricultura orientada al mercado, los sistemas de información, las oportunidades rurales y las relaciones con el sector de postproducción. "Numerosas iniciativas asociadas a estos aspectos están marcha, o están por iniciarse -afirmó-, inclusive un programa de fomento de la agroindustria en Indonesia, estudios en el Caribe de diversificación de cultivos, y en América Latina de organizaciones campesinas en el mercado, un proyecto conjunto del FIDA y unas ONG en el sur de África, así como estudios en Europa del Este sobre las repercusiones en las fincas familiares del acceso a la Unión Europea. Este mes, otro taller patrocinado por este Servicio evaluará las oportunidades comerciales de los agricultores de Benin, Camerún, Côte d'Ivoire, Ghana y Nigeria.

"To be successful," Doyle adds, "this new direction must plan, from the start, for institutional sustainability, complementarities and synergies, and South-South networking." He stresses the need for capacity building, especially in farm management - the move to a farm business approach, involving investment, enterprise choice and resource management, will not be easy. In the medium to longer term, two critical questions must be answered: what is uniquely different about market-oriented agriculture, and how should public intervention support it?

"Para tener éxito -añade Doyle- este nuevo rumbo tiene que planificarse desde el principio, para que cuente con sostenibilidad institucional, aspectos complementarios y sinergías, así como una red entre el Sur". Destaca la necesidad de fortalecer la capacidad, sobre todo de la gestión agrícola, y que no será fácil avanzar hacia un planteamiento agrícola comercial que incluya inversión, opciones empresariales y gestión de los recursos. En el mediano o largo plazo será necesario responder a dos cuestiones críticas: en qué consiste lo específico de la agricultura orientada al mercado y cómo debe apoyarla la intervención pública.

  • Consulte las páginas en Web de la Dirección de Sistemas de Apoyo a la Agricultura (AGS)

Publicado en novembre de 1998
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