Mejorar la ingestión alimentaria y el estado nutricional de los niños de 0 a 23 meses de edad mediante la seguridad alimentaria y la alimentación complementaria (IMCF)

La importancia de la alimentación complementaria

El mayor deterioro de la situación nutricional de los niños se observa entre los seis primeros meses y los dos años de edad. Este es un periodo crítico en la situación nutricional de los niños, durante el cual se produce la transición de la lactancia materna exclusiva a la introducción de alimentos complementarios, además de mantener la ingesta continuada y adecuada de leche materna. Los cuatro principios de la alimentación complementaria, definidos por la OMS, es que la alimentación complementaria debe:  

  • ser adecuada a las necesidades energéticas y nutricionales del niño;
  • introducirse a una edad apropiada, y no reemplazar la ingesta de leche materna sino añadirse a esta;
  • mantenerse libre de contaminaciones ambientales y biológicas;
  • ser proporcionada en una forma y estilo que es coherente con el apetito del niño; y la frecuencia y métodos de alimentación deberán ser acordes a su edad.

Estos cuatro principios de la alimentación complementaria con frecuencia no se cumplen debido a muchos factores, entre ellos la mala utilización de alimentos ricos en nutrientes que se encuentran a nivel local; la limitación de tiempo en la preparación de alimentos; malas o inadecuadas fuentes de agua y lugares para almacenar los alimentos; y falta de conocimiento y tiempo de los cuidadores para proporcionar una alimentación adecuada a la edad de los niños. A menudo, el resultado es una alimentación complementaria con una densidad energética y un contenido de micronutrientes inadecuado; y también con el riesgo de contaminación introducida durante la preparación y/o almacenamiento. Estos factores contribuyen a la carga global de malnutrición y enfermedad que sufren los niños de 0 a 23 meses de edad.

Enfoque de la FAO para el desarrollo de mensajes de Alimentación Complementaria

La FAO recomienda la educación nutricional comunitaria junto con asesoramiento dietético en el hogar; que se centra en utilizar alimentos ricos en nutrientes que se encuentran disponibles a nivel local, con la creación de mensajes que sean nutricional y culturalmente apropiados. Debido a la complejidad de los problemas nutricionales y de conducta, se debe incorporar en el desarrollo de los mensajes de educación nutricional una cuidadosa evaluación de las limitaciones actuales que enfrentan las familias, y los medios para superarlas. Las Pruebas de Prácticas Mejoradas (TIPs) son una técnica de investigación formativa que se usa en programas que fomentan el cambio de conducta. (Ejemplos)

La metodología se ha probado y validado, especialmente en lo que respecta a los comportamientos ligados a la salud e higiene, y se ha utilizado en varios países para desarrollar estrategias de comunicación de cambio del comportamiento alimentario, incluso en las prácticas de alimentación de los niños de 0 a 23 meses de edad. Un cuidadoso estudio de las soluciones locales viables que se realizan con la participación de los cuidadores y los extensionistas locales, y que son también probadas por estos, puede conducir a la identificación de intervenciones apropiadas y eficaces para mejorar las prácticas de alimentación complementaria adaptadas al contexto local específico.

Iniciativa para el estudio del impacto de las intervenciones de Alimentación Complementaria combinadas con un programa de seguridad alimentaria

La disponibilidad de alimentos, incluyendo la estacionalidad y las limitaciones de los hogares para acceder a los alimentos disponibles localmente; combinada con la falta de conocimientos nutricionales, concienciación y habilidades relacionadas con las prácticas de alimentación óptimas de los niños de 0 a 23 meses de edad; a menudo se citan como algunos de los principales obstáculos para el mejoramiento sostenible de la alimentación complementaria. El Ministerio Federal de Alimentación, Agricultura y Protección del Consumidor (BMELV) ha financiado un proyecto de investigación en colaboración con la FAO y el Instituto de Nutrición de la Universidad Justus Liebig en Giessen, Alemania. Este proyecto tiene como objetivo estudiar el efecto de combinar la comunicación de cambio del comportamiento alimentario usando TIPs con intervenciones agrícolas que tienen en cuenta la nutrición y que están orientadas a la promoción de diversos alimentos ricos en nutrientes, que sean asequibles y que se encuentren disponibles localmente (como los vegetales de hoja verde, verduras y frutas de pulpa naranja, frutos secos y legumbres, frutas y pequeños peces y ganado). Las preguntas de investigación específicas que debe contestar este estudio son:

  • ¿Se pueden suplir las necesidades de los niños de 6-24 meses de edad con alimentos disponibles localmente si se consumen de manera apropiada para su edad?
  • ¿Los TIPs pueden generar:
    • mensajes de educación nutricional que sean apropiados para la población?
    • recetas mejoradas, que sean asequibles y culturalmente aceptadas?
    • recetas y mensajes que resulten en la mejora de las conductas de alimentación e ingesta infantil?
  • ¿Se puede reducir la prevalencia de malnutrición infantil si las recetas y mensajes que generan los TIPs se distribuyen y aceptan localmente?
  • ¿Para reducir la malnutrición entre los niños menores de cinco años de edad, es más eficaz utilizar educación nutricional combinada con intervenciones agrícolas que tienen en cuenta la nutrición para mejorar las prácticas de alimentación complementaria, o utilizar cualquiera de las dos estrategias por separado?
última actualización:  lunes 9 de junio de 2014