AGP ayuda a crear capacidad nacional para hacer frente a las varias especies de langostas, como la langosta del desierto, la langosta migratoria, la langosta italiana y la langosta marroquí, que representan amenazas graves a la producción agrícola en muchas partes del mundo.
Estos insectos, principalmente la langosta del desierto, tienen una gran movilidad, recorren largas distancias en grandes enjambres y pueden comer una cantidad de cultivos y vegetación verde equivalente a su peso corporal cada día. Una pequeña parte de un enjambre de talla media come la misma cantidad de alimento en un día que 2 500 personas.
El carácter transfronterizo de la amenaza obliga a que los países afectados adopten una estrategia regional común de cooperación estrecha e intercambio de información para mantener a raya esta plaga peligrosa y evitar grandes pérdidas de cultivos.
Los expertos del Grupo sobre la Langosta de la FAO visitaron varios países afectados por la langosta en el Cercano Oriente, África oriental, Asia central y Asia suroriental en 2007 y el primer trimestre de 2008, a saber Afganistán, Armenia, Azerbaiyán, Eritrea, Etiopía, la Federación de Rusia, Georgia, Indonesia, Kazajstán, Kenya, Kirguistán, Sudán, Tayikistán, Timor-Leste, Turkmenistán, Uzbekistán y Yemen para apoyarlos en su lucha contra la amenaza de la langosta.
Un ejemplo reciente del despliegue rápido de AGP para proporcionar apoyo de emergencia ante infestaciones de langosta del desierto a gran escala se produjo en Yemen, Sudán, Eritrea y Etiopía en 2007, año en que estos países sufrieron los peores brotes de langosta del desierto de varias décadas.
La mayor parte de la población de estos países vive por debajo del umbral de la pobreza, trabaja en la producción agrícola, ganadera y de miel a pequeña escala y de carácter marginal y es particularmente vulnerable ante la amenaza de la langosta.
AGP aseguró 2,4 millones de USD del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia de las Naciones Unidas (CERF) y 1,9 millones de USD de Japón para proporcionar asistencia rápida y aplicar intervenciones de apoyo en zonas lejanas a fin de detener los brotes antes de que afectaran a la producción agrícola.
AGP también ayudó a garantizar un apoyo considerable de Arabia Saudita a Yemen y Eritrea. Arabia Saudita proporcionó a Yemen 40 vehículos, 10 000 litros de plaguicidas y 50 pulverizadores Knapsack del programa contra la plaga transfronteriza en curso de la FAO. La asistencia prestada a Eritrea incluyó vehículos y pulverizadores instalados en vehículos por un valor total de unos 1,7 millones de USD. AGP también ayudó a introducir el uso de plaguicidas más respetuosos del medio ambiente, como Green Muscle (TM) (metarhizium anisopliae var. acrcidum).
Otro ejemplo lo constituye Timor-Leste, donde AGP proporcionó el apoyo técnico a las actividades de pulverización de bioplaguicidas a gran escala para luchar contra la langosta migratoria tras un brote de gran magnitud en enjambres.
El programa EMPRES sobre la langosta del desierto en África del Norte sigue ganando impulso. En Mauritania y Malí se han creado centros autónomos de lucha contra la langosta del desierto que han recibido porciones sustanciales del presupuesto nacional, lo que representa un avance importante hacia la preparación continua para reaccionar rápidamente ante la aparición de brotes de langosta del desierto. Asimismo, en Níger y Chad también se han adoptado medidas concretas de carácter similar.
Actualmente, se prevé aplicar un proyecto regional de varios donantes de entre tres y cinco años de duración en Asia central, que se centrará en el intercambio de información entre los países, una estrategia común para adoptar sistemas de alerta temprana de gestión de la langosta, creación de capacidad, introducción o desarrollo de técnicas de control respetuosas del medio ambiente, como los bioplaguicidas, actividades conjuntas, como encuestas, el desarrollo de nuevas tecnologías, como la detección remota, y la mejora de la gestión de los plaguicidas y el conocimiento de la información.