El Plan de Acción Mundial (PAM) es un marco, una guía y un catalizador para la acción nacional, regional e internacional, orientado a la creación de un sistema eficaz para la conservación y la utilización sostenible de los recursos fitogenéticos mediante una mejor gestión, cooperación y coordinación. En 1996, 150 países miembros adoptaron el Primer Plan de Acción Mundial en la Cuarta Conferencia Técnica Internacional sobre Recursos Fitogenéticos, celebrada en Leipzig, Alemania.