La Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) establece normas (llamadas NIMF) para el transporte inocuo y seguro de plantas y productos vegetales, con la finalidad de prevenir la extensión internacional de plagas y enfermedades vegetales. El cumplimiento de las obligaciones de la CIPF y las NIMF es esencial para que los países puedan comerciar a escala internacional y para la seguridad alimentaria. Estas normas son importantes ya que permiten proteger a los consumidores, los productores y el medio ambiente de los países de los riesgos que representan las plagas introducidas, y porque ayudan a los exportadores a demostrar que sus productos son inocuos. El Portal Fitosanitario Internacional contiene toda la documentación de relevancia para el programa de trabajo de la CIPF, incluidas las normas aprobadas y propuestas, y supervisa la aplicación de la Convención en los países. La FAO, junto con la Secretaría de la CIPF, ayuda a los países en desarrollo a mejorar la capacidad de sus servicios fitosanitarios para que puedan aplicar las normas acordadas y los procedimientos de la CIPF.