logo lead

 
 > agriculture > LEAD > Esferas temáticas > Papel de la ganadería en la contaminación de los recursos hídricos, atmosféricos y de tierras
 

Papel de la ganadería en la contaminación de los recursos hídricos, atmosféricos y de tierras

Antecedentes

La producción pecuaria ha aumentado a gran velocidad en los últimos decenios, particularmente en los países en desarrollo. Sin embargo, la mayor parte de la producción no proviene de los sistemas de producción tradicionales que caracterizaron a la región durante siglos, sino de sistemas de producción industriales en gran escala de cerdos y aves de corral y, en cierta medida, de productos lácteos. La producción industrial en gran escala representa aproximadamente el 80 por ciento del incremento total de la producción. Se utilizan casi exclusivamente piensos concentrados, a menudo importados de otras zonas del país o del extranjero.

En muchas regiones en desarrollo este rápido crecimiento ha sido impulsado por drásticas transformaciones en el tipo de producción pecuaria y en su emplazamiento. Los sistemas agrícolas mixtos tradicionales, en los cuales los productores crían algunos animales y cultivan la tierra, han sido desplazados por grandes explotaciones industriales con miles de animales. La nueva producción ha pasado progresivamente de los bovinos y otros rumiantes que se alimentan de pasto y forrajes, a los cerdos y las aves de corral, engordados con dietas a base de piensos concentrados. Y el centro de gravedad de la producción pecuaria se ha trasladado de las comunidades agrícolas rurales a las afueras de los grandes núcleos urbanos.

Desde el punto de vista geográfico, la mayor parte de la producción en gran escala se ubica en las principales ciudades y sus alrededores, lo que causa una elevada contaminación de esas zonas, en particular de las aguas superficiales y subterráneas. La emisión de gases de efecto invernadero (metano, óxido nitroso) y otros gases (amoníaco) son otras fuentes importantes de contaminación. Además, la proximidad de concentraciones de población humana y pecuaria de una densidad tan alta comporta diversos riesgos para la salud pública. Por añadidura, las zonas rurales que dispondrían de suficientes recursos para abastecer a unos mercados urbanos cada vez mayores se ven privadas de un mercado de productos básicos en rápido crecimiento. El actual marco de políticas con frecuencia propicia el desarrollo de la producción industrial en gran escala, contribuyendo a la mayor vulnerabilidad de la población pobre.

La concentración geográfica de la producción pecuaria obedece a las ventajas de costos que tiene para las empresas próximas al mercado de consumo, dado que en la mayoría de los países las infraestructuras, incluidas las carreteras, la cadena de frío, las instalaciones de comercialización y manipulación, todavía no están suficientemente desarrolladas. La reglamentación sobre producción pecuaria y la gestión conexa de los desechos no posee el suficiente grado de precisión o no se aplica. Por consiguiente, la producción industrial en gran escala causa importantes perjuicios ambientales que tienen consecuencias a nivel nacional y mundial. Al mismo tiempo, los pequeños productores rurales se ven perjudicados por el sesgo favorable a las políticas urbanas que reflejan estas tendencias.

Si bien estas tendencias suscitan graves preocupaciones desde el punto de vista social, medioambiental y de la salud pública, existen sin embargo otras tendencias que las compensan. En primer lugar, la sensibilización ambiental está creciendo en los países que han alcanzado un nivel medio de ingresos, lo que hace más probable la adopción de una reglamentación más estricta que se aplique efectivamente. En segundo lugar, el desarrollo de la infraestructura empieza a permitir el establecimiento de nuevas unidades de producción en las zonas rurales, donde se dispone de una superficie de tierras mucho mayor para absorber los desechos. En tercer lugar, la diferencia entre los precios urbanos y rurales de la tierra y la mano de obra se acentúa en esos países, lo que constituye un incentivo para el establecimiento de unidades de producción en las zonas rurales y garantiza su viabilidad.

Enfoque de LEAD para la resolución de estos problemas

La Iniciativa LEAD, centrándose en los países que registran un incremento rápido de la producción, cambios en los sistemas de producción que implican el paso a una producción industrial especializada y una elevada concentración en determinadas zonas, ha abordado los problemas causados por la producción pecuaria industrial mediante:

  • Realización de análisis integrales de referencia de la producción pecuaria industrializada que permitirán prestar apoyo a la toma de decisiones apropiadas y brindar asesoramiento especializado sobre políticas a los responsables de la elaboración de políticas en esta esfera.
  • Elaboración y ensayo de nuevos enfoques y concepciones, como la integración en amplias zonas para la gestión de la producción industrial en gran escala.
  • Prestación de ayuda para la elaboración de herramientas de apoyo a la toma de decisiones (por ejemplo, el modelo de balance de nutrientes) y la creación de capacidad para afrontar los problemas ambientales causados por los sistemas pecuarios industrializados.

A tal fin, la Iniciativa LEAD se ha centrado en la ejecución de diversos proyectos que afrontan los problemas ambientales causados por la producción pecuaria intensiva.

  1. Proyectos piloto de integración en amplias zonas (terminados)
  2. Estudios sobre la industrialización: industrialización pecuaria, comercio e impactos sociales, sanitarios y medioambientales en los países en desarrollo (terminados)
  3. Gestión de los desechos pecuarios en Asia Oriental (LWMEA) (en curso de ejecución)
Bookmark and Share