AGRONoticias América Latina y el Caribe
 

Tema Editorial: detalle

La Cooperación Sur-Sur en América Latina y el Caribe
Fecha de publicación: 30/11/2012

El desarrollo económico experimentado por los países de América Latina y el Caribe en los últimos años ha transformado a la región en muchos aspectos. Uno de ellos ha sido el cambio de los programas de ayuda al desarrollo. Los países de la región han pasado de ser receptores netos de ayudas a liderar programas de cooperación para el desarrollo de otras naciones, no necesariamente vecinas, lo que conocemos como Cooperación Sur-Sur (CSS). La CSS constituye una opción viable para apoyar el desarrollo a partir de los recursos y la experiencia que cada país puede compartir con otros de igual o menor desarrollo relativo, en un proceso de cooperación mutua

América Latina y el Caribe, según datos de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), destaca como la región en desarrollo más activa en términos de CSS. Especialmente por el aumento que ha experimentado esta modalidad de cooperación entre los países de la región, como por aparición de experiencias cada vez más novedosas que están marcando la tendencia de la CSS  en los próximos años. Entre esas nuevas experiencias se encuentra la llamada CSS  triangular.

La CSS  triangular entre dos o más países en desarrollo está apoyada financieramente por un país donante del norte, un organismo internacional (en algunos casos actúa sólo como facilitador) o incluso por otro socio en desarrollo. De esta manera los donantes tradicionales pueden aprovechar las capacidades y potencialidades que ofrece una asociación estratégica con los países que practican CSS para impulsar y multiplicar el potencial de los países en desarrollo, a través de programas triangulares.

La CSS, especialmente en América Latina y el Caribe, encuentra una gran aceptación ya que deriva de acuerdos entre países que enfrentan desafíos de desarrollo similares, lo cual facilita la adecuación de las acciones a necesidades y perspectivas comunes. Este hecho favorece el entendimiento mutuo y permite además compartir modelos de gestión ya implementados por los países del sur, donde se toman en cuenta tanto aciertos , errores y lecciones aprendidas.

                La CSS permite el desarrollo de    
                oportunidades y capacidades colectivas,
                individuales e institucionales promoviendo    
                así la inclusión, la participación y el
                empoderamiento social para la disminución
                de la desigualdad.
                    (Feria de CSS. Saber del Sur)

La CSS en América Latina y el Caribe, los números

El año pasado los países de América Latina y el Caribe llevaron a cabo 586 proyectos de CSS. El 40 por ciento de dichos proyectos se concentraron en el fortalecimiento de las economías nacionales a través del apoyo a las actividades productivas del sector primario, donde destacan los proyectos en el sector agropecuario. El resto de proyectos prestó apoyo en temas sociales, medio ambiente y prevención de desastres naturales.

Los países más activos en este modelo de programas de cooperación han sido Argentina, Brasil y México que encabezan la lista de proyectos de CSS, seguidos de Colombia, Cuba y Chile. Los principales países receptores de estas transferencias han sido Paraguay, Bolivia, Ecuador, Colombia y Perú.

Ejemplos de CSS en materia agrícola

Uno de los sectores donde la CSS está dando sus frutos es el agropecuario. Proyectos de cooperación horizontal, pero también triangular con el apoyo de las instituciones internacionales más activas en la región (FAO, Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Mundial, entre otras) que proveen asistencia técnica y fondos para el desarrollo y la implementación de los proyectos. A continuación se citan algunos ejemplos:

a) Sistema Informático de Administración y Control Forestal: Argentina

Argentina ha sido el escenario de un taller de aprendizaje e intercambio Sur-Sur sobre Sistemas de Administración y Control Forestal. A este evento asistieron técnicos y autoridades forestales de las seis provincias del Norte Argentino que han emprendido un proceso de construcción colectiva de un Sistema de Administración, Control y Verificación Forestal (SACVeFoR) cuyo objetivo es reducir la tala y transporte ilegal de productos forestales en el Parque Chaqueño.

El taller fue organizado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS) de Argentina y  el Centro de Inversiones de la FAO proporcionó los insumos técnicos principales para el taller. Estos fueron, entre otros, las experiencias de Brasil en la introducción y operación de sistemas informáticos de control forestal; las de Ecuador, Honduras y Perú en monitoreo forestal independiente y arquitecturas institucionales más activa y transparentes; así como en aportes concretos para una estrategia de control forestal para la región del Chaco Argentino.

b) Transferencia de conocimiento en la producción de algodón: Brasil

El gobierno de Brasil, con el apoyo de la FAO, ha puesto en marcha un proyecto de CSS que facilitará la transferencia de conocimiento de los productores de algodón brasileños a productores en otros países. Inicialmente se centra en los países miembros o asociados de MERCOSUR y Haití pudiéndose ampliar después a otros países en desarrollo de América Latina y Caribe y África Subsahariana. El proyecto, que cuenta con un presupuesto de veinte millones de dólares americanos, desarrollará actividades de asistencia técnica y capacitación relacionadas con el cultivo del algodón en los países participantes, que se implementarán por medio de sub proyectos y acciones de cooperación técnica entre Brasil y otros países con el apoyo técnico de la FAO.

 c) Tenencia de la tierra y gestión de los recursos naturales: Nicaragua, Colombia y Honduras

Este programa de CSS tiene como objetivo mejorar la eficiencia operacional en el reconocimiento y protección de los derechos de tenencia de la tierra de pueblos indígenas y la gestión de los recursos naturales en Honduras. El proyecto fomenta el intercambio de experiencias con Nicaragua y Colombia. Su objetivo es enfrentar la falta de coherencia en las regulaciones que sobre esta materia existen en el país centro americano.

Colombia y Nicaragua, que han alcanzado un progreso sustancial en el reconocimiento de la propiedad y gestión sostenible de territorios de  pueblos indígenas, aportan al proyecto su experiencia en ambas materias. El programa de trabajo ha tenido tres fases, una de las cuáles ha consistido en una misión a los países oferentes para conocer los modelos que han implantado. Además, el proyecto ha ofrecido una serie de seminarios en Honduras en los que han participado todas los actores afectados para sentar las bases de un plan de acción que se pondrá en marcha una vez acabe el proyecto de CSS.

Otros modelos de CSS

El Fondo Multidonante para la Integración de la Infraestructura Regional (RIIF, por sus siglas en Inglés) es gestionado por el BID  para fortalecer y mejorar los procesos de integración entre países de la región, promoviendo la armonización regulatoria y las inversiones en infraestructura. El RIIF es el primer fondo de donantes múltiples del BID que cuenta con contribuciones de países latinoamericanos como Colombia y México, convirtiéndolo en una plataforma innovadora de CSS.

El Fondo estimulará la preparación de proyectos de inversión que faciliten y hagan más seguro y expedito el comercio entre los países de América Latina y el Caribe y el resto del mundo con el objetivo de aumentar la capacidad exportadora de la región y promover una mejor distribución de los beneficios de una integración más profunda.

Conclusión

La CSS se presenta como una opción viable para apoyar el desarrollo a partir de los recursos y la experiencia que cada país puede compartir con otros de igual o menor desarrollo en un proceso de cooperación mutua. América Latina y el Caribe tiene por delante un gran reto: consolidar este modelo de cooperación, especialmente en materia agropecuaria, para favorecer el desarrollo conjunto de la región. El desafío es canalizar estos proyectos para que a través de la CSS se logren los  objetivos de alcanzar la seguridad alimentaria y el aumento sostenido, y sostenible, de la producción agrícola en toda la región.