AGRONoticias América Latina y el Caribe
 

Editorial

Laurent Msellati: "El Banco Mundial, con su nueva estructura, quiere ofrecer en la región inversiones con un enfoque más integral que den repuesta a los desafíos actuales a los que se enfrenta el sector"

El Banco Mundial está culminando su proceso de reestructuración interna; un esfuerzo encaminado a aumentar la eficiencia de los proyectos que financia en muchos países, y contribuir con un desarrollo más sostenible. Agronoticias dialoga con el Manager de la Práctica Global de Agricultura para América Latina y el Caribe (ALC), Laurent Msellati, sobre cómo el nuevo sistema de organización y de trabajo del Banco contribuirá a abordar los retos actuales que plantea un desarrollo más integral. En este contexto, Laurent Msellati destaca el importante rol de plataformas de difusión del conocimiento como la “Ventana de territorios inteligentes”, fruto de colaboración del Banco y la FAO, como activo para mejorar las capacidades nacionales, regionales y locales, y por ende, el desarrollo territorial.

Agronoticias: ¿Podría explicarnos, brevemente, la nueva estructura de trabajo del Banco Mundial y cómo afectará a los proyectos que el Banco financia en América Latina y el Caribe (ALC)?

Laurent Msellati: La nueva estructura del Banco está definida por 14 Prácticas Globales, a través de las cuales pretendemos ser más eficaces en nuestro trabajo. Entre estas prácticas, quisiera destacar, por su relación directa con el sector agrario, las siguientes: Agricultura, Agua,  Medio ambiente y recursos naturales, Resiliencia urbana, rural y social. Además, se han creado 5 áreas de soluciones transversales: Alianzas Público-Privadas, Cambio Climático, Empleo, Fragilidad, Conflicto y Violencia y Género. Con esta nueva estructura el Banco quiere reforzar su colaboración con sus clientes y socios en la región ofreciendo soluciones integrales para sus proyectos. Este cambio supone una gran oportunidad para trabajar de una forma diferente, más colaborativa y efectiva, para alcanzar nuestros objetivos globales: (1) terminar con la pobreza extrema en el curso de una sola generación y (2) promover la prosperidad compartida. Definitivamente, la nueva reestructuración mejorará la eficiencia de nuestros proyectos de inversión con un acercamiento más integral al desarrollo rural.

Con respecto a las intervenciones concretas en la región de ALC, nuestro portafolio de trabajo está centrado en Agricultura (en su sentido más amplio), seguridad alimentaria y nutrición, pero tenemos el fuerte compromiso de que para el año 2018 todos nuestros proyectos agrícolas sean climáticamente inteligentes. Esto significa no sólo poner la mirada en un enfoque reactivo sobre los efectos provocados por el cambio climático, sino tomar una posición preventiva, de reducción de vulnerabilidades, principal determinante de los daños causados por los desastres, y fortalecer las estrategias de desarrollo sostenible.

Con la nueva estructura el Banco estará en mejor disposición de ofrecer soluciones complementarias a las necesidades identificadas por nuestros clientes en la región. Al contar con expertos de cada Práctica, podremos ofrecer a nuestros socios proyectos más completos desde una perspectiva global; y reforzaremos las relaciones de colaboración con otras instituciones. Por ejemplo, en ALC desarrollaremos un trabajo más estrecho y colaborativo con dos Práctica Globales que, que junto con Agricultura,  ya trabajan en la región: Agua (proyectos de regadío y uso eficiente del agua) y Resiliencia urbana, rural y social (proyectos de tierras).

A.N.: De acuerdo con el enfoque integral, todas las políticas sectoriales deben considerarse y planificarse en un contexto más amplio y al mismo tiempo debe asegurarse la interrelación entre ellas.  En este sentido, ¿qué mecanismos de coordinación tiene el Banco entre las Prácticas Globales que trabajan en políticas territoriales relacionadas con agricultura, medioambiente, tenencia de tierras y agua, inclusión social, etc?

L.M.: Globalmente, existe una necesidad de revisar las políticas territoriales y la gobernanza para incorporar preocupaciones sobre la nutrición y la seguridad alimentaria, el cambio climático y los desastres naturales (la nutrición y la seguridad alimentaria, en un marco de cambio climático, es uno de los retos más importantes de nuestra generación). Esto es particularmente importante en países donde esas relaciones aún no se han hecho. Para ello, en numerosos proyectos estamos aplicando el enfoque multidimensional del paisaje (“landscape approach”), un enfoque conceptual novedoso que incorpora la gestión de los recursos naturales al planeamiento territorial y al desarrollo, e intenta reconciliar los usos competitivos de la tierra y los recursos naturales para alcanzar objetivos sociales.

La aplicación del “landscape approach” requiere un cambio hacia una gestión territorial multisectorial, y forma parte por tanto de un tipo de desarrollo territorial que tiene en cuenta conjuntamente aspectos tan estratégicos como el ordenamiento territorial, el equilibrio rural-urbano, la innovación, el capital relacional, los emprendedores, la inclusión social, el género, la gobernanza o la resiliencia al cambio climático. Es decir, se trata de un desarrollo que opta por estrategias de competitividad sistémica, no sólo económica o sectorial. En la unidad de ALC hemos mantenido desde siempre una estrecha colaboración entre los Equipos de agricultura, medio ambiente, tenencia de tierras y agua. Un trabajo coordinado que reforzaremos dentro de la nueva estructura de Prácticas Globales del Banco para abordar este tipo de enfoque integrado y sistémico en todas nuestras áreas de intervención. Concretamente, los gerentes de las distintas Prácticas hemos adquirido el compromiso de continuar este trabajo conjunto y promover nuestra colaboración para ofrecer programas y proyectos de inversión integrales, más completos, más eficaces y complementarios.

A.N.: Es buena práctica hoy día diseñar, implementar y evaluar proyectos y programas de inversión que promuevan la inclusión, buenos sistemas de gobierno, y en definitiva un enfoque sistémico. ¿Cómo trabaja el Banco Mundial con los gobiernos nacionales en la implementación de estas inversiones integrales? ¿Algún proyecto en especial que le gustaría destacar como ejemplo de buenas prácticas?  

L.M.: Una de las peculiaridades que tiene la región de ALC es la variedad de niveles de desarrollo que experimentan cada uno de los países que la componen, lo que determina también la gran variedad de tipos de proyectos que financiamos, así como el nivel de cooperación y colaboración con los diferentes gobiernos e instituciones públicas. Entre los proyectos que destacaría como buenas prácticas, están aquello que han tenido o están teniendo excelentes resultados en la región; y que son claros ejemplos donde necesariamente se combinan diversos componentes como son la producción agrícola, la seguridad alimentaria y nutrición, el medioambiente y cambio climático, la inclusión social, entre otros. Particularmente, los Proyectos de Alianzas Productivas en la región son de los más exitosos en ALC. Son proyectos que tratan de conectar a los productores con el mercado promoviendo alianzas productivas entre pequeños productores rurales organizados y otros actores económicos. El Proyecto de Alianzas Rurales en Bolivia (PAR) es un ejemplo con excelentes resultados, y actualmente se encuentra en su segunda fase, promocionando diferente modelos de alianzas productivas; empoderando a los productores rurales con la creación y fortalecimiento de organizaciones de base autogestionadas; financiando mayor acceso a bienes productivos, tecnología y servicios financieros; impulsando organizaciones de servicio más eficaces, responsables y receptivas a nivel local; y mejorando sostenibilidad ambiental de las prácticas productivas. 

El proyecto Desarrollo y Adaptación al Cambio Climático (DACC) en Uruguay tiene como objetivo principal promover el uso racional de los recursos naturales productivos de Uruguay, a través de una serie de acciones combinadas que incluyen por un lado la generación, difusión y transferencia de conocimientos (principalmente mediante instrumentos públicos como bases de datos, inventarios, mapas cartográficos, sistemas de información, etc); y, por otro, el apoyo financiero directo a productores elegibles para la implantación de medidas y/o prácticas de mejora del manejo de suelo, agua y vegetación a nivel predial o multipredial. El Programa Mundial para la Agricultura y la Seguridad Alimentaria (GAFSP) fue creado en 2010 para mejorar la seguridad alimentaria en los países en vías de desarrollo mediante un fondo fiduciario de varios donantes. En Honduras, los fondos del GAFSP están destinados a mejorar la seguridad alimentaria, el problema de la desnutrición y la pobreza rural en la región más vulnerable de América Central. Por su parte en Nicaragua, los fondos del GAFSP están destinados a los pequeños productores, las minorías étnicas y las cadenas de valor con potencial de crecimiento en la empobrecida región de la costa del Caribe de Nicaragua.

A.N.: ¿Cómo afectará esta nueva estructura del Banco al Programa de Cooperación que tienen con la FAO?

L.M.: Creo, sinceramente, que esta nueva estructura afectará muy positivamente al trabajo que venimos realizando con el Centro de Inversiones de la FAO, con el que tenemos uno de los programas más antiguos de cooperación y que este año cumple su 50 aniversario. Nuestra colaboración no sólo se va a reforzar sino que va a mejorar, porque incluirá nuevas contribuciones técnicas (de las Prácticas involucradas con Agricultura) en los programas y proyectos que financiamos en ALC.  Por otra parte, la nueva estructura del Banco ha permitido realinear los objetivos globales de cada una de las instituciones. Dado que la FAO también ha pasado recientemente por un proceso de reorganización, opino que en estos momentos los objetivos tanto del Banco Mundial como de la FAO están en la misma sintonía.

A.N.: En este nuevo escenario, ¿cuál podría ser el rol de agronoticias, y su valor añadido?; ¿Cómo puede agronoticias facilitar el trabajo de los profesionales que trabajan las Prácticas relevante para el sector agropecuario?

L.M.: Agronoticias es ya, de hecho, una referencia para muchos profesionales que trabajamos en la región en agricultura y desarrollo rural. Una plataforma cuyo crecimiento en los últimos años ha sido exponencial y que se ha consolidado como una excelente herramienta de consulta en español. Al crecimiento que ha experimentado en visitas y suscripciones al boletín, se ha unido la presencia en las redes sociales que ha dado mayor visibilidad del sector agropecuario en ALC. Además, el desarrollo de dos aplicaciones para dispositivos móviles ha facilitado la inmediatez en el acceso a las últimas noticias de la web.  Ante este nuevo contexto de trabajo y colaboración entre las Prácticas, pienso que Agronoticias debería expandir sus temáticas de Noticias, En Portada, Multimedia, Publicaciones, Colaboraciones, etc. con el objeto de incluir las otras Prácticas relacionadas con Agricultura y que están presentes en la región. Es una magnífica oportunidad para agronoticias para ampliar el espectro de noticias que ofrece y convertirse en la plataforma de colaboración de las Prácticas relacionas con Agricultura.

A.N.: ¿Cuáles serían sus recomendaciones para que la plataforma de conocimientos e intercambio de experiencia que publicamos a principios de año en el marco de agronoticias, la ”Ventana de Territorios Inteligentes”, sea más útil y pueda ser utilizada por los gestores y técnicos de proyectos de inversión en ALC?

L.M.: La Ventana de territorios inteligenteses una novedosa plataforma de intercambio de conocimiento y buenas prácticas sobre desarrollo rural integrado; muy pertinente tanto para aunar nuestra colaboración con las nuevas Prácticas y muy útil para los profesionales que trabajan sobre el terreno. No sólo representa un complemento a Agronoticias, sino que aporta un gran valor añadido al contribuir con la generación de conocimientos, el intercambio y el aprendizaje. Es un lugar pionero de referencia para los gestores de proyectos con enfoques integrales de intervención que incluyen nuevos escenarios de institucionalidad y contemplan la multitud de aspectos que conforman el territorio (socio-cultural, espacial, ambiental, institucional, económico, de identidad), y la necesidad de considerarlos a todos ellos, conjuntamente, para conseguir un desarrollo más efectivo y sostenible. La oportunidad que representa la Ventana de territorios inteligentes de ofrecer información útil, metodologías e instrumentos de seguimiento y medición de aspectos tan complejos como la innovación, el capital relacional, los ecosistemas de emprendimiento, la gobernanza, la inclusión social o la resiliencia al cambio climático, nos parece de un interés estratégico. El Banco Mundial está abordando este tipo de enfoque en todas sus áreas de intervención; y por ello nuestro compromiso con esta Ventana de territorios inteligentes y el “knowledge sharing”que promueve, es firme y decidido.

La creación de indicadores que permitan evaluar los estados, tendencias y progresos de los territorios constituye una preocupación recurrente en los últimos años para el Banco Mundial. El enfoque de “territorios inteligentes”, aboga por una nueva perspectiva “smart” del desarrollo, es decir, una perspectiva sistémica y, por consiguiente, compleja.  Por ello, necesitamos de plataformas de conocimiento práctico que permitan apoyar su implementación y seguimiento en las agendas públicas de ALC.

    

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