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La carrera de los lácteos en Uruguay
Fecha de publicación:24/05/2013
País: Uruguay
Fuente: Blasina y Asociados

En 2011 y 2012 el precio internacional de los lácteos ha tenido dos años consecutivos de suba. Y en lo que va de este año la suba llegó a niveles récord. Eso generó negociaciones salariales muy duras, y aumentos en el precio pago al productor que, aunque leves, llevan a la industria a abonar niveles similares a los de 2008. Tras ese pico de precios, las cotizaciones internacionales bajaron en dos remates consecutivos.

El auge de 2008 no terminó bien. Como en aquella ocasión,  hay que estar atentos a condiciones cambiantes que pueden generar una situación de producción creciente con precios bajando. Aquel período 2007-2008 se presentaba muy bien hasta que se produjo una caída pronunciada para los productos lácteos. Mucho más pronunciada que la que se ha dado en los últimos días.

Lo que ocurrió cinco años atrás fue una tormenta perfecta, algo difícil que vuelva a pasar. Detrás de la crisis se contabilizaron una serie de hechos excepcionales: la contaminación de leche en polvo con melanina en China y como telón de fondo una crisis de la economía mundial que empezó por lo inmobiliario, pero hizo temblar todos los rubros. Su escala fue de tal magnitud que el mundo todavía no se ha recuperado del todo de aquello.

Pero siempre esas caídas abruptas dejan enseñanzas. Fue un golpe inversamente proporcional a las muy buenas condiciones que se presentaron durante los dos años previos a la caída.

Entonces incidió el pico de precios del petróleo, que alcanzó el rango de los US$ 140 por barril.

¿Qué pasó en estos cinco años? Estados Unidos hizo una apuesta fuerte por el etanol de maíz. El uso de este tipo de alcohol –mezclado con gasolinas– se vio multiplicado por cuatro entre 2000 y 2010.

Pero esa tendencia creciente se ha visto estabilizada y los precios de los combustibles fósiles vuelven a ser competitivos. Además crecen las energías alternativas. El maíz vuelve al circuito de la alimentación animal.

Con un alto precio de la energía y del maíz, es casi un hecho que el precio de los lácteos tiene que ser elevado. Pero más tarde o más temprano la situación inversa también es valedera. De modo que en el momento actual la coincidencia de altos precios de la leche debe ser vista en perspectiva.

El analista Gabriel Bagnato, encargado de información y análisis del Instituto Nacional de la Leche (Inale), cree que la situación se mantendrá seguro con precios altos hasta junio y julio, inclusive.

Los hechos de 2012 –incluso la sequía que sufrió Estados Unidos y luego Nueva Zelanda– han resultado favorecedoras, más allá de las propias virtudes de Uruguay como exportador.

Bagnato cree que los productores uruguayos están lejos de estar en peligro de sufrir una crisis similar a la de 2008. Por un lado, si bien los costos son altos, el ratio entre el costo del grano como insumo y el precio de la leche se mantiene en términos equilibrados para el productor y permite mantener buenos márgenes de ganancia. Tal vez no sean las condiciones de principios de 2012, pero siguen siendo buenas perspectivas, dijo.

El atraso cambiario es un factor a tener en cuenta. “Los US$ 0,45 por litro de 2008 no son los mismos US$ 0,45 de hoy”, dijo Bagnato. “No hay una crisis de confianza como la que sucedió en China, el principal comprador del mundo. Hoy las condiciones han cambiado, incluso las exigencias para entrar a ese mercado”, agregó.

El representante de Inale comparte el análisis de Rabobank en el sentido que la temporada se jugará en buena medida en el bimestre agosto-setiembre, cuando tienen su zafra los países del hemisferio Sur. “Allí se sabrá qué pasará realmente”, dijo.

Los competidores también juegan. Nueva Zelanda tuvo en el primer trimestre de este año una de las mayores sequías de los últimos tiempos. En particular en su isla Norte el quiebre de la producción fue muy marcado. La información actualizada indica que hubo lluvias y se espera una recuperación en ese país.

El “factor combustible” es otro dato a tener en cuenta en el balance. El cambio de tendencia en el mercado de la energía parece el más importante.

A comienzos de mayo, el petróleo sumó varios meses de estabilidad en torno a los US$ 100 por barril.  Estados Unidos tiene la mayor cantidad de petróleo estoqueado en 80 años, gracias a una extracción por el método fracking. Además, la intención de siembra de maíz en EEUU es la mayor en décadas. Con el petróleo en descenso, a la corta o a la larga bajará el precio del maíz.

Con las diferencias del caso, todo hace pensar que en el mediano plazo hay que prepararse para precios más moderados de los lácteos. Un anticipo de eso fueron los resultados de Fonterra en su remate del 1º de mayo pasado, que marcaron descensos relevantes para el precio de la leche en polvo.

Martín Lindholm, secretario de la Intergremial de Productores de Leche, cree que habrá una baja moderada.

“No creo que llegue tan abajo como en la caída de 2007-2008. Pero hay indicadores que hacen pensar que el margen va a caer en los próximos meses”, dijo. Hoy estamos por encima de los US$ 0,40 dólares y en algunos casos puede ser que más, por calidad y respaldo”.

Lindholm cree que los costos internos son una amenaza para el productor. “En algunos costos estamos competitivos y en otros no. En granos estamos bien. Pero hay otros factores que influyen, y no están en agenda, como el costo de la tierra. No hay que olvidar que el sector lechero arrienda mucho campo”, señaló.

“La situación del productor, que hoy es buena, se puede complicar si bajan los precios. Yo diría que US$ 0,38 a US$ 0,35 es un punto de quiebre. De allí para abajo la cosa se complica. Sería volver a los márgenes históricos del sector lechero”, añadió.

El director de Conaprole, Alejandro Pérez Viazzi, dijo que la empresa espera se mantengan los precios internacionales. Coincidió con Lindholm y con Bagnato que los costos son el factor principal que sostiene el ecosistema lechero.

Para Pérez Viazzi, el atraso cambiario, el costo de la mano de obra y el factor energético son difíciles de sostener en el mediano plazo para los productores.

Los registros internacionales por ahora son favorables, y desde hace ya tiempo. En julio de 2012 el precio por tonelada de leche era de US$ 2.500. Desde entonces ha subido a límites importantes. “En abril de 2013 el precio por tonelada alcanzó los US$ 5.000 y en mayo registró una leve caída hasta llegar a los US$ 4.700, según Global Dairy Trade de Australia”, sostuvo.

Conaprole tiene en cuenta los datos de Fonterra, pero cree que el mercado interno no captó los precios ni en la suba ni en su reciente ajuste. Hoy la expectativa es seguir exportando más de 100.000 toneladas de lácteos anuales y asegurarse que cada litro de sobreproducción vaya directamente al mercado internacional.

La lechería se apresta a dar un nuevo envión de producción que tiene su origen en favorables condiciones climáticas y precios que por ahora ayudan. Pero las dos caídas consecutivas en los remates de Fonterra y la baja del precio del maíz al nivel más bajo del año durante abril, sumado al avance de la siembra del grano en EEUU, presagian nuevos ajustes a la baja en el precio de los lácteos en el mediano plazo, que pondrán a prueba la resistencia del ascenso de la remisión de leche esperable para el segundo semestre del año.

Un repunte productivo.
La remisión lechera de abril fue 142 millones de litros. Eso es 3% menor a la recepción de abril de 2012. Pero ese dato esconde un fuerte incremento en la producción desde febrero. La remisión del mes pasado fue 16% mayor a la de febrero, cuando el descenso causado por el exceso de lluvias en invierno se sintió más. Nunca desde que se llevan registros se había dado un aumento tan fuerte. Ya marzo había mostrado un repunte fuerte, que se prolongó en abril. La remisión aumentó 10,1% y luego 5,2%, y eso lleva a que la producción del mes pasado haya resultado la segunda mayor de la historia para el mes de abril y vaya acortando diferencias con los registros récord del año pasado. El ascenso de 5,2% respecto a marzo es mucho mayor al crecimiento que ocurrió en abril del año pasado cuando el repunte fue de 3% respecto al mes anterior. En otras palabras, entraron a la industria en abril 20 millones de litros más que en febrero. Y eso es mucho.

Todo está planteado como para que en el segundo semestre del año haya una fuerte suba en la producción de leche, dijo al programa Tiempo de Cambio el coordinador de lechería de Fucrea, Mario Fosatti. La gremial realiza hoy una jornada sobre producción intensiva de leche de la teoría a la práctica, en Santa Rosa, Canelones. La apuesta productiva sigue y con un precio accesible de maíz y sorgo, y buenas cosechas del grano para silo, todo está planteado para un repunte productivo.

Palabras clave: Uruguay, lácteos, tamberos, ganaderos, producción, exportación, comercio
Publicado por: El Observador (Uruguay)