El Decreto-Ley 300 sobre la entrega de tierras ociosas en usufructo a quienes puedan trabajarla entró hoy en vigor en Cuba, como parte de las medidas adoptadas por el gobierno para actualizar la política económica y social del país. La normativa beneficia a los trabajadores agrícolas y prevé garantizar la producción de alimentos, así como disminuir las cuantiosas sumas que gasta la nación anualmente en importaciones.
Esta nueva disposición del Consejo de Estado deroga el Decreto-Ley 259 de 2008 y corrige las limitaciones del mismo, al ampliar las facilidades para las personas naturales residentes en el país que deseen solicitar hasta 67,10 hectáreas. También favorece la construcción de viviendas en esos terrenos para garantizar la permanencia en ellos de los usufructuarios, así como la posibilidad de entregar tierras para la producción forestal y de frutales además de la agropecuaria.
Esta legislación responde a la implementación de los lineamientos de la política económica y social, aprobados por el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, con el propósito de estimular más incorporaciones al sector agropecuario.