AGRONoticias América Latina y el Caribe
 

Noticias: detalle

La agricultura familiar y sus efectos en Panamá
Fecha de publicación:22/05/2013
País: Panamá

Alrededor de 6 mil 172 huertos han sido establecidos en el país, lo que ha llevado a beneficiar a 38 mil 353 personas de escasos recursos y en los que se han invertido más de $9 millones.

La iniciativa surge por los altos niveles de desnutrición que registra el país, que ocupa el tercer lugar en Centroamérica, registrando un 15% de personas subnutridas, es decir panameños con insuficiencia permanente de alimentos en cantidad y calidad adecuada para satisfacer las necesidades energéticas del organismo. Pero la aspiración de algunos de los participantes es lograr producir la suficiente cantidad para comercializar parte de la cosecha.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el país, a pesar de contar con el mayor PIB per cápita ($16,329), solo es superado en porcentaje de personas subnutridas por Guatemala (22%) y Nicaragua (19%).

Es por esta razón que en septiembre de 2009 se creó el programa de huertos familiares y escolares como una iniciativa del Despacho de la Primera Dama, financiado por el Programa de Ayuda Nacional (PAN).

El programa, dirigido a familias ubicadas en regiones donde se registran altos niveles de desnutrición, tiene como objetivo enseñar a estos panameños a producir de manera efectiva alimentos que puedan consumir diariamente para garantizar una mejor nutrición.

En la provincia de Chiriquí se registra la mayor cantidad de huertos, aproximadamente 882, seguida por la provincia de Panamá, con 852. La provincia de Veraguas ocupa el tercer lugar con 837, luego está Coclé con 594; Darién, 576; Herrera, 552; Ngäbe-Buglé, 527; Colón, 457; Los Santos, 455 y Bocas del Toro con 440, según datos del Despacho de la Primera Dama.

Programa

Rosalía Mudar, residente en Capira, provincia de Panamá, manifiesta que aunque siempre le ha gustado la siembra, como beneficiaria de este proyecto ha aprendido mejores técnicas a través de las capacitaciones que le han impartido los expertos.

Por ejemplo, antes no sabía cómo preparar el suelo ni conocía la existencia de repelentes naturales contra el ataque de los insectos; sin embargo, con los nuevos conocimientos obtenidos en el programa logra mayor efectividad.

Rosalía cultiva en su terreno frijoles, pepino, ají, apio, tomate y cebollina. Aunque tiene pocos meses de haber ingresado al programa, ya ha cosechado 45 libras de pepinos.

16

15

La residente no descarta la posibilidad de vender en su comunidad estos productos, pero por ahora se conforma con desarrollar la actividad para el sustento de los suyos.

Por su parte, Agustín Broce, técnico supervisor del proyecto en la provincia de Panamá, señaló que aunque el objetivo del programa no es la comercialización de los productos, hay personas que desarrollan tanto la actividad que les funciona para el sustento familiar y para la venta, ya sea a tiendas de la región o a sus vecinos.

El técnico manifiesta que inicialmente se hacen reuniones en la comunidad en las que se les expone a los residentes en qué consiste el programa y al final de la charla las personas interesadas se inscriben.

Luego los especialistas hacen una evaluación del interés de los inscritos, dejándoles tareas. Aquellos que muestren más interés son seleccionados y capacitados, ya sea en centros de capacitación o en alguna casa seleccionada.

Son siete capacitaciones impartidas en dos meses, que luego deben ser puestas en práctica en los terrenos de cada interesado.

Para hacer realidad todo lo aprendido, el programa les proporciona a los beneficiarios las herramientas agrícolas necesarias, las semillas e incluso cien pollos de engorde con la cantidad de alimento necesaria para su cría.

Isidora Gil es otra panameña que forma parte de este programa, pero no solo cría pollos y cultiva legumbres para su consumo, también tiene proyectado comercializar su producto en los comercios ubicados donde reside, Las Gaitas de Capira.

Apoyo

José María Miselem, coordinador y asesor técnico del programa, señala que la iniciativa cuenta con el apoyo de la FAO, el Gobierno de Taiwán y la Embajada suiza de Costa Rica.

La FAO ha invertido 382 mil dólares en el establecimiento de 25 centros de capacitación, compuestos por un invernadero forrado de malla antiácido, el techo es de plástico blanco que permite penetrar la luz, donde se establecen cultivos que son más exigentes. Además, cuentan con tanques de reserva de agua.

Estos centros de capacitación se establecen en escuelas.

Mientras, Taiwán estableció once centros similares, denominados Centros Sostenibles de Instrucción (CSI) y Suiza desarrolló otros seis .    

Palabras clave: Panamá, FAO, agricultura familiar, huertos, producción, seguridad alimentaria
Publicado por: Panamá América