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Uruguay, esfuerzos para no quedar relegado en el comercio mundial
Fecha de publicación:22/01/2014
País: Uruguay
Fuente: Blasina y Asociados

Todos se mueven. Hoy en el mundo están en marcha negociaciones clave entre los principales países y bloques comerciales. Uruguay ha ganado mercados agroalimentarios gracias a su seriedad y confiabilidad –cítricos y carne ovina sin hueso para EEUU o carne vacuna para Corea–, pero eso no es suficiente en el escenario que se viene.

El país entró en un año de campaña electoral sintiendo los continuos golpes desde Argentina y sufriendo la falta de decisión del Mercosur para avanzar con bloques tan relevantes como la Unión Europea (UE).

A partir de 2014, Uruguay, junto a otros países de la región, perdió las preferencias arancelarias con Europa mientras está en discusión si pasa lo mismo con Estados Unidos. Hay riesgos de mediano plazo sobre la cuota 481 de ganado de feedlot mientras grandes competidores avanzan sobre los mercados emergentes de Asia.

El que empieza será el último año para la actual administración de sumarse a la presión brasileña por arrastrar al Mercosur al mundo con el lastre de Argentina y la recién incorporada Venezuela.

A partir del 1° de enero de 2014, Uruguay perdió los beneficios del Sistema General de Preferencias (SGP) de la UE junto a la mayoría de países de la región, con excepción de Paraguay, Bolivia y Perú.

La razón para el cambio es positiva: países como Uruguay, Brasil y Argentina –junto a otros como Venezuela, Rusia y Cuba–pasaron a la categoría de renta media alta. Y el SGP estaba pensado para dar ventajas a países con rentas bajas y con problemas de desarrollo, que ahora recibirán un impacto más directo de las preferencias arancelarias.

En la Unión de Exportadores identificaron a los cueros, cítricos y otros productos como los principales afectados por este cambio, ya que tendrán que pagar más aranceles.

Este ajuste en la política de ventajas arancelarias de la Unión Europea era conocido desde hace tiempo. Una forma de compensar el cambio era avanzar y acordar con el bloque europeo mejorando el acceso comercial. Algo que, a ojos vistas, no se dio.

En diciembre pasado, la UE pidió postergar el reinicio de las conversaciones para este mes cuando deberían intercambiar propuestas. Se ha destacado el interés de Brasil por empujar definitivamente este acuerdo –con versiones sobre que podría “cortarse” solo– mientras las trabas se ven en Argentina.

En la próxima reunión cumbre del Mercosur a fines de este mes se debería afinar la propuesta común del bloque. La reunión fue postergada la semana pasada por segunda vez, ahora del 17 al 31 de enero.

Además de los posibles disensos internos en el Mercosur, juegan también las denuncias cruzadas de europeos con Argentina y, en menor medida Brasil, ante la Organización Mundial de Comercio (OMC).

A comienzos de enero, el director del Departamento de Asuntos Comerciales del Ministerio de Agricultura de Brasil, Benedito Rosa, dejó en claro los peligros sobre una demora en el acuerdo con los europeos mientras estos negocian con Estados Unidos y Canadá.

“Las exportaciones para la Unión Europea tienden a caer si no hubiera acuerdo”, advirtió el funcionario. Y puso como ejemplo las concesiones que estaría dispuesta a otorgar la UE en materia de carne vacuna en los posibles acuerdos con Canadá y Estados Unidos.

Ahí entra a tallar un rubro más que delicado para Uruguay: la cuota 481 de carne de alta calidad terminada en feedlot. La Unión Europea creó en 2009 esta cuota para compensar a Canadá y EEUU ante la prohibición al ingreso de carne producida con hormonas.

Y Uruguay la aprovechó con exportaciones dentro de ese cupo que han superado en 2014 los de la cuota Hilton. Hay analistas y observadores que consideran que las negociaciones entre Europa y Canadá y Estados Unidos generan un riesgo sobre la cuota 481.

Miguel Gorelick, director del sitio valorcarne.com.ar, indicó que en las negociaciones entre UE y Canadá se decidió eliminar el volumen asignado a este país de la cuota 481. Esto es, 3.300 toneladas de un total de 48.300 toneladas. Indicó que con las negociaciones entre europeos y estadounidenses pueda suceder lo mismo que con Canadá y “se elimine la totalidad de la cuota”.

La Cancillería uruguaya trabaja sobre el tema y sus técnicos consideran que si se elimina la cuota Uruguay podría pedir una compensación dentro de las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea.

El director de valorcarne.com.ar dijo que hay “oportunidades” en la negociación con los europeos, ya que países como Canadá casi no han utilizado en los últimos años la cuota habilitada por el bloque europeo, y eso podría ser utilizado como argumento por los negociadores del Mercosur.

Es así que el “número que el bloque tendría que ofrecer al Mercosur debería ser astronómico, mucho mayor que las 100 mil toneladas propuestas por la UE en 2004 y que las 315 mil toneladas pedidas por los países de la región. Esto, claramente, no va a ser así, pero es un dato para ejercer más presión en la negociación”, agregó.

Mientras se define la posición negociadora dentro del Mercosur con Europa, grandes competidores para Uruguay, como Australia y EEUU, no pierden el tiempo en Asia. No solamente es importante en carne, sino también en productos lácteos, donde los mercados asiáticos crecen a un ritmo superior al resto del mundo.

A fines de 2013, Australia firmó un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Corea del Sur. Siguió así los pasos de Estados Unidos, que había signado un acuerdo con los coreanos que entró en vigencia en marzo de 2012. En ambos TLC se prevé una gradual baja de los aranceles sobre la importación de carne vacuna hasta su desaparición en 15 años.

Uruguay festejó recientemente la vuelta de su carne vacuna sin hueso al mercado de Corea del Sur, uno de los más exigentes del mundo. Hasta ahora el nivel de comercio ha sido marginal, pero hay expectativas de crecer.

Mientras Uruguay seguirá con el mismo nivel de aranceles, en tanto Estados Unidos y Australia los verán bajar año tras año. Si no hubiera cambios, en 15 años Uruguay debería vender su carne a un valor 30% por debajo de la australiana y estadounidense para competir en el mercado coreano. Falta, pero hasta ahora Uruguay está encorsetado por el Mercosur si quiere negociar un TLC bilateral.

Más allá de los acuerdos bloque a bloque o los de libre comercio entre países, hay que tener en cuenta las movidas de Brasil para regresar a mercados cárnicos relevantes para Uruguay.

El 23 de diciembre, el Servicio de Inspección de Salud de Animales y Plantas estadounidense –dependiente del Departamento de Agricultura (USDA, por su sigla en inglés)– publicó un borrador de la norma que habilitaría la importación de carne bovina cruda sin hueso desde 14 estados brasileños.

Esto se dio solo cuatro días luego de que el Ministerio de Agricultura de Brasil y el USDA firmaran una declaración en la que se comprometieron a resolver en un corto plazo las restricciones en cuanto al comercio bilateral de carne.

El sitio valorcarne.com.ar destacó que la publicación del borrador “no solo fue dada con mayor rapidez que lo esperado sino que otorga un plazo de 60 días, también más breve de lo previsto, para que todas las partes interesadas puedan opinar sobre su texto y sus consecuencias sanitarias y económicas”.

En el borrador se estimó que las importaciones de carne congelada o refrigerada desde Brasil podrían ubicarse entre 20 mil y 65 mil toneladas, con un promedio sobre 40 mil toneladas. Para el período 2014-2018 se estimó que dos tercios de la carne importada desde Brasil “desplazaría” carne que es comprada a otros países.

Un dato relevante es que Brasil no tiene una cuota libre de aranceles como Uruguay, que dispone de 20 mil toneladas anuales.

Palabras clave: Uruguay, comercio mundial, producción, exportación
Publicado por: El Observador (Uruguay)