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Guaireños deben replantear producción agrícola
Fecha de publicación:09/05/2011
País: Paraguay
Fuente: ABC Color

La economía del Guairá está condicionada absolutamente por la caña de azúcar: más del 50% de la población se dedica a su cultivo, pero es un rubro que necesita ser potenciado y también requiere otros complementos a fin de oxigenar la capacidad productiva, ante la falta de mercado. Las industrias instaladas en la zona no absorben toda la cosecha.

La economía del 4º departamento depende de manera dominante de la caña de azúcar. Esta situación de monocultivo exige tanto la búsqueda de nuevas alternativas de producción como el fortalecimiento de este principal rubro de la agricultura.

VILLARRICA (Juan Carlos Decoud Fernández,  corresponsal). Más del 50% de la población del Guairá está relacionada con la producción de caña de azúcar. El procesamiento de esta materia prima incluye la siembra, la cosecha y su industrialización tanto en los cuatro ingenios de mayor importancia como en otros trapiches  menores.

El IV departamento es el mayor productor de caña de azúcar del país, con una cosecha que supera las 40.000 toneladas por año. Sin embargo, la capacidad productiva oscila entre 30 y 120 toneladas. Esta variación se debe, principalmente, a la fertilidad  del suelo y a la tecnología aplicada.

El Paraguay produce y exporta azúcar exclusivamente orgánica, hecho que sorprende incluso a los mayores productores del mundo, como los brasileños, según la ingeniera Fátima Pintos Cortessi, gerente del Centro de Desarrollo Agrícola del Guairá (CEAG), dependiente de la Dirección de Extensión Agraria (Deag), del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

“Las empresas certificadoras exigen que en toda la finca se utilice únicamente tecnología orgánica como gallinaza, fosfato natural y cal agrícola”, explicó Fátima Pintos. Agregó que  prohíben la quema de suelos y el uso de semillas tratadas, “todo tiene que ser orgánico”.

De esta manera, el productor recibe la certificación de que su producto es resultado de procedimientos puramente orgánicos. Para Fabiano Céspedes, “la concienciación es fundamental” ya que, con esas aplicaciones se logra producir 120 toneladas de caña de azúcar por cada hectárea cultivada.

Sin embargo, según Fabiano Céspedes, técnico de la Dirección de Extensión Agraria del MAG, el suelo en gran parte de Guairá contiene solo 1% de materia orgánica, lo que reduce la productividad y genera resultados desalentadores. La producción, en esos casos, alcanza apenas 50 toneladas por hectárea y en muchas fincas, baja a 30 toneladas.

“Estamos hablando de una producción media a baja”, acotó Céspedes. “Nuestro objetivo es elevar esa productividad a 70, o incluso 100 toneladas por hectárea”, expresó el técnico, quien insiste en la necesidad de capacitación para que los productores aprendan a utilizar tecnología orgánica para renovar el suelo de las fincas.

Convenio

En el marco del Programa Nacional de Caña de Azúcar, la Deag firmó un convenio con el municipio de Mauricio José Troche, lo que permitió la habilitación de una agencia técnica que asiste a los productores que proveen materia prima a la planta alcoholera de Petropar que se encuentra en esa localidad guaireña.

La preocupación, tanto de los técnicos como de muchos agricultores, es el aumento de la cantidad producida y la falta de mercado. Sin embargo, “algunos pequeños productores trabajan en cañaverales desfasados y  obtienen 30, 40 toneladas por hectárea. Ahora insistimos para que puedan introducir variedades mejoradas,  hace dos años se introdujeron semillas mejoradas de las variedades requeridas por las fábricas, por ejemplo, la San Pablo 813250 que, por el color que presenta, es llamada marihuanita por los productores; también está la 80184. Estas son las dos variedades recomendadas por su rendimiento industrial”, explicó Fátima Céspedes.

Mientras los pequeños productores apenas superan las 60 toneladas por hectárea, los ingenios más grandes, utilizando las semillas de calidad industrial, logran una producción propia que alcanza las 120 toneladas por hectárea. A la semilla agregan tecnología orgánica y convencional.

Si bien el tratamiento orgánico del suelo no genera consecuencias en la productividad, la aplicación de técnicas convencionales, más las aradas, rastreadas y pisoteos van deteriorando la fertilidad e imponen medidas para su renovación.

Por estas razones, los técnicos del MAG insisten en la introducción de abonos verdes cuyo uso está siendo demostrado a través de los días de campo utilizados como herramienta de capacitación con los pequeños productores. Esto permitirá la recuperación y conservación de suelo.

La Ing. Pintos señaló al respecto que las empresas certificadoras exigen ese tipo de fertilización, pero quienes no ingresan a los programas de certificación, no ven la necesidad. “Con estos cañicultores realizamos actividades especiales de capacitación para que aprendan a utilizar técnicas de conservación”, dijo Fátima Pintos.

De esta manera la Dirección de Extensión Agraria busca aumentar el promedio general de 50 toneladas por hectárea que produce el Guairá. Teniendo en cuenta que algunas fincas, por ejemplo las ubicadas en la zona de Independencia, llegan a producir 120 toneladas por hectárea, se evidencia una necesidad de nivelación “hacia arriba” de la productividad.

Entre los derivados de la caña dulce, el producto con mayor demanda es el azúcar, le sigue el alcohol y en tercer lugar se ubican la miel de caña y el azúcar integral. La producción industrial podría ser mucho mayor, pero eso depende de la disponibilidad de la materia prima.

“Por ejemplo, hace dos años los portones de los ingenios cerraron antes de lo establecido. Una zafra que debía culminar en enero, terminó a mediados de diciembre. A esto hay que agregar que los ingenios aumentan su capacidad de molienda cada año, pero la falta de materia prima hace que esa capacidad no sea aprovechada totalmente”, según Fátima Pintos.

Destacó la necesidad de capacitar al pequeño productor para que aumente su capacidad a menos costo, introduciendo tecnología acorde a su realidad.

La Azucarera Paraguaya SA (AZPA) cuenta con producción propia de materia prima, pero no es suficiente para abastecer toda su demanda. La fábrica siempre requiere la provisión de los productores externos. Aún así, la cantidad producida es limitada, situación que restringe la producción y consecuentemente las oportunidades de trabajo para la región.

Asociación Santa Rita

Siete compañías son beneficiadas por un convenio entre el MAG y la Asociación de Pequeños Productores Santa Rita que trabaja en coordinación con la fábrica de alcohol Santa Rita en la compañía de Espinillo, al suroeste de Villarrica. Mediante el convenio, el ministerio cedió a la Asociación dos tractores para la producción cañera.

Azúcar orgánica

La producción convencional está  casi cubierta  por el Brasil, país que posee mucha mayor tecnología e industrialización. Esto hace, según Fátima Pintos, que el menor de los ingenios brasileños tenga la dimensión de la Azucarera Paraguaya SA, la más grande de Paraguay. Sin embargo, nuestro país y especialmente Guairá produce exclusivamente con tecnología orgánica.

Monocultivo

“Queremos potenciar la producción de caña de azúcar, pero, al mismo tiempo, necesitamos buscar un rubro complementario”, expresaron los técnicos de la Deag, quienes al mismo tiempo manifiestan su preocupación sobre el monocultivo que genera una dependencia excesiva respecto de la caña de azúcar, sobre todo de algunos distritos de Guairá.

Precios

El año pasado la Azucarera Paraguaya comenzó pagando G. 145.000  por tonelada. Poco después, en el mismo periodo, Petropar  ofreció G. 150.000 más un incentivo de G.  10.000, es decir, G. 160.000. Con este ejemplo de la alcoholera estatal, AZPA redefinió el precio en G.  150.000.

Palabras clave: caña, azucar, producción, Guairá