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PARAGUAY: Es posible la convivencia entre la agricultura familiar y el agronegocio
Fecha de publicación:26/09/2011
País: Paraguay
Fuente: La Nación

Jorge Meza, representante de la FAO en Paraguay conversó con La Nación en el marco de la inauguración de la muestra fotográfica “Sembrando Vida – América Latina y el Caribe sin hambre” en la Secretaría Técnica de Planificación (STP).

El técnico ecuatoriano que representa a las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, su sigla en inglés) en nuestro país asegura que es posible estructurar modelos de convivencia entre la agricultura familiar campesina y el agronegocio. “De hecho estamos ayudando a identificar cadenas de producción en la que se puedan incluir los pequeños”, apuntó para señalar que “la reforma agraria no es solo entregar tierras, también debe incorporar capacitación y acceso a mercados”, apunta.

–¿De qué se trata la exposición?
–Es una muestra itinerante de las FAO que ha sido presentada en varios países, estuvo en Lima, Bogotá, Santiago de Chile y ahora está aquí en Asunción y la idea es mostrar realidades, no solamente cifras que salen en nuestros informes, sino intentar transmitir a las personas cuáles son las realidades porque detrás de cada imagen, existe un rostro de una niña o un hombre y lo que queremos es pasar esa información y llamar la atención hacia la gente. Hacia los que están haciendo y garantizando nuestro derecho a la alimentación que son los agricultores familiares, los pequeños en el campo.
–Es un sector que queda relegado en general de las políticas públicas...
–… en ella queremos resaltar la importancia que tiene el desarrollo económico nacional pero con inclusión social y estamos hablando de los agricultores familiares. Tenemos que pensar que si no atendemos al agricultor familiar no vamos a tener alimentos, si este no recibe precio justo no va a producir y ¿Quién es el que se perjudica?, toda la sociedad. También es necesario que haya más inversión focalizada, que se atienda más a la agricultura. Hoy en día los mayores problemas del hambre a nivel mundial están en el campo paradójicamente, que son los que producen los alimentos. Imaginen que a nivel global tenemos el campo pasando hambre, es una paradoja que queremos transmitir para llamar la atención al público en general y a la sociedad paraguaya.

–Hace un año que está al frente de la delegación en Paraguay, ¿Qué acciones vio desde el gobierno hacia la seguridad alimentaria?
–He visto que el tema de la agricultura familiar ha tomado mucho impulso. El gobierno está actuando con mucha responsabilidad al respecto. Se ha creado un programa de fomento a la producción de alimentos de la agricultura familiar. Hay otros indicadores interesantes como la creación del frente parlamentario de lucha contra el hambre que es una iniciativa importante porque la Cámara de Diputados asume como suyo este esfuerzo de luchar contra el hambre.
A nivel del campo también estamos viendo que el gobierno está estableciendo modelos de gestión en los cuales busca focalizar la acción en territorios y sobre todo tener una respuesta más multisectorial hacia los problemas que existen en el campo, es decir concentrar el esfuerzo de varios sectores para la solución especifica buscando llegar con impacto en las políticas públicas para atender necesidades que existen de desarrollo socioeconómico en el medio rural.

–¿Cómo ve la situación de los campesinos sin tierra, la posibilidad de la reforma agraria?
–La reforma agraria tiene que ser entendida como un proceso, debe ser asumida con responsabilidad porque no solamente es entregar tierras. Sabes que se necesita una institucionalidad fuerte que pueda además de las tierras promover servicios de capacitación, seguros, provisión de créditos y asistencia financiera para que en esos territorios pueda hacer una producción. En ese sentido tenemos que entender a la reforma agraria como un concepto mucho más amplio que como la entrega de tierras o la solución de un problema fundiario. Esa es una parte, yo veo que se está trabajando en ese sentido. Lineamientos que fueron preparados por el Ministerio de Agricultura (MAG) y se están siguiendo, pero es un proceso paulatino que muchos países de América Latina aún no han concluido y en los que existe una mejor situación han demorado 20 ó 30 años.

–¿Qué piensa del conflicto entre el agronegocio y la agricultura familiar campesina?
–Mira... tenemos que ver en los desafíos oportunidades, es decir, esa búsqueda de radicalización entre lo grande y lo pequeño no es adecuada, no es correcta, pienso que existen oportunidades en combinar lo grande con lo pequeño. En ese sentido lo que estamos promoviendo desde FAO es que se inserten los pequeños agricultores, los agricultores familiares en cadenas productivas ya establecidas que puedan llevar esos productos de una manera competitiva hacia el mercado. Ya sea un mercado nacional o internacional y para eso en cierta medida, la asociación y la integración, el desarrollo de sistemas integrados entre pequeños, medianos y grandes productores es muy importante.

–¿Cuál sería la manera?
–Un pequeño agricultor puede poner su producto en un mercado internacional a través de la asociación. No solamente entre ellos sino también con medianos y grandes productores. Lo importante es nuevamente ver en los desafíos oportunidades y buscar la integración de los sistemas productivos de manera que se genere un proceso sinérgico de ganar/ganar, en el que todos ganen y evitar la radicalización entre lo uno y lo otro. Los países están buscando hoy integrar eso, buscando sistemas para poder salir adelante los dos.

–¿Cuáles son los proyectos de FAO en el país?
–Básicamente la misión de la FAO es la lucha contra el hambre y bajo esa perspectiva buscamos no solamente proyectos que garanticen la disponibilidad de alimentos sino la seguridad alimentaria y nutricional que implica mucho más que la disponibilidad de alimentos, implica que las personas tengan acceso a los alimentos, que estos sean de calidad y que sean buenos para los consumidores. Además que la oferta no sea específica por períodos sino que sea constante.
Hemos venido apoyando al gobierno en la preparación de Plan al (Plan Nacional de Seguridad alimentaria y Nutricional), después en una siguiente etapa la implementación a nivel piloto de ese plan en San Pedro y ahora en una tercera etapa con la STP en buscar la ampliación de esos resultados en los otros departamentos y a nivel nacional.

–¿Además de la agricultura hay otros rubros de producción que se atiendan?
–Trabajamos también en temas relacionados con la producción lechera con el viceministerio de Ganadería, un proyecto en el desarrollo de la acuicultura, a nosotros nos parece que es uno de los elementos que podría ayudar en la seguridad alimentaria siendo producida a pequeña escala a nivel de finca de agricultores familiares.
Tenemos un proyecto interesante para la incorporación del enfoque de género en las políticas públicas para el desarrollo rural.
Desde FAO hemos publicado informes en los que señalamos que un equilibrio en la atención hacia hombres y mujeres puede mejorar sustancialmente la productividad y la buena administración y uso de los recursos que se genere en beneficio de las familias de agricultores.
–¿Qué rol juega la información y la comunicación en sus proyectos?
–En este momento estamos en un proceso de diseño de varios proyectos que buscan atender aspectos estructurales como fortalecer el sistema de gestión y comunicación para el desarrollo, que para un país agropecuario como este es esencial, que tiene que funcionar más hacia la interacción con el productor, hacia el desarrollo de procesos de sistemas nacionales. Otro que consideramos importante, es el desarrollo de un sistema nacional de información agropecuaria que permita al país mejorar el diseño y la implementación de políticas públicas y la toma de decisiones. También tenemos otros proyectos relacionados con seguridad alimentaria y nutrición.

Palabras clave: agricultura familiar, agronegocio, FAO
Author: Jorge Zárate
Publicado por: AGRONoticias