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El retraso en las lluvias pone en riesgo la cosecha en Bolivia
Fecha de publicación:11/12/2011
País: Bolivia
Fuente: Opinion.com.bo
El periodo de lluvias está cambiando en Cochabamba a causa del cambio climático. Las precipitaciones pluviales se iniciaban normalmente a mediados de octubre y se extendían hasta marzo. Ahora comienzan con retraso de uno o dos meses.

"El cambio climático está afectando a la producción de alimentos", asegura el consultor de Agruco (Agroecología Universidad Cochabamba), Miguel Chirveches, una institución que depende de la Facultad de Agronomía de la Universidad Mayor de San Simón.

Similar criterio comparte la directora del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca), Elizabeth Vargas, quien explica que la falta de lluvia provoca que la producción de alimentos (papa, maíz y trigo) se vea afectada en los valles de Cochabamba.

Chirveches asegura que las lluvias, por lo menos en los últimos años, se han concentrado en periodos más cortos. En el caso de Cochabamba, las precipitaciones se iniciaban a fines de octubre, pero ahora comienzan a mediados de diciembre.

La concentración de lluvias en un periodo más corto provoca inundaciones, deslizamientos y erosión de suelos en las comunidades campesinas, lo que causa a su vez "fuertes pérdidas relacionadas con la producción de alimentos".

Por su parte, Vargas del Cipca explica que la falta de agua genera estrés en las plantas. Pero, cuando hay exceso de lluvias, la fuerza de las precipitaciones arrastra la cobertura de nutrientes generando erosión y desertización.

Las comunidades que obtienen una menor producción, lo primero que hacen es asegurar su alimentación y como el excedente es menor (a causa del cambio climático) tienen menos para llevar a las ciudades.

Esta menor oferta provoca que se vea afectada la seguridad alimentaria de los habitantes de las ciudades.

“Por este motivo, la población urbana de Cochabamba se ve vulnerable en lo que se refiere a la seguridad alimentaria”, afirma el consultor de Agruco.

Asimismo, Chirveches observa que el nivel de calor está subiendo en Cochabamba. Según los datos que maneja, la temperatura media en época de calor llegaba a 28 grados, pero ahora la temperatura sube fácilmente a los 32.
CALENDARIO Los agricultores de Cochabamba y de otros sectores del país se basan en un calendario agrícola, de acuerdo al régimen de lluvias que conocen desde sus ancestros, para iniciar la siembra de los alimentos y para cultivar sus productos finales.

Sin embargo, a causa del retraso de las lluvias hay mayor pérdida de la producción por los factores climáticos, y los precios de los alimentos fluctúan con más frecuencia, con tendencia a la subida.

Chirveches explica que en regiones deprimidas de Cochabamba como Arque, Tapacarí y Bolívar, donde Agruco trabaja en proyectos agrícolas, el cambio climático está provocando que un elevado número de jóvenes migre a otros departamentos, lo que incide directamente en la disminución de tierras cultivadas.
POCO APOYO Chirveches señala que además de la migración de la gente joven del campo a las ciudades, la disminución en la producción de alimentos es resultado de la falta de apoyo gubernamental a la producción agropecuaria.

Los municipios, según Chirveches, trabajan en obras que sean visibles, infraestructura como puentes, caminos y otros, pero no dan la importancia necesaria a los proyectos productivos. "Destinan apenas, con suerte, el 2 por ciento de su Plan Operativo Anual para la agricultura", apunta Chirveches.

Esto no permite mejorar la producción de alimentos en las zonas rurales de Cochabamba. Y los proyectos que implementan las instituciones privadas son muy pequeños y no cubren las necesidades de los agricultores y de sus familias.

El sistema hidrológico está cambiado según ambientalista

El sistema hidrológico y, por ende, la producción de alimentos se está modificando a causa del cambio climático, advierte el presidente del Foro Cochabambino sobre Medio Ambiente y Desarrollo (Focomade), John Zambrana.

A causa del cambio climático, algunas regiones del Planeta, y también de Bolivia, sufren sequías, mientras que otras están siendo afectadas con inundaciones.

En  criterio  del  am- bientalista, la producción de alimentos a causa de estos cambios no será normal, además que habrá mayor incidencia de las plagas.

Otras consecuencias del cambio climático serán la erosión y la desertización de los suelos.

Al no haber lluvias regulares se producirán procesos de erosión en las tierras agrícolas y los nutrientes se irán perdiendo.

“La tierra perderá su fertilidad y no podrá producir alimentos”, apunta Zambrana.

Complementa que el fenómeno de la migración influye también en la disminución de los volúmenes de producción de alimentos, ya que los jóvenes están abandonando sus parcelas para trasladarse a las ciudades.

Los agricultores deciden buscar mejor suerte en la zona del Chapare y Santa Cruz.

Zambrana explica que si bien es difícil revertir totalmente las consecuencias del cambio climático, es posible mitigar sus efectos, procediendo a la forestación en forma masiva en las ciudades y el campo.

Campesinos obligados a modificar su ciclo agrícola

El retraso de las lluvias afecta a los agricultores, porque les obliga a cambiar su ciclo agrícola para no perder su producción. Empiezan a sembrar en octubre, pero por falta de lluvias las plantas brotan tarde y no se llegan a desarrollar completamente.

Las lluvias que se iniciaban normalmente a mediados de octubre se están retrasando a causa del cambio climático y ahora comienzan en diciembre, confirma la directora del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca), Elizabeth Vargas.

La lluvia cae de manera más intensa en ese periodo, lo que afecta a la producción de alimentos y a los volúmenes que se obtenían, añade.

Los campesinos se ven obligados a sembrar más tarde para evitar que la sequía afecte a sus cultivos.

La menor producción de alimentos incide en la seguridad alimentaria de las comunidades campesinas, pero también afecta a su economía porque no tienen excedentes para vender.

Los cultivos más afectados son de papa, maíz y trigo.

Sin embargo, Vargas asegura que el cambio climático no es del todo negativo, porque el incremento en la temperatura permite que algunas zonas empiecen a producir alimentos que no eran propias de la región.

Por ejemplo, en el altiplano, los agricultores han empezado a sembrar alfalfa.

Bolivia tiene una de las producciones más bajas de alimentos

Bolivia es una de las naciones con menor rendimiento de alimentos por hectárea, con relación a los países vecinos, informa el responsable del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal de Cochabamba (INIAF), Carlos Espinoza.

Los agricultores de Bolivia producen como promedio seis toneladas de papa por hectárea mientras que en otros países obtienen entre 30 a 60 toneladas en el mismo espacio.

En lo que se refiere al trigo, en el país el rendimiento alcanza a una tonelada por hectárea y en contrapartida en las naciones vecinas entre tres a seis toneladas. Espinoza explica que esta situación se da porque en el país, en los últimos años, se ha dado mayor apoyo a los productos de exportación, tal es el caso de la soya, en detrimento de los otros alimentos que son básicos para la seguridad alimentaria.

Los productores de soya en Bolivia obtienen un rendimiento similar por hectárea al de otros países, dos toneladas y media.

Espinoza explicó que el INIAF está trabajando en nueve rubros de alimentos esenciales para aumentar la productividad: papa, trigo, maíz, arroz, quinua, hortalizas, ganado y forraje, caña y forestales.

La intención del INIAF es aumentar la productividad y calidad de estos alimentos y, sobre todo, mejorar las condiciones de los cultivos en las zonas productoras.

El Gobierno quiere garantizar la seguridad alimentaria, pero con soberanía. Explica que el país puede comprar de otros países los alimentos que no se producen en volúmenes suficientes, pero eso le genera una dependencia.

Un ejemplo es el trigo. En Bolivia se produce apenas el 20 por ciento de lo que se consume internamente, y el resto 80 se compra.

El INIAF tiene los objetivos de apoyar la investigación agrícola orientada a mejorar la producción, productividad y calidad de los alimentos.
Palabras clave: lluvias, cambio climático, cosecha, sequía