AGRONoticias América Latina y el Caribe
 

Noticias: detalle

El BM advierte de la volatilidad en los precios alimentarios
Fecha de publicación:01/02/2012
País: Mundial

 

Los precios mundiales de los alimentos cayeron 8% entre septiembre y diciembre de 2011 debido al aumento de la oferta y la incertidumbre sobre la situación económica mundial. No obstante, siguen inestables y altos: el índice anual de 2011 se ubica 24% por sobre el promedio de 2010, según la más reciente Alerta sobre precios de los alimentos del Grupo del Banco Mundial.

Si bien durante el primer trimestre de 2011 hubo alzas abruptas, cinco meses consecutivos de bajas al final del año hicieron caer el índice respectivo del Banco Mundial un 7% respecto de los niveles de diciembre de 2010, y un 14% por debajo del máximo alcanzado en febrero de 2011. Sin embargo, los precios internacionales siguen altos toda vez que el índice mundial alcanzó un promedio de 210 puntos en 2011, frente al promedio de 169 puntos durante 2010.

Según el informe trimestral Alerta sobre precios de los alimentos, pese a la tendencia a la baja registrada en los últimos meses, los valores mundiales de productos clave siguen inestables y los precios anuales promedio del trigo, el maíz y el arroz superaron con creces los promedios de 2010.

Los precios nacionales también subieron drásticamente en muchos países entre diciembre de 2010 y el mismo mes de 2011. El valor del trigo aumentó 88% en Belarús y 23% en Etiopía; el arroz incrementó su precio en 81% en Uganda y 56% en Malawi; el maíz hizo lo propio en 117% en Kenya y en 106% en México; mientras que el sorgo subió 57% en Burkina Faso y 28% en Etiopía.

“Puede que las peores alzas de precios hayan pasado, pero no debemos descuidarnos”, sostuvo Otaviano Canuto, vicepresidente de Gestión Económica y Reducción de la Pobreza (PREM, por sus siglas en inglés) del Grupo del Banco Mundial “Los precios de ciertos alimentos siguen muy altos en muchos países, con lo cual millones de personas están aún expuestas al riesgo de desnutrición y hambruna. Los Gobiernos deben ponerse a la altura y adoptar políticas que ayuden a la gente a lidiar con la situación”. 

El aumento poco habitual para esta estación del año en los precios de los cereales amenaza con deteriorar las condiciones de inseguridad alimentaria, especialmente en zonas azotadas por conflictos en África y en el sur de Somalia. Además, algunos de los mecanismos que adoptan los hogares pobres para lidiar con la situación —desde consumir alimentos más baratos hasta sacar a los niños de la escuela— podrían tener efectos negativos a largo plazo en la salud y el bienestar de millones de familias que ya enfrentan una situación difícil. Por lo tanto, se requiere más apoyo focalizado para ayudar a las personas superar la crisis, lo que incluye alimentación escolar, transferencias en efectivo condicionadas y programas de alimento por trabajo.

Hacia el futuro

Hay proyecciones favorables de una baja en los precios de los alimentos durante 2012 debido a la reducción de la demanda de los consumidores a causa de la desaceleración de la economía mundial, disminuciones esperadas en el precio de la energía y el petróleo crudo y buenas perspectivas en la oferta de alimentos para 2012. 

No obstante, los precios siguen sujetos a presiones al alza, entre las que se incluye un posible aumento en la demanda de biocombustibles si el petróleo sube de valor una vez más, niveles muy bajos de reservas-uso en el caso del maíz, inestabilidad en los precios del crudo debido a disturbios en los países productores y cambios en el clima. Por ejemplo, el fenómeno de La Niña ya hizo su aparición en el Océano Pacífico y se cree afectará la época de cultivos del maíz y la soja en Argentina y Brasil.

De qué manera el Grupo del Banco Mundial ayuda a dar prioridad al tema de los alimentos

 

  • En respuesta a la sequía en el Cuerno de África, la institución aportó US$1.880 millones para salvar vidas, mejorar la protección social y promover la recuperación económica y la resistencia a las sequías.
  • Un innovador producto de gestión de riesgos, proporcionado por la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), permitirá proteger a agricultores, productores y consumidores de los países en desarrollo por hasta US$4.000 millones contra la inestabilidad de los precios de los alimentos. 
  • El Programa de Respuesta a la Crisis Mundial de los Alimentos (PRCMA) está ayudando a 40 millones de personas en 44 países con US$1.500 millones. 
  • El gasto en agricultura de la institución aumentó a unos US$6.000 millones-US$8.000 millones al año, de US$4.100 millones en 2008. 
  • Mediante el apoyo al Programa Mundial para la Agricultura y la Seguridad Alimentaria (GAFSP, por sus siglas en inglés), creado por el Banco en abril de 2010 a solicitud del Grupo de los 20. Siete países y la Fundación Gates han comprometido alrededor de US$1.100 millones durante tres años, con desembolsos de US$612 millones a la fecha. 
  • Coordinación con los organismos de las Naciones Unidas (ONU) a través del Equipo de Tareas de Alto Nivel sobre la Crisis Mundial de la Seguridad Alimentaria y con organizaciones no gubernamentales (ONG). 
  • A través del apoyo al Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional (CGIAR, por sus siglas en inglés), que en 2008 –con el respaldo del Banco Mundial y otros donantes– inició un proceso de reforma que culminó con la adopción de un marco estratégico que define metas, objetivos y resultados comunes para los nuevos programas de investigación del CGIAR y la formación de un nuevo fondo fiduciario de múltiples donantes, administrado por el Banco Mundial. El nuevo modelo de financiamiento permite al CGIAR absorber y atraer considerablemente más recursos para programas, con un presupuesto anual objetivo de US$1.000 millones en 2013, al cual el Banco contribuye con alrededor de US$50 millones al año. Dada la necesidad de incrementar la producción agrícola por lo menos en 70% para satisfacer la demanda mundial de alimentos proyectada para 2050, y con demoras considerables entre el desarrollo de nuevas tecnologías agrícolas y su adopción por parte de los agricultores, es urgente y crucial que la comunidad internacional aporte cada vez más recursos para investigaciones a nivel 

 

Palabras clave: Banco Mundial, precios alimentos, informe,
Publicado por: Banco Mundial