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La discriminación contra las campesinas hondureñas
Fecha de publicación:12/03/2012
País: Honduras

La carencia de políticas favorables al sector rural en Honduras facilita que crezca como mala hierba la actitud del congresista Wilfredo Bustillo, quien entorpece la titulación de tierras trabajadas hace casi 30 años por mujeres de ese país. La Empresa Asociativa Campesina Nueva Esperanza -integrada por un grupo de féminas de El Arrayán, comunidad del central estado hondureño de Comayagua- tomó posesión en 1983 del terreno en el cual han cultivado mango, maíz, frijoles y sandía.

Asimismo lograron construir sus casas y una escuela en ese lugar, precisaron las demandantes en un comunicado difundido el 1 de marzo último en el boletín digital Comunicación Comunitaria. Isidra García, presidenta de la referida entidad, repudió las acciones del también terrateniente Bustillo para entorpecer el proceso de titulación de las 23 manzanas (16, 1 hectáreas).

"Necesitamos que nos titulen la tierra porque tenemos ya casi 30 años de estar allí y no tenemos ninguna respuesta positiva, ha habido avances, pero siempre cuando vamos a titular encontramos una traba: por ejemplo, ahora tenemos el problema con Bustillo", denunció García.

El Instituto Nacional Agrario (INA) evaluó el área y autorizó legalizar la propiedad, pero Bustillo exige un precio más alto al establecido, apuntó la dirigente campesina. Sostuvo que hace ocho años Bustillo quiso desalojarlas de la zona, pero la mediación del INA les facilitó mantener el terreno.

"Imagínese que después del golpe de Estado (2009) perdieron el expediente. Ya lo volvieron a reconstruir, pero necesitamos el título", evocó García.

OTRO CASO DE DISCRIMINACIÓN A CAMPESINAS HONDUREÑAS 

La agonía de las afectadas de la Empresa Asociativa Campesina Nueva Esperanza es un caso discriminatorio, como lo es también el de 200 féminas del Movimiento del 10 de junio. Estas ocuparon hace 11 años una parcela sin cultivar perteneciente a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y reclamaron que el Estado les otorgara la propiedad.

A principios del año anterior, representantes de una misión investigadora internacional y el Centro hondureño para los derechos de las mujeres les aseguraron que el INA les concedería los títulos del terreno para el primer trimestre del 2011. No obstante, el propio Instituto Agrario alegó meses después que debido a una decisión del Tribunal Supremo la superficie no se la otorgarían.

Datos divulgados por la ONU al cierre de 2011 confirman que las mujeres rurales son titulares de sólo el dos por ciento de las propiedades en el mundo subdesarrollado. Sin embargo, a nivel mundial, siete de cada 10 obreros agrícolas son del sexo femenino y producen el 80 por ciento de los alimentos en los países abatidos por el hambre y la malnutrición.

EL DRAMA CAMPESINO EN CENTROAMÉRICA 

Casi ocho millones de campesinos de Centroamérica pasan hambre como consecuencia del modelo económico neoliberal, refiere un reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). De acuerdo con la FAO, Honduras tiene la peor situación dentro del área.

Por su parte el hondureño Rafael Alegría, portavoz oficial de la Vía Campesina en Centroamérica, abogó por aplicar políticas públicas con el propósito de favorecer a los agricultores de la zona. Durante una Conferencia Internacional sobre derechos de los labriegos, celebrada a fines de febrero en Nicaragua, Alegría instó a los gobiernos centroamericanos, organismos nacionales y multinacionales a establecer una alianza que permita desarrollar estrategias en pro de garantizar la seguridad alimentaria de 20 millones de seres que sobreviven en hambre e indigencia.

El istmo, subrayó el dirigente, vive una situación dramática en materia de desnutrición, pobreza y desigualdad social que desde hace varios años vienen denunciando sin ser escuchados. Más de la mitad de la población en Centroamérica padece pobreza y se estima que el nivel de indigencia llega al 40 por ciento, señaló.

Para Edgardo García, secretario general de la Asociación de Trabajadores del Campo, queda demostrado que quienes sufren pobreza, desnutrición y falta de atención son los campesinos, las mujeres, los jóvenes y pueblos originarios del área rural centroamericana. Asimismo Leoncia Solórzano, de la comisión de mujeres de la Vía Campesina centroamericana, lamentó que en una región tan rica en recursos, con enorme potencial en producción de alimentos, los campesinos sean los más afectados por el déficit e inseguridad alimentaria.

Insistió en que la falta de educación, los tratados de libre comercio y las alianzas de políticos con los grandes empresarios provocan la inaccesibilidad a los alimentos a la cual está sometida gran parte de la población del istmo. La Vía Campesina es un movimiento internacional que agrupa a organizaciones de pequeños y medianos productores, mujeres rurales, comunidades indígenas, agricultores migrantes, jóvenes y personas sin tierra.

Es una coalición de 148 agrupaciones de 69 países, que desde 2005 tiene su sede en Yakarta, capital de Indonesia, país asiático. Surgió en abril de 1992 a raíz del Congreso de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos celebrado en Managua, capital nicaragüense, con la asistencia de agricultores y campesinos de Europa, América Central y Norteamérica.

Palabras clave: mujeres, Honduras, discriminación, campesinas
Author: Randy Saborit
Publicado por: Prensa Latina