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Aumento considerable de la producción mundial de granos
Fecha de publicación:18/05/2012
País: Mundial

El departamento de Agricultura de Estados Unidos divulgó la semana pasada su primer pronóstico de producción de granos para 2012/13. El informe tal vez haya quedado algo minimizado por los fuertes vaivenes que ha tenido la soja, originados en las turbulencias financieras. Pero esa primera mirada al año agrícola que está empezando da pautas definidas sobre cómo será la agricultura mundial en los próximos doce meses.

Por ejemplo, ha quedado claro que hasta que en el otoño de 2013 llegue la próxima cosecha de soja del Mercosur, la demanda precisará con urgencia de la oleaginosa. Por el contrario, si no sucede nada raro, una vez que entre la próxima cosecha de maíz de Estados Unidos de aquí a cuatro meses, el mercado de ese grano quedará mejor abastecido que en años anteriores. Los estadounidenses van rumbo a la mayor cosecha de  su historia de maíz. Y así reabastecerán al mercado mundial. Pero por el contrario, el stock mundial de trigo empieza a bajar.

Tras conocerse el informe, el jueves de la semana pasada, la primera reacción de los mercados fue de suba en los precios de la soja, que tuvieron ese día su último salto, que los llevó a US$ 545 en Nueva Palmira. Luego el mercado sucumbió ante los temores respecto a la economía mundial lo que hizo que bajaran su precio. Para la oleaginosa hay un futuro volátil por delante. En los cereales el panorama es diverso. El maíz se encamina, por primera vez desde 2008, a un abastecimiento razonable. Para el trigo, empieza a vislumbrarse en el horizonte una baja de reservas que puede permitir un repunte de precios. El arroz finalmente, seguirá como el más estable de los granos: el mismo stock en  2013 que el actual.

El Mercosur y EEUU se quedan sin soja disponible

El quiebre de las cosechas de soja en el Mercosur (exceptuado Uruguay) en el verano pasado sigue resaltando como el suceso más importante de la agricultura mundial, al menos desde el punto de  vista del impacto sobre los precios.

Un impacto que ha sido demoledor dado el incesante aumento de las compras de China. Y cuyos efectos se prolongarán hasta bien adentrado el 2013. Porque una consecuencia de este quiebre de cosechas es el vaciamiento de los stocks tanto en el Mercosur como en Estados Unidos.

En esta región por una producción bastante menor a la esperada. Por ejemplo, para Argentina el USDA sitúa en 42,5 millones de toneladas, partiendo de una estimación inicial cercana a 50 millones y con analistas argentinos estimando actualmente que no llegará a 40 millones. En Brasil y Paraguay las caídas también fueron importantes. El Mercosur perdió toneladas y China aceleró las compras. Mayo será el mes de más importaciones en lo que va del año.

Eso se relaciona con otro dato que causó impacto en los mercados: las reservas de soja de Estados Unidos van rumbo a mínimos históricos. Tanto el uso industrial local como las exportaciones a China dejarán a Estados Unidos con menos de cuatro millones de toneladas de soja en reserva. Es el nivel más bajo de existencias en relación al uso desde 1965. Es un nivel casi nulo, si se considera que –en relación al uso– son las reservas que cubren dos semanas del consumo de Estados Unidos.

La causa de ese vaciamiento no es una mala producción estadounidense. Es la muy fuerte demanda que hay sobre la escasa soja disponible lo que vacía las reservas. Y ese es un dato clave, porque para los agricultores uruguayos el precio de la soja se fija en base a las referencias de Chicago.

Vale decir, la soja de la próxima cosecha tiene un piso firme por encima de los US$ 400 por tonelada.

Aunque los temores referentes al futuro económico mundial llevaron el precio de la soja 2013 en Uruguay de US$ 460 a US$ 440 en la última semana, la señal sigue siendo fuerte: plantar.
Cualquier problema climático en el Mercosur durante la próxima primavera o verano causará otra corrida de precios.

No es descartable que –como la soja que está terminando de cosecharse– se ubique por arriba de los US$ 500. Y en consecuencia, la próxima primavera se plantará soja en toda chacra en la que se pueda. Es jugar con las cartas vistas.

El aumento de producción en todo el Mercosur ya se anticipa que será espectacular. Argentina pasará de 40 a 55 millones de toneladas, Brasil de 65 a 78 millones. Paraguay que fue devastado por la sequía y produjo cuatro millones de toneladas, duplicará para volver a ocho millones.

Si esas producciones se concretan, las reservas mundiales de soja tendrán una cierta recuperación, pero no de una magnitud que calmen totalmente a los precios.

Las reservas mundiales pasarían de 53 a 58 millones de toneladas, pero lejos de los 70 millones que hubo almacenadas en 2010 y que no fueron suficientes para derribar a los precios.

Pero si en un mundo en recesión, la siembra del Mercosur adquiere las proporciones previstas, los precios de la oleaginosa tendrán dificultades para sostenerse en las referencias actuales.


Avalancha de maíz en camino

Por el contrario, en maíz, Estados Unidos tendrá una producción sin precedente alguno. Con la mayor área en 75 años ya sembrada, en fecha óptima y con la mayor parte del cultivo ya emergido, el USDA estimó una monumental cosecha de 376 millones de toneladas, que no tiene antecedentes. Aunque hay nuevamente escepticismo respecto al pronóstico oficial, no hay dudas que el área maicera será muy importante y el cultivo por ahora viene bien. Está apenas emergiendo de las chacras. Pero ha sido sembrado en fecha y cuenta con buena humedad en el suelo. 

De concretarse esta producción, significaría un aumento de 62 millones de toneladas respecto a la cosecha pasada, lo que agregaría dos veces y medio la producción completa de Argentina. Una cosecha de esa magnitud daría a feedloteros y fabricantes de etanol, por primera vez en los últimos 10 años, la tranquilidad de un abastecimiento abundante. Consolidaría a la industria alcoholera, ya con escasos niveles de subsidios, y permitiría el comienzo de la recuperación de las existencias de ganado de carne. Pero además daría sustento a la producción lechera estadounidense, actualmente amenazada por la baja de precios.

En el escenario planteado por el USDA, las reservas estadounidenses de maíz pasan de 21 millones a 48 millones de toneladas. Al mismo tiempo aumenta el uso interno destinado a raciones y las exportaciones. Y se estabiliza el uso de maíz para etanol. Eso significaría un cambio a varias puntas.

Al estabilizarse la demanda por el biocombustible, con un área tan amplia y un buen rendimiento, el mercado pasa a ser sustentable, al menos por un tiempo. Hasta que China compre un volumen tal que vuelva a desestabilizar el mercado.

Baja el stock mundial de trigo

Uno de los datos de interés del informe del USDA fue la comprobación de que el trigo tendrá una mediocre cosecha en Europa y la ex Unión Soviética, que junto a la baja de Argentina, llevará a una reducción importante en las reservas. A mediados de 2013 habrá en el mundo nueve millones de toneladas menos que a mitad de 2012. Unas reservas de 188 millones de toneladas, que serán las más bajas desde 2009, cuando llegaron a superar los 200 millones.

Aunque en el caso del trigo el stock mundial es todavía abundante y no dará lugar a sobresaltos, empieza a dar una señal.
Con estos niveles de precios el cereal va cediendo áreas y cualquier problema productivo redundará en una mejora en las cotizaciones.

Para los productores uruguayos el partido importante en materia de trigo es el que se juega en Argentina, donde una vez más el conflicto está desatado.
El gobierno de la provincia de Buenos Aires intenta aumentar abusivamente los impuestos a la tierra, los productores reciben más señales anti inversión y el país vecino se encamina a bajar en forma acentuada el área triguera. El desabastecimiento argentino puede pesar bastante más que el de Uruguay.

La estabilidad del arroz

El mundo ha equilibrado su oferta y demanda de arroz. Ambas crecen gradualmente y en consecuencia las reservas del grano se mantienen sin cambios significativos.

Las reservas mundiales pasan de algo más de 104 a casi 105 millones de toneladas, una suba estimada de 800 mil toneladas, que puede ser modificada fácilmente por cualquier avatar climático.

Desde hace ya varios años se da un crecimiento muy gradual del abastecimiento arrocero mundial. No extraña así que los precios del grano se mantengan casi constantes desde hace cuatro años, cuando se produjo la última gran suba de precios. Cuatro años con el mismo precio en Uruguay significa una ecuación cada vez más adversa porque los costos han subido radicalmente.

Palabras clave: Maíz, granos, cultivos, producción, cereales, soja, trigo comercio internacional, exportación, mercados
Publicado por: El Observador (Uruguay)