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Comienza otra oleada sojera en la región
Fecha de publicación:29/10/2013
País: MERCOSUR

Las sembradoras ya rugen desde el Mato Grosso a algunas zonas de Uruguay. Empieza una nueva siembra del cultivo que rompe todos los récords y quiebra todas las referencias. Una vez más, aumentará el área sembrada con soja en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Y ya se prevé que el año próximo también aumente con fuerza en EEUU, lo que pondrá una vez más a prueba la capacidad de consumo de China, el gran comprador que sigue absorbiendo cuanto poroto le hagan llegar a sus puertos.

Retrocederá el maíz y cualquier otro cultivo que se le ponga por delante y, de esa manera, Brasil se consolidará como el principal exportador mundial y volverá a desafiar los problemas de logística que tuvo el año pasado, al tiempo que la Argentina de las retenciones apostará a mejorar su recaudación a través de una cosecha inédita.

Tanto en el caso de Argentina como en el de Brasil, el crecimiento sojero irá acompañado de una fuerte caída en la producción de maíz. En Argentina porque hay una situación de sequía importante en algunas zonas agrícolas que vuelven inviable el cultivo del cereal, pero atractivo el de la resistente oleaginosa. En el caso brasileño, luego de una voluminosa cosecha de maíz, los productores evalúan que la oleaginosa será más rentable. El mismo razonamiento que –se anticipa– tendrán los farmers estadounidenses el año próximo.

De ese modo, Brasil se acerca a una cifra impactante. Podría estar muy cerca de las 90 millones de toneladas si las condiciones climáticas acompañan. Según la estimación oficial de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), la producción brasileña estaría en un rango entre 87,6 y 89,7 millones de toneladas, una cifra abrumadoramente mayor a la ya impresionante del año pasado, cuando con 81 millones de toneladas el país norteño se convirtió en el principal productor mundial y puso a sus puertos ante un desafío logístico que generó una histórica traba en la salida de los granos.

Aunque con menor escala, Paraguay y Uruguay acompañan la tendencia a mayor superficie sembrada. En Paraguay se espera un 5% de aumento y en Uruguay la lógica es similar. Aunque el aumento sea difícil de estimar por la discrepancia entre las cifras oficiales y las que manejan los privados, el área de soja de este año podría alcanzar un nuevo récord en el entorno de 1,5 millones de hectáreas. En conjunto los países del Mercosur y Bolivia sembrarán unas 55 millones de hectáreas, más que la suma de tres veces la superficie de Uruguay y estarán generando unas 155 millones de toneladas de la oleaginosa.

Lo que cabe esperar es una situación de precios mucho más calmo que en años anteriores. Solo una grave crisis por sequía durante el verano puede permitir que la soja vuelva a los US$ 500 por tonelada de los dos años anteriores. Pero las perspectivas de una baja pronunciada también parecen poco probables. Del otro lado del salto en la oferta del Mercosur y de la que vendrá desde EEUU está el salto en las importaciones de China, que comprará este año 10 millones de toneladas más que el año anterior, al pasar sus importaciones de 59 a 69 millones de toneladas. Es decir que las importaciones de China crecen en paralelo con los excedentes de los países exportadores.

De todos modos, dado que la producción estadounidense también se recupera y debe crecer el año próximo, el stock mundial de soja a mitad del año próximo será récord. Pero como el consumo crece a tanta velocidad, el aumento en las reservas mundiales no es tal cuando se miden esas reservas como una proporción del consumo. El mundo tendrá almacenadas 71,4 millones de toneladas a mediados de 2014, una cifra récord. Pero en la soja todo es récord, el grano guardado, el producido y el consumido. Y como proporción del consumo el stock se ubica en 26,6%, un porcentaje alto pero que fue mayor en la zafra 2010/11 cuando había en reserva 28% del consumo mundial.

La siembra ya está en curso. Brasil con una cosecha normal superará por primera vez las 85 millones de toneladas recogidas. Argentina cruzará por primera vez los 50 millones. Paraguay debe mantener una producción similar a la del año pasado, cuando con un rendimiento excepcionalmente elevado llegó a 9 millones de toneladas.

Récord de exportaciones

Respecto a Uruguay, lo que puede decirse con certeza es que las exportaciones vienen mostrando un crecimiento muy superior al que exhiben las cifras oficiales.

Las ventas en los primeros nueve meses del año superan en 35% las de todo 2012, y superan también por primera vez en la historia los 3,5 millones de toneladas. El ingreso por exportaciones en ese período es de US$ 1.861 millones. Supera largamente la suma de carne vacuna, ovina, de ave y equina, con sus menudencias y otros subproductos, que en lo que va del año han generado divisas por US$ 1.310 millones.

Hay allí un efecto de estacionalidad importante y seguramente carne y soja terminarán parejos. Pero también un indicador de la importancia clave que la oleaginosa ha adquirido en la economía uruguaya.

Pero el volumen exportado hace suponer que ya el año pasado la superficie de soja estuvo muy por encima de la estimación oficial de un millón de hectáreas y más bien está cercana a 1,4 millones de hectáreas. Si no se exportara más que los 3,52 millones de toneladas, que ya se han vendido en el exterior, no se cuenta consumo interno alguno y se estima un rendimiento de 2.500 kilos por hectárea, puede deducirse que fueron sembradas 1,4 millones de hectáreas. Y hay consenso en el mercado en cuanto a que este año la superficie tiene un nuevo crecimiento que la ubicaría por encima de 1,5 millones de hectáreas.

Es el cultivo que ha revolucionado a la agricultura uruguaya, que mueve al conjunto por su margen diferencial y su complementariedad con los cultivos de invierno a los que ha impulsado.

Pero se enfrenta a un mundo más competitivo. La consultora Informa Economics ha pronosticado esta semana un aumento fuerte del área de soja de EEUU para el año próximo, lo que llevaría a la producción estadounidense también a un récord. Una carrera de producción que genera muchos desafíos, en el caso de Uruguay el de los costos.

La soja tiene como referencia global de precios al mercado de Chicago. Y allí el aumento de la oferta ya se toma en cuenta. Mientras el precio para el grano entregado en el corto plazo está en US$ 475, el de julio del año próximo (cuando Uruguay estará cosechando) está en US$ 460 y el de julio de 2015 está en US$ 430. Eso equivale a proyectar un precio de soja puesta en Nueva Palmira de US$ 400. Con los costos de transporte de Uruguay, si se cumple el aumento previsto en la producción mundial, producir lejos de ese puerto será mucho más desafiante.

Cuestiones nuevas

Un crecimiento tan fuerte de un cultivo no está libre de generar problemas y desafíos. Por un lado, aumentar en soja significa producir menos maíz. En particular en el caso de Argentina, donde el cultivo además de perder hectáreas ante la soja enfrenta una situación de sequía que ha llevado a que no se haya podido sembrar la mitad del área prevista como cultivo de primera. Desde las 32 millones de toneladas producidas en la zafra del año pasado los pronósticos iniciales planteaban una caída de la producción a 30 millones.  Pero el descenso puede ser bastante mayor. Y la cifra oficial de producción es muy cuestionada ya que la escasez de maíz es comparable a la de trigo. Los feedloteros y las avícolas se quejan del desabastecimiento. La caída en la producción maicera ocurrirá también en Brasil pero desde un récord de producción de 81 millones de toneladas a 70 millones de toneladas. El descenso de la producción también ocurriría en Uruguay. Nuevamente hay un problema de costos y riesgos para un cultivo que requiere más de US$ 1.000 por hectárea y que es fuertemente dependiente de las lluvias competir con un cultivo más barato, resistente y cuyo precio lo triplica. Pero tanta expansión sojera genera también otros problemas. Desde Paraguay el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) advirtió sobre el hallazgo de larvas de un insecto frecuente en Brasil llamado Helicoverpa armiguera, que puede afectar al cultivo de soja.

Palabras clave: América Latina, soja, producción, plantación, comercio, exportación
Publicado por: El Observador (Uruguay)