El informe recomienda que todos los países diseñen e implementen un sistema integral de protección social habilitado legalmente para proporcionar a cada ciudadano una oportunidad para una vida productiva y saludable. Señala que mientras que las familias y las comunidades solían cuidar a sus miembros más vulnerables, ahora los gobiernos están asumiendo la responsabilidad de proveer las medidas de protección social adecuadas para prevenir el hambre inducida por la pobreza. A nivel mundial, el informe recomienda que el CFS ayude a elaborar un control anual sobre protección social, que proporcione datos sobre las medidas adoptadas en diferentes países para lograr el objetivo de la seguridad alimentaria sostenible a través de un enfoque de derechos y ciclo de vida sobre los derechos. Los indicadores para medir el impacto de los programas de redes de protección social deben incluir asimismo una auditoría de género, según el informe.