AGRONoticias América Latina y el Caribe
 

Ecosistemas de emprendimiento

1.      Contexto y conceptos claves

La conveniencia de contar con entornos que creen las mejores condiciones para que los emprendedores y empresarios puedan desarrollar sus proyectos es evidente hoy en día. En otros tiempos, los bajos costes de producción representaban una de las principales ventajas competitivas para un determinado territorio, pero, actualmente, la competitividad de un territorio se mide más por aspectos como la capacidad local de generar emprendimiento en sectores de alta intensidad de conocimiento;  la capacidad de generar empleo; o  la capacidad de atraer talento e investigación.

Entidades públicas, financieras y sociales están obligadas a promover enfoques que generen atractivos para emprender en el territorio,  y que, al mismo tiempo, aseguren un marco fiable de condiciones seguras y transparentes que permitan el desarrollo de iniciativas empresariales.

El nuevo contexto territorial, que propician los llamados “territorios inteligentes y colaborativos”,  genera  en los emprendedores la confianza suficiente para acometer iniciativas innovadoras. Ese entorno territorial trabaja en la creación de “ecosistemas de acompañamiento al emprendimiento”, un concepto que representa  uno de los rasgos más innovadores de la nueva generación de políticas públicas de desarrollo territorial.

El fomento de un sistema de emprendimiento dinámico sólo puede surgir de políticas de fomento que adopten un enfoque sistémico. El término “ecosistema” aplicado al fomento del emprendimiento ha cobrado auge a nivel mundial, y especialmente en América Latina[i].

Como acercamiento inicial a los ecosistemas de emprendimiento, el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), fundado en 1993 como parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y tradicionalmente comprometido con la financiación a microempresas y pequeñas y medianas empresas (PYMEs), difunde el enfoque del emprendimiento dinámico y ha participado en experiencias de desarrollo de ecosistemas de emprendedores. “Un «ecosistema de emprendimiento» es una comunidad de negocios donde un conjunto de individuos y organizaciones producen y asocian ideas de negocios, habilidades, recursos financieros y no financieros que resultan en empresas dinámicas” (FOMIN, 2011).

La revista Harvard Business Review estructura en seis ejes los ecosistemas de emprendimiento: políticas, finanzas, cultura, servicios de apoyo, capital humano y mercados[ii].

Además, los ecosistemas de emprendimiento requieren de la construcción de clusters adyacentes, ya que el mayor número de organizaciones implicadas, multiplica las posibilidades de experimentación de sus miembros y con ello de la innovación. 

 

2.      El emprendimiento en América Latina y Caribe.

El FOMIN ha publicado en 2014 un Índice de condiciones sistémicas para el emprendimiento dinámico, como una herramienta para la acción en América Latina, y como material de apoyo a todos los países que en la actualidad están comprometidos con el desarrollo emprendedor en la región.

Los principales resultados del análisis regional que ha realizado este trabajo de investigación, presentan a Chile como el país de la región con mejores condiciones sistémicas para el emprendimiento dinámico; seguido en importancia por México, Brasil y Costa Rica, quienes junto con Argentina conforman los top 5 del ranking de América Latina. Sin embargo, aun los países mejor posicionados de la región se encuentran lejos de los primeros puestos del ranking internacional, que está encabezado por Estados Unidos, Finlandia y Singapur. La OCDE señala, que existe mucho emprendimiento en la región ALC, pero la mayoría es informal y a ello se debe la alta tasa de desaparición temprana a los proyectos.

El Índice de condiciones sistémicas desarrollado por FOMIN pone de manifiesto que dos dimensiones –la demanda y la nueva cultura de valoración social del emprendimiento- ofrecen nuevas oportunidades en América Latina. Como debilidades, se apuntan, entre otras:

- la falta de capital humano emprendedor vocacional;

- la baja contribución de la plataforma de ciencia y tecnología para la innovación;

- la falta de financiación apropiada; y

- una frágil confianza que debilita el trabajo en red.

 

3.      El emprendimiento en la Unión Europea.

En la UE se considera que el emprendimiento es clave para hacer que la economía sea más competitiva e innovadora, así como para alcanzar los objetivos de varias políticas sectoriales europeas. Las PYMEs constituyen el 99 % de las empresas de la UE, crean dos de cada tres empleos del sector privado y contribuyen a más de la mitad del valor añadido total generado por las empresas en la UE. Sin embargo, desde 2004, la proporción de personas que prefieren trabajar por cuenta propia antes que convertirse en asalariadas ha disminuido en veintitrés de los veintisiete Estados miembros de la UE.

El “Plan de Acción sobre Emprendimiento 2020. Relanzar el espíritu emprendedor en Europa” realiza una declaración de intenciones: “Para que el emprendimiento se convierta en el motor de crecimiento de nuestra economía, Europa necesita una amplia y profunda revolución cultural”.  El Plan aborda la necesidad de coordinación entre todas las administraciones a escala europea, nacional y regional para fomentar entornos sistémicos favorables al fomento del espíritu emprendedor.

En ese sentido, el Plan presenta un programa de acciones conjuntas, con tres áreas de intervención inmediata:

  1. Educar y formar en materia de emprendimiento para promover el crecimiento y la creación de empresas.
  2. Reforzar las condiciones marco para los emprendedores, eliminando las actuales barreras estructurales y prestándoles apoyo en las fases cruciales del ciclo vital de la empresa.
  3. Dinamizar la cultura del emprendimiento en Europa: crear una nueva generación de emprendedores[iii].

 

4.      Áreas de intervención territoriales.

Medidas en el ámbito de la educación, de acceso a la financiación, de aprovechamiento de oportunidades ligadas a la era digital, la elaboración de normas sencillas y claras, o el fomento de redes de trabajo, forman parte de las actuaciones que deben plantearse en ecosistemas de apoyo al emprendimiento.

Pero también otro tipo de intervenciones territoriales que las complementen y hagan del espacio en el que emprender un lugar atractivo y fiable, son necesarias: actuaciones como la definición del umbral mínimo de servicios en los diferentes territorios (o el establecimiento de las transferencias necesarias), la interconexión rural-urbano, la corrección de asimetrías, la seguridad ciudadana, la transparencia de las instituciones, la incorporación de las perspectiva de género y juventud en las políticas territoriales, o el apoyo a sistemas de innovación tecnológica, empresarial e institucional.

Para valorar el éxito de los ecosistemas de emprendimiento, se ha de avanzar aún en sistemas de indicadores que permitan medir la dinámica de acompañamiento a la innovación, y que puedan ser gestionados a escala de territorio. Junto con las herramientas de evaluación y análisis de estos entornos, se necesitan igualmente metodologías para comunicar y transferir conocimientos y tecnologías, así como contar con mapas de capital relacional y de instrumentos financieros, que permitan descubrir emprendedores e iniciativas competitivas.

En general, en los países donde se han implantado, los ecosistemas de emprendimiento se han convertido en una baza fundamental para generación de innovación y el apoyo a emprendedores, y han favorecido el crecimiento económico y social de los territorios que los han acogido.

 

5. Enlaces y fuentes de referencia.

Voelker, T. A. (2012). Entrepreneurial ecosystem: Evolutionary paths or differentiated systems? Business Studies Journal Vol. 4, 4

Arramut, L. C. (11 de 07 de 2011). Ecosistemas de emprendimiento. El Universal.

Auletta, N., Rivera, C. (2011). Un ecosistema para emprender. Debates IESA , XVI (4).

Isenberg, D. (2010): «How to start an entrepreneurial revolution». Harvard Business Review. Vol. 88. No. 6.

Fomin (2011): «Guía de emprendimientos dinámicos».

Kantis, H. et al. Indice de condiciones sistémicas para el emprendimiento dinámico : una herramienta para la acción en América Latina - 1a ed. - Rafaela: Asociación Civil Red Pymes Mercosur, 2014.

Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social europeo y al Comité de las Regiones. Plan de Acción sobre Emprendimiento 2020 Relanzar el espíritu emprendedor en Europa. Bruselas, 9.1.2013 COM(2012) 795 final.


[i] Dentro de la revisión acerca de los ecosistemas de emprendimiento  en Latinoamérica, podemos señalar, entre otros, (Auletta & Rivera, 2011) los casos de Argentina, con Buenos Aires Aprende; Chile con Emprende Claro;   Colombia con la Red Nacional de Emprendimiento; México con México Emprende; Uruguay con Emprendedores en Red; y Venezuela con el Ecosistema Nacional de Emprendimiento;  programas que tienen como objetivos, entre otros, fomentar la creación y el desarrollo de nuevos negocios con características innovadoras y fortalecer y expandir la red de entidades dedicadas a apoyar el desarrollo de nuevos proyectos productivos.

 

[ii] Este concepto se ha asociado notoriamente en el desarrollo de Silicon Valley en California, enclave en donde la combinación de emprendedores del área de tecnología, universidades como Stanford y Berkeley y capitalistas de riesgo han generado empresas pioneras como Hewlett Packard (Corredor, 2013).

 

[iii] La Comisión da prioridad en sus acciones a segmentos específicos de la población: potencial empresarial de la mujer; personas mayores que tienen conocimientos específicos que pueden transferir a los nuevos emprendedores; poblaciones migrantes que se enfrentan a menudo con dificultades en el mercado laboral; desempleados.