AGRONoticias América Latina y el Caribe
 

Inclusión social y género

Las políticas de inclusión social, de difícil medición y análisis, tienen un efecto intangible pero estratégico para un desarrollo sostenible y equitativo, en cuanto que refuerzan la justicia y la calidad de vida de sus habitantes, generan sinergias de colaboración, refuerzan la identidad local, visibilizan colectivos infrarrepresentados o marginados, y aumentan en definitiva la competitividad social de ese territorio. 

La mejor acepción de los nuevos conceptos de territorios inteligentes no es la que se relaciona exclusivamente con el desarrollo económico, sino aquélla que pone en valor los recursos naturales de forma eficiente y racional, mejora las condiciones ambientales, y, sobre todo, favorece la calidad de vida de sus habitantes. 

El progreso inteligente es el que promueve la justicia social y la sostenibilidad ambiental. Las políticas de inclusión social y de perspectiva de género, constituyen elementos definitorios y medulares del modelo de desarrollo territorial inteligente y sostenible, basado en una visión multidimensional de la innovación, de la economía y de la gobernanza territorial. 

Un reciente informe de CEPAL, FAO e IICA, incluye, entre sus recomendaciones para mejorar la institucionalidad en el área ALC, el implementar, de manera efectiva, políticas (acompañadas con instrumentos y presupuestos) que incluyan ejes transversales como juventud, género y poblaciones indígenas.

De hecho, la innovación, entendida en un sentido amplio, incluye no sólo las innovaciones técnicas –de producto y de proceso-y las innovaciones organizativas dentro de la empresa;  sino también la innovación social e institucional a escala sectorial, regional o nacional (Morgan, 199).

La innovación socio-institucional propia de los territorios inteligentes, plantea acciones tales como movilización y concertación social, compromisos y consensos público-privados, cooperación entre las distintas instituciones con competencias en el territorio (gobierno relacional) y participación activa de la población en la determinación de su futuro (gobernanza).

La creación o consolidación de espacios y dinámicas  sociales propias para la participación efectiva de todos los grupos sociales en la toma de decisiones, así como en los procesos de formulación, ejecución, seguimiento y evaluación de políticas e iniciativas de desarrollo rural territorial, permiten de ese modo avanzar tanto en la transversalidad de las políticas de inclusión social y género; como en la propuesta de acciones para grupos específicos de la población que se encuentran en situaciones especiales de vulnerabilidad o marginalidad, tales como jóvenes, o pueblos indígenas y afrodescendientes.

No en vano, las dos inversiones en bienes públicos más importantes son aquellas que se hacen en capital humano y en protección de recursos naturales. Los pobres rurales son completamente dependientes de los recursos naturales para proveerse de elementos de subsistencia que los mercados no proveen (no mercado). Las inversiones para la protección de recursos naturales tiene los retornos más altos en la reducción de pobreza (Caravaca, González y Silva, 2005).

Uno de los mayores obstáculos identificados para el desarrollo de la región ALC es la gran discriminación hacia la mujer, unida a la persistencia de prácticas de discriminación racial y sociocultural que se han asociado de manera casi ‘funcional’ con las condiciones de extrema pobreza y marginalidad de grandes grupos humanos.

Aunque en las últimas décadas se han logrado avances significativos en los diferentes ámbitos para alcanzar la equidad de género, aún se necesita desarrollar más estas políticas, junto con acciones de visibilización de la aportación que las mujeres realizan a las economías rurales y urbanas, a la reproducción de patrones culturales, a la administración del ecosistema, a los procesos de representación social, y a otros de importancia vital para el desarrollo (Peredo, 2004). 

Como afirma la CEPAL, el papel de las políticas de equidad de género no sólo está dirigida a crear una cultura institucional sino también a proporcionar “un paradigma igualitario y de derechos humanos que tiene como centro a los seres humanos” (CEPAL, 2001a, p. 13). 

Por su parte, el respeto a los grupos étnicos minoritarios (indígenas, amazónicos, afrocaribeños y afrolatinos), requiere igualmente de contar con información sistematizada, para plantear políticas efectivas de inclusión social que reduzcan la pobreza extrema, capaces de "generar  un círculo virtuoso que acelere el crecimiento y eleve el nivel de vida de los menos favorecidos" (Tuluy, 2013).

Y puesto que los mercados y el crecimiento económico por sí mismos no son capaces de asegurar que el territorio avance en inclusión social, en igualdad de género, o en sostenibilidad en general, se necesita trabajar con un nuevo enfoque transversal e integrador en el territorio, un enfoque inteligente y responsable socialmente. 

 

Fuentes de referencia:

Innovación, redes, recursos patrimoniales y desarrollo territorial. Inmaculada Caravaca, Gema González, Rocío Silva. Revista eure (Vol. XXXI, Nº 94), pp. 5-24, Santiago de Chile, diciembre 2005

Dinámicas territoriales rurales, mercados y estructuras productivas. RIMISP, 2012.

 http://www.rimisp.org/contenido/dinamicas-territoriales-rurales-mercados-y-estructuras-productivas/ 

Coaliciones sociales, transformadoras y desarrollo rural inclusivo. Serie Claves para el Desarrollo Territorial. RIMISP 2012.

“Perspectivas de la agricultura y del desarrollo rural en las Américas 2014: una mirada hacia América Latina y el Caribe”, elaborado en forma conjunta por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Oficina Regional para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Instituto Interamericano. repiica.iica.int/docs/b3165e/b3165e.pdf

Una aproximación a la problemática de género y etnicidad en América Latina. Elizabeth Peredo Beltrán. Unidad Mujer y Desarrollo. Secretaría Ejecutiva. S E R I E mujer y desarrollo 53. Santiago de Chile, abril de 2004. CEPAL.

América Latina: tres claves para mantener el progreso económico y social. Hasan Tuluy. Foro - Invertir en el Perú. Lima, Perú. Junio 27, 2013.Banco Mundial