AGRONoticias América Latina y el Caribe
 

Opinion: detalle

"La mayor aportación del sistema de Naciones Unidas es la formulación de una nueva norma global de desarrollo que coloque al desarrollo incluyente y sostenible en el foco de atención de las políticas públicas".
Conversamos con Diana Alarcón, doctora en economía con especialización en el área de desarrollo económico, y economista senior del Secretariado de Naciones Unidas, en cuyo seno forma parte del grupo que prepara el informe anual denominado World Econonic and Social Survey que aborda distintos temas de desarrollo. La Sra. Alarcón, de nacionalidad mexicana, trabajó durante 7 años en el Banco Interamericano de Desarrollo, y, desde distintas posiciones ha contribuido a la agenda de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de Naciones Unidas.
Fecha de publicación:05/06/2014

1.Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) - ocho metas a alcanzar establecidas en las Naciones Unidas para promover el desarrollo y la calidad de vida a nivel mundial - representan el plan global más ambicioso de lucha contra la pobreza y marcan el año 2015 como fecha de su cumplimiento. ¿Qué nivel de avances prevén que se consiga llegada esa fecha en América Latina y Caribe (ALC), y dónde seguirán estando las principales disparidades entre las distintas sub-regiones de ALC? 

Según el último informe anual  de Naciones Unidas es claro que ALC es una de las regiones con los mayores avances hacia el cumplimiento de estos objetivos. La meta de reducir la pobreza extrema a la mitad fue alcanzada en la región en el año 2010, y existen avances importantes para reducir la proporción de personas desnutridas (del 15% en 1990/92 al 8% en 2010/12). La meta de acceso a fuentes mejoradas de agua se ha cumplido con 5 años de antelación. Con respecto a la tasa de matriculación neta a nivel de educación primaria, se ha pasado del 88% al 95% entre 1990 y 2010. El número de niños que no asisten a la escuela pero están en edad para hacerlo disminuyó de 7 millones en 1990 a 3 millones en 2011 y en la región ya se alcanzó la paridad entre niños y niñas que se inscriben a la enseñanza primaria. 

Hay otras metas que están cerca de ser alcanzadas como la reducción a la mitad el número de personas que carecen de saneamiento básico como letrina o inodoro. En ALC el proceso de urbanización ha sido muy rápido y a pesar de que se han mejorado las condiciones de vida en las ciudades hay grandes brechas en el acceso a servicios básicos de agua y saneamiento y mejoramiento de las viviendas.

A pesar de los avances en la reducción de la tasa de mortalidad infantil, no es claro que los países de la región podrán alcanzar la meta de reducción en dos tercios para el año 2015. Ampliar el acceso a servicios de salud reproductiva es indispensable para prevenir la mortalidad materna y reducir las altas tasas de maternidad entre adolescentes. 

El mayor rezago en el cumplimiento de los ODM en la región está relacionado a la sostenibilidad del medio ambiente. Hasta ahora no ha sido posible detener el avance de la deforestación; la mayor pérdida de bosques ocurre en Sudamérica. 

En términos sub-regionales, el Caribe presenta grandes retos. La tasa de desnutrición es mayor en los países del Caribe cuando se les compara con el resto de la región y la mortalidad materna es mucho más alta. Otro indicador preocupante es que, después de África Subsahariana, el Caribe es la región con el mayor número de adultos que padecen SIDA aun cuando hay mejoras sustanciales en el acceso al tratamiento.

2.El tema de las desigualdades es un tema medular en ALC, y según  los indicadores y estadísticas que se manejan para la región, parece que va a quedar como uno de los grandes retos pendientes.  ¿A qué lo atribuye?; ¿Cuáles son las propuestas e iniciativas que viene manejando Naciones Unidas para revertir esta lamentable condición que hace a ALC la más desigual del mundo?

Efectivamente la persistencia de altos niveles de desigualdad es un tema pendiente en la región. Esta larga historia de desigualdad hace difícil pensar que las políticas públicas, por bien intencionadas que sean, pueden generar resultados rápidos en las múltiples áreas relevantes al desarrollo. Una mejor distribución de ingresos, de acceso a la educación, salud y seguridad social, de oportunidades de trabajo, etc., requiere de políticas consistentes, de largo plazo que vayan cerrando brechas. 

En los primeros años de la década de los 2000, los programas de transferencias condicionadas de ingresos (PTC) introdujeron elementos innovadores a la política social, con una propuesta para reducir la pobreza extrema y mejorar la educación y salud de las familias. Hacia 2010, 18 países de la región habían adoptado PTCs con beneficios para 129 millones de personas, casi una cuarta parte de la población en América Latina. En el caso de los programas más grandes, en Brasil, Colombia y México, entre el 50 y 55% de las familias en condiciones de pobreza recibieron transferencias de ingresos que les permitió superar esta condición y mejorar el acceso a educación y salud. 

En 16 países de la región las políticas públicas facilitaron también un aumento en el salario mínimo en términos reales.  El aumento en el valor real del salario mínimo fue clave para mejorar los ingresos de los trabajadores poco calificados en términos reales y ha contribuido a mejorar el ingreso de los jubilados y pensionistas en aquellos países donde las pensiones están indexadas al valor del salario mínimo. 

La revisión de los factores que están detrás de la reciente mejoría en la distribución de ingresos, apunta hacia dos conclusiones: i)  la importancia de la educación como un factor clave de movilidad de las personas y ii) la importancia de apoyar, desde las políticas públicas, un funcionamiento dinámico de los mercados de trabajo con incentivos hacia la formalización del trabajo, aumento de los salarios mínimos y extensión de la protección social. 

A partir de esta revisión de los factores que han logrado una reducción (aún cuando todavía es pequeña) en la desigualdad, la formulación de la reciente agenda de desarrollo que va a sustituir los ODM después del 2015 puede tener grandes implicaciones en la definición de políticas públicas en los próximos años. Si bien la discusión no ha concluido, están apareciendo algunos temas de consenso que serían clave para reducir la desigualdad. Objetivos formulados como erradicación de la pobreza extrema, acceso universal a la educación básica de calidad, acceso universal a los servicios de salud, el establecimiento de pisos de protección social, mejorar la calidad del empleo, entre otros, ayudarían a fijar una nueva norma internacional que contribuya a reducir la desigualdad. 

3. Otra de las metas pendientes es garantizar la sostenibilidad del medio ambiente, como usted misma ha puesto de manifiesto al hablar de deforestación.  ¿Qué planteamientos se están considerando en la Agenda Post-2015 para acelerar progresos en esta meta?

En la reunión de Río+20 en el 2012 el concepto de desarrollo sostenible se convirtió en el principio que aún hoy ordena la discusión sobre la agenda de desarrollo post 2015.El grupo intergubernamental de trabajo (OWG por sus siglas en inglés) que está preparando una propuesta de Objetivos de Desarrollo Sostenible inició una consulta amplia sobre los temas que debían ser considerados como parte de esta agenda. En esta discusión han aparecido muchos de los temas que son relevantes al medio ambiente tales como: energía; ciudades sostenibles y asentamientos humanos; patrones de producción y consumo sostenibles; clima; recursos marinos, océanos y mares; ecosistemas y biodiversidad. Adicionalmente hay consenso en el sentido de buscar que todos los temas de la agenda se inter-relacionen. Así por ejemplo, objetivos como  erradicación de la pobreza; seguridad alimentaria; salud; educación; equidad de género y empoderamiento de las mujeres; crecimiento económico e industrialización; infraestructura; empleo y trabajo decente; deben ser formulados tomando en cuenta sus inter-relaciones entre sí y con el medio ambiente.  

En los próximos meses, el gran reto va a ser lograr un consenso amplio sobre una agenda de desarrollo concisa donde los ámbitos social, económico y medio ambiente estén bien representados y que defina prioridades efectivas para la movilización de recursos en todos los niveles: global, regional y nacional.  

4.El enfoque territorial se está extendiendo cada vez más en el diseño de políticas públicas en ALC. Y éste es el ámbito de conocimiento e intercambio de experiencias que queremos ofrecer en esta Ventana de Territorios Inteligentes. ¿Cuáles deberían de ser, a su juicio, las prioridades de inversión pública de los gobiernos latinoamericanos  para superar la desigualdad, acabar con la desnutrición, favorecer una mayor inclusión social y una mayor equidad? 

A estas preguntas agregaría el reto de avanzar hacia la sostenibilidad del medio ambiente de manera conjunta a la superación de la desigualdad, acabar con la desnutrición y favorecer la inclusión social. Estos objetivos marcan una agenda compleja de largo plazo que requiere de una visión que guíe las inversiones públicas y privadas en las próximas décadas a través de un consenso amplio de desarrollo sostenible en sus tres dimensiones: económica, social y medio ambiente.  Un enfoque territorial de desarrollo es el único que puede garantizar avances significativos y sostenibles. La diversidad de los territorios requiere de respuestas localizadas que permitan abordar la complejidad en cada territorio específico y de cara a los múltiples actores que conviven en el territorio.

Las prioridades de inversión pública tendrán que tomar en cuenta esta diversidad. En general, la inversión en salud, educación e infraestructura básica seguirán siendo una prioridad para los gobiernos de la región. Más allá de esto, las condiciones particulares de cada territorio, tendrán que definir las prioridades de la inversión pública. En algunos casos la creación de infraestructura económica básica (carreteras, telecomunicaciones) tomará prioridad para conectar territorios aislados; en otros, la inversión en tecnología e innovación será prioritaria para mejorar la competitividad de los productores locales. Una identificación clara de las condiciones de cada región, incluido el análisis de los actores presentes en el territorio, será clave para definir prioridades y accionar las políticas públicas.  

5.Puesto que las iniciativas combinadas de los gobiernos nacionales, la comunidad internacional, la sociedad civil y el sector privado parecen ser la mejor fórmula para hacer realidad el logro de una mayor justicia social, en qué medida  puede una nueva gobernanza favorecer la resolución de problemas tan urgentes?

Es claro que la complejidad de los problemas de desarrollo de los países y de sus territorios, requiere de la acción conjunta, sistemática y consistente de todos los actores. La visión tradicional que apuntaban hacia perspectivas de desarrollo en el diseño de un buen plan técnico está siendo substituida por una visión que pone el acento en la economía política del desarrollo, es decir, la construcción de visiones compartidas y la movilización de los recursos de poder de los diversos actores para conjuntar acciones hacia la realización de un futuro compartido.

Esta transición, desde el plan de desarrollo centralizado hacia la conjunción de intereses en el territorio no es sencilla. Es un proceso de construcción lleno de contradicciones dada la diversidad de intereses de los diversos actores, pero es el único camino en la construcción de territorios dinámicos y estables. Una participación amplia de la sociedad civil, el sector privado y los distintos niveles de gobierno en un diálogo abierto es fundamental para lograr consensos pero es igualmente importante establecer mecanismos claros de monitoreo y rendición de cuentas para hacer efectiva la contribución de los múltiples actores al desarrollo de los territorios.

6.A  partir de su amplia experiencia profesional en numerosas organizaciones internacionales, ¿cuál cree que debe ser el papel que las agencias e instituciones internacionales deben ejercer de cara a la corrección de desigualdades? 

Las organizaciones internacionales tienen un papel importante que jugar en la construcción de consensos amplios hacia la equidad y el desarrollo sostenible. Desde Naciones Unidas, el establecimiento de una norma global de desarrollo es fundamental para la construcción de sociedades incluyentes. Los ODM  establecieron una norma global que dio prioridad a la inversión en educación, salud, y reducción de la pobreza extrema. El consenso logrado hacia esos objetivos fue clave para definir prioridades de inversión en esos ámbitos.

En la agenda de desarrollo post 2015, la definición de una agenda amplia de desarrollo social, crecimiento y sostenibilidad del medio ambiente va a ser clave para dar dirección a las inversiones que requiere la construcción de sociedades incluyentes, dinámicas y con un uso sostenible de los recursos naturales. 

No quiero con esto desestimar la contribución que hacen las agencias e instituciones internacionales en la aportación de recursos financieros, en el caso de los bancos de desarrollo, o en la construcción de capacidades de gestión y transferencia de conocimientos a los países menos adelantados; entre muchas otras áreas en donde las instituciones internacionales aportan al desarrollo de los países.  En la coyuntura del 2015, me parece que la mayor aportación del sistema de Naciones Unidas es la formulación de una nueva norma global de desarrollo que coloque el desarrollo incluyente y sostenible en el foco de atención de las políticas públicas en las próximas décadas. No hay otro foro internacional en donde sea posible lograr este tipo de consensos amplios con representación universal.  

 

Author: TCIC