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Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

IV Reunión del Grupo de Trabajo de CELAC para el Adelanto de la Mujer

Santa Cruz, Bolivia.
06-12-17 - 07-12-17

Antecedentes

La agenda relativa a la seguridad alimentaria tomó impulso a nivel internacional con ocasión de la Cumbre Mundial sobre Alimentación en 1996, que adoptó la Declaración de Roma sobre la Seguridad Alimentaria, momento en que también las organizaciones de la sociedad civil refuerzan sus alianzas alcanzando iniciativas de carácter transnacional.

A nivel regional, en el año de 2005 fue lanzada la Iniciativa América Latina Sin Hambre, que resultó de ese nuevo ambiente internacional, de cambios de orientación de gobiernos y del fortalecimiento de espacios regionales de articulación de movimientos sociales del campo, como la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) y la Alianza por la Soberanía Alimentaria.

En la segunda década de los años 2000, con la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), una nueva institucionalidad de integración regional se constituyó y con ella esta agenda se consolidó. En la Asamblea Ordinaria del Parlamento Latinoamericano (2012) fue aprobada una Ley marco sobre el derecho a la alimentación, seguridad y soberanía alimentaria y en los últimos diez años, Argentina, Guatemala, Nicaragua, Honduras, Ecuador, Bolivia, Brasil y República Dominicana han aprobado leyes de seguridad y/o soberanía alimentaria.

En enero de 2015, los 33 países de la región, agrupados en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), aprobaron el Plan para la Seguridad Alimentaria, la Nutrición y Erradicación del Hambre de la CELAC 2025 (Plan SAN-CELAC), elaborado con el apoyo de FAO, CEPAL y ALADI.

Este Plan tiene como objetivo contribuir a “alcanzar resultados concretos que se traduzcan en mejoras significativas en la calidad de vida de nuestros pueblos, dirigidas a la erradicación de la pobreza, en especial de la pobreza extrema, que garanticen la seguridad alimentaria y la nutrición, con enfoque de género y respetando la diversidad de hábitos alimentarios, para afrontar los desafíos de la seguridad alimentaria y la nutrición con vistas a la erradicación del hambre y al disfrute del Derecho a la Alimentación, en especial de todos los sectores en situación de vulnerabilidad”.

Asimismo, en la Cumbre de la CELAC llevada a cabo en enero de 2016, fue aprobada la Declaración Especial sobre el Plan para la Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre de la CELAC 2025. En esta Declaración, los países de la región reiteraron su preocupación por los efectos adversos de los desastres socio ambientales, que van asociados a las consecuencias del cambio climático y la variabilidad climática. sobre la producción alimentaria y agrícola. Destacan, además, el Objetivo de Desarrollo Sostenible sobre la finalización del hambre, el logro de la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y la agricultura sostenible.
Para avanzar hacia la erradicación del hambre, la pobreza y la malnutrición y garantizar la seguridad alimentaria y nutricional, el Plan SAN-CELAC define cuatro pilares que, al mismo tiempo, respetan la diversidad de proyectos políticos y sociales propios de cada uno de los países de América Latina y el Caribe.
Pilar I. Estrategias coordinadas de seguridad alimentaria a través de la formulación y dirección de políticas públicas nacionales y regionales para afrontar los desafíos de la seguridad alimentaria, con enfoque de género e incorporando la perspectiva de derechos humanos.

Pilar II. Acceso oportuno y sostenible a alimentos inocuos, adecuados, suficientes y nutritivos para todas las personas, especialmente las más vulnerables, con pertinencia cultural, a fin de poder desarrollarse y mantener plenamente las facultades físicas y mentales.

Pilar III. Bienestar nutricional y aseguramiento de nutrientes con respecto a la diversidad de hábitos alimentarios, para todos los grupos en situación de vulnerabilidad.

Pilar IV. Producción estable y atención oportuna ante desastres de origen socionatural que puedan afectar la disponibilidad de alimentos.

Este Plan tiene como elementos transversales y orientadores de las acciones el enfoque de género e intergeneracional, la inclusión de los pueblos indígenas y comunidades tradicionales, la gobernanza y los procesos de organización social, los desafíos globales para la erradicación del hambre y la pobreza, el acceso a activos.

Ese mismo año 2015, se adoptaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible -ODS 2030 - que incluyen el objetivo 2 que propone poner fin al hambre, lograr seguridad alimentaria, mejorar la nutrición, y promover la agricultura sostenible. Como meta acordada se establece el hambre cero. En materia de género los ODS contienen varios avances para una mayor concretización de los derechos de las mujeres rurales, a través del objetivo 5. Entre las metas se incluyen las reformas para que las mujeres tengan igual acceso a los recursos económicos, así también como a la propiedad, servicios financieros, herencias y recursos naturales en conformidad con las legislaciones nacionales. Si se considera los indicadores de los objetivos adoptados se constanta que no solo en el objetivo 5, sino en siete de ellos, se hace referencia explícita a los derechos de las mujeres .

Al nivel regional, con respecto a los derechos de las mujeres y las niñas, se han registrado importantes avances. Con ocasión de la II Cumbre de la CELAC realizada en enero de 2014, se aprobó la Declaración Especial sobre la Promoción de la Equidad y el Empoderamiento de la Mujer en la Nueva Agenda de Desarrollo Post 2015 y con ella fue creado el Grupo de Trabajo de la CELAC para el Adelanto de las Mujeres.

Será a partir de ese nuevo ambiente de integración regional que se crean condiciones más favorables para institucionalizar el abordaje de género en las políticas de seguridad alimentaria y nutricional en nuestra región. Ellas fueron posibles por la previa existencia de iniciativas propiciadas por las diferentes ediciones de la Conferencias Regional de la Mujer de América Latina y Caribe cuya secretaría es la CEPAL. En ese marco, la Conferencia Regional de Mujeres Rurales, realizada en Brasilia en el 2014, aportó como resultado la Declaración de Brasilia; además se destacan otros espacios de integración sub-regionales como la Reunión Especializada de la Agricultura Familiar del Mercosur (REAF) y el Sistema de Integración Centroamericano (SICA), ambientes institucionales y de diálogo social que se constituyeron en referencias esenciales para la construcción de la Estrategia de Género del Plan SAN/CELAC 2025.

En este marco, el Grupo de Trabajo para el Adelanto de la Mujer realizó en octubre de 2015 en San Salvador su II Reunión, con el tema central “Seguridad Alimentaria y Nutricional: Empoderamiento de la Mujer Rural”. Allí se acordó diseñar una estrategia de género para la implementación del Plan SAN-CELAC 2025. Su elaboración contó con el apoyo de la FAO y se presentó en la III Reunión del GdT en octubre de 2016, precedida por un encuentro de consulta de la sociedad civil y su aprobación definitiva tuvo lugar en la V Cumbre de la CELAC, realizada en Santo Domingo, en enero de 2017, acogiendo además una Declaración Especial en la que reiteraron su apoyo al Plan SAN CELAC 2025.

Esta Estrategia tiene como objetivo asegurar que la implementación del Plan SAN-CELAC garantice el empoderamiento de las mujeres, para que los resultados de su aplicación alcancen por igual a mujeres y hombres. Para ello, se señala, que será necesario asegurar que se consideren diferenciadamente las condiciones en que el hambre afecta a ambos grupos, así como la contribución que unos y otros hacen para lograr la SAN. Esto significa tomar medidas y llevar a cabo acciones que atiendan las inequidades en cuanto a oportunidades de participación y acceso a los beneficios derivados de la aplicación del Plan, en favor de las mujeres.

La Estrategia aspira a “orientar a los países miembros de la CELAC, para garantizar el enfoque de igualdad de género en la aplicación del Plan y de otras acciones atinentes a la seguridad alimentaria y nutricional, a la erradicación de la pobreza y el hambre; actuar como guía técnica-operativa para el diseño de planes nacionales y locales de SAN con enfoque de igualdad de género; servir de marco para el diálogo, con enfoque de igualdad de género, entre el sector público, el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil involucradas en la implementación del Plan C, y en cada uno de los países; contribuir a la institucionalización de una cultura de seguridad alimentaria y nutricional con enfoque de equidad entre mujeres y hombres en todo el ciclo de las políticas públicas a nivel latinoamericano”.

La Estrategia de Género del Plan SAN CELAC establece medidas estratégicas para el cumplimento de los objetivos y medidas específicas según los pilares y líneas de acción del plan SAN-CELAC, así como la organización para su ejecución, que incluye la institucionalidad a cargo y su sistema de seguimiento y evaluación.

Para poner en práctica la Estrategia se confirmó la institución de los puntos focales de los mecanismos de la Mujer en los países miembros de CELAC y el apoyo de FAO para el seguimiento y su implementación. Actualmente la mayoría de los países de la región (17) agrupados en la CELAC, cuentan con documentos de política explícitos para SAN (Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Argentina, Antigua y Barbuda, Brasil, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Guyana y Haití). Al menos 10 países ya cuentan con un sólido diagnóstico sobre el Plan SAN CELAC y en 12 de ellos se han creado mecanismos de dialogo intersectorial para la coordinación de acciones en el marco del Plan SAN CELAC. En 16 de esos países los documentos citados consideran alguna visión de género.

En 2016 se promovieron intercambios de experiencias exitosas con enfoque de género en programas nacionales en el marco de la Estrategia de Género del Plan SAN CELAC 2025, y se realizaron reuniones para evaluar los avances alcanzados; para fortalecer la interculturalidad de los países miembros de CELAC tomando en cuenta los saberes ancestrales de mujeres rurales, campesinas, indígenas, y afrodescendientes en todo su ciclo de vida, y se potencializó la acción del Grupo de Trabajo de la CELAC junto a otras instancias regionales de igualdad de género y empoderamiento de la mujer.